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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

De visita, en Marte

De visita, en Marte

Ha transcurrido ya un periodo de estancia de un año y medio en el planeta rojo tanto de la sonda europea Mars Express como de los dos robots americanos Spirit y Opportunity de la misión Mars Exploration Rover. Los tres, en una gran aventura extraterrestre sin precedentes, se encuentran investigando Marte, con objetivos muy variados, pero con uno, central, más especial: descubrir el papel del agua en el planeta, en un amplio abanico de posibilidades que va desde los vestigios de su probable pasada o actual existencia a la hipótesis defendida por algunos de la realidad de un inmenso océano ocupando todo el hemisferio norte. Hace un año, en estas páginas, comentábamos esos hechos (se puede consultar en el canal Ciencia y Salud de La verdad en Internet) y hoy podemos hacer un primer balance.

MARS EXPRESS. La sonda marciana fue la más adelantada a la cita marciana y, cuando está alcanzando aproximadamente la mitad de su misión, todos sus siete instrumentos científicos funcionan perfectamente como han constatado los numerosos investigadores asociados al proyecto en una reciente reunión evaluadora celebrada en Noruega. Ello compensa, sobradamente, el "fracaso" operacional de su perdido vehículo Beagle 2, de diseño británico, que debería haberse posado en el suelo marciano el 25 de diciembre del 2003 en la región de Isidis Planitia. La señal del éxito hubiese sido el sonido, que no se escuchó, de una señal musical de nueve notas compuestas por el grupo pop británico Pur.

Los datos más espectaculares de la Mars Express han sido los obtenidos por su cámara fotográfica HRSC, estéreo, de alta resolución, que obtiene imágenes de gran detalle y resolución, en relieve y en color. En Internet se pueden encontrar multitud de bellísimas imágenes muy detalladas obtenidas con la HRSC, como son las del casquete polar norte. La cámara pretende obtener una cartografía completa del planeta y ya ha cubierto el 20% del mismo, con una resolución de 50 metros por pixel, mientras que otro 10% de la superficie lo ha sido con una resolución de 20 metros por pixel. Uno de los últimos paisajes con los que ha obsequiado a los científicos es uno cercano al ecuador que mide unos 720.000 kilómetros cuadrados y que semeja ser un gran mar helado cubierto de polvo.

Otro instrumento estrella de la sonda europea es su espectrómetro Omega, de diseño francés, construido especialmente para investigar la composición química de la superficie del planeta y para la realización de mapas geológicos, gracias a su alta resolución de 300 m por pixel. La diversidad geológica de Marte es grande y en el casquete polar sur existe agua congelada en lugar de CO2 congelado, como se pensaba. En realidad, se ha podido deducir que el CO2, existente en la atmósfera primitiva del planeta, se escapó rápidamente del mismo debido a la acción de los grandes vientos solares evitando que se produjese un efecto invernadero que favoreciese la existencia de un periodo templado y húmedo que hubiese propiciado la existencia de formas de vida.

SPIRIT. Tanto la misión americana como la europea aprovecharon la cercanía entre la Tierra y Marte acaecida en el verano del 2003 para lanzar los respectivos vehículos. Tras el fracaso y pérdida, en 1999, de la Mars Polar Lander y la Mars Climate Orbiter, la NASA tomó todas las precauciones posibles, invirtiendo 800 millones de dólares en el proyecto en el que duplicó el número de robots. El primero, el Spirit, se depositó en el fondo del cráter Gusev el 4 de enero del 2004, ya que los estudios geológicos previos señalaban que hace unos tres mil millones de años ese cráter pudo haber estado invadido por el agua y una de las misiones de la Spirit era encontrar las huellas de este hecho. La misión comenzó mal, porque un error informático inmovilizó al vehículo durante dos semanas. Además, posiblemente, el lugar del "amartizaje" tampoco fue el más interesante y adecuado.

Sin embargo, los esfuerzos científicos realizados permitieron recuperar la operacionabilidad de la Spirit que ha ido moviéndose lentamente unos cuantos metros diarios por la accidentada superficie del cráter realizando estudios geológicos, en una misión que debería haber concluido el pasado día 4 de abril pero que se ha podido prolongar hasta el próximo mes de septiembre.

Los datos iniciales recogidos no avalaban la teoría de la existencia pasada, ni mucho menos actual, de agua en el cráter Gusev ni en el cráter Bonneville, donde se fue dirigido después. Pero cuando, como último recurso se dirigió el robot hacia las cercanas colinas Columbia, a 4 km de distancia, se detectaron hematita y otros minerales así como sales de sulfato de magnesio en una roca bautizada Peace (Paz), sales que sólo pueden formarse en presencia de agua, demostrando su presencia en el pasado en esos lugares.

OPPORTUNITY. El segundo robot americano se destinaba a la zona conocida como Meridiani Planum ya que, según las informaciones precedentes aportadas por las sondas Mars Global Surveyor y Mars Odyssey, en esa región existía mineral hematita, un mineral de hierro para cuya formación se necesita la presencia de agua. Hubo una primera sorpresa y preocupación porque la Opportunity se depositó, sin daños, dentro de un pequeño cráter de 20 m de diámetro llamado Eagle. Sin embargo, el lugar era adecuado, y los datos proporcionados por el Opportunity, desde el principio han sido positivos, ya que a lo largo del tiempo de su misión los depósitos salinos y cristalinos que ha analizado de sulfuros, jarositas y hematitas demuestran que, efectivamente la zona marciana Meridiani Planum estuvo recubierta en el pasado por agua salada.

Tras el cráter Eagle el robot Opportunity continuó su periplo por otro cráter mayor, el Endurance, que también ha mostrado señales análogas de la presencia pasada de agua. Por ello, al igual que lo sucedido con su robot hermano, el Opportunity ha conseguido que los científicos alarguen su aventura hasta el próximo mes de septiembre.

Globalmente, el balance actual de la exploración marciana indica que el agua jugó su papel en el planeta pero que ello tuvo lugar en un pasado bastante lejano y en regiones concretas, siendo improbables otras hipótesis formuladas.