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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Cambio climático, Neandertales y Paleoecología

En esta misma Sección nos hemos ocupado en ocasiones anteriores (http://servicios.laverdad.es/cienciaysalud/3_1.html) del proceso de hominización y del enigma de la desaparición de los neandertales y de la aparición del hombre anatómicamente moderno (HAM), el homo sapiens sapiens.

En los últimos días bastantes medios de comunicación se han ocupado de la posible relación entre la existencia de un cambio climático y la desaparición de los neandertales, sobre todo tras la emisión de una entrevista hecha por la BBC al científico José. S. Carrión. El motivo era que el último número de la revista GEOBIOS, órgano oficial de la paleontología europea, incluye un artículo sobre las características de las muestras de polen procedentes de la cueva granadina de la Carihuela, que fue habitada por los neandertales. Las muestras investigadas por el equipo del citado paleoecólogo, y catedrático de Biología Vegetal, de la Universidad de Murcia, corresponden al holoceno y pleistoceno superior, es decir con la de la extinción de los neandertales. La Palinología es la disciplina que estudia el polen, las esporas o cualquier palinomorfo actual o fósil y aunque hasta recientemente se consideraba con escepticismo su utilidad para las investigaciones paleontológicas hallazgos como las del grupo del prof. Carrión están demostrando su gran eficacia.

CLIMA

Los neandertales aparecen en el registro de los fósiles hace unos 350.000 años. En su momento de esplendor estos cazadores, rechonchos, y físicamente poderosos, dominaron una enorme área que abarcaba la península ibérica y Britania en el oeste, Israel en el sur y Uzbekistán en el este. El homo neanderthalensis fue capaz de sobrevivir en pequeños grupos durante las glaciales anteriores, recuperándose en los momentos en los que mejoraban las condiciones, pero la última de las glaciaciones se caracterizó por cambios rápidos y severos en el clima, que alcanzaron un máximo hace 30.000 años, una fecha que concuerda con la deducida para la extinción de los neandertales en distintos lugares de Europa.

La relación entre desaparición de neandertales y la aparición de los HAM es un tema importante y recurrente, con múltiples hipótesis relacionadas que posibilidades como el posible genocidio interespecie, la mezcla entre ellas, etcétera. Locierto es que las dos especies coexistieron en Europa durante unos 20.000 años. ¿Por qué sobrevivieron los humanos y no lo hicieron los neandertales?.

El papel del clima es un factor importante a considerar. Así, un simposio celebrado en Leicester en el año 2003 fue dedicado monográficamente al tema de “Evolución homínida y clima”. Y, en el Instituto de Investigación del Cuaternario de la Universidad de Cambridge nació, en 1996, el proyecto STAGE 3 para investigar parte del último periodo glacial, organizado en forma de una Conferencia internacional e interdisciplinaria bajo los auspicios del Instituto Godwin. Como resultado de ello, tras 8 años, en el 2004, se publicó una extensa monografía titulada (traducida) “Los neandertales y los humanos modernos en el escenario europeo de la ultima glaciación”. En ella colaboraron 30 científicos de 11 paises sugiriendo que fue su incapacidad de adaptarse al frio cada vez más intenso lo que condujo a la extinción de los neandertales, mientras que los humanos modernos contaban con la ventaja de una mejor tecnología cazadora y de una más depurada organización social.

EUROPA

Algunos expertos afirmaban que no existían pruebas de la pervivencia neandertal más acá de hace 35.000 años. Pero en el sur de Europa existen dos lugares, dos cuevas que fueron habitadas por los neandertales, cuyas investigaciones están produciendo resultados muy clarificadores al respecto. A la primera de ellas, la gibraltareña Gorham, se refería una reciente comunicación a la revista NATURE, en septiembre del 2006, exponiendo el intenso estudio realizado por parte de un amplio equipo investigador de 26 científicos, pertenecientes a 18 instituciones diferentes ubicadas en Japón y, sobre todo, en Gran Bretaña y España. Entre ellos figuraba el murciano Dr. Carrión, siendo el investigador principal el gibraltareño Dr. Clive Finlayson, del Museo de Gibraltar. Los hallazgos demostraron la ocupación humana de la cueva, con pobladores con tecnología mousteriana (neandertal) hasta hace unos 28.000 años, lo que significaba que los neandertales pudieron sobrevivir en refugios aislados hasta bien después de la llegada de los HAM a Europa, procedentes de Africa.

En cuanto a los propios hallazgos del equipo del prof. Carrión en la cueva granadina de la Carihuela todo parece señalar que en Carihuela llegaron a vivir neandertales entre los años 28.440 y 21.430 a. de C., lo que significaría que el sur de España fue el último refugio cálido que encontraron antes de su extinción.

GLOBAL

Muy recientemente, Clive Finlayson y José S. Carrión acaban de publicar una revisión global del tema en la revista TRENDS IN ECOLOGY AND EVOLUTION armonizando datos de diferentes procedencias: palinológicos, climáticos, paleontológicos, etc., demostrativos de que al final de la útima glaciación, hace entre 50.000 y 12.000 años, se dio en la Tierra un rápido cambio climático, un enfriamiento, con los correspondientes cambios de vegetación. Ello coincidió con la desaparición de los neandertales y la nueva presencia de los HAM y todo conduce a pensar en la íntima relación existente entre ambos hechos.

Los neandertales sobrevivieron en el sur de la península ibérica porque en el resto del continente la última glaciación significó una desaparición de estepas y praderas mientras que el litoral de Murcia a Huelva era una especie de jardín botánico en esas épocas tan frías y áridas, con abundantes abedules, arces, avellanos, fresnos, olivos, robles, y muchos árboles con frutos y raíces comestible. En estos bosques y sabanas litorales españoles se refugió la fauna que servía de alimento tradicional al neandertal.

Un neandertal que, al margen de tópicos preexistentes, realmente era un ser de ambiente mediterráneo, de alimentación variada y con un destacado grado de inteligencia y espiritualidad. Por ejemplo, en los estudios polínicos de la Cueva de Shanidar, en Irak, se detectó la existencia de polen procedente de plantas exóticas. No se trataba de plantas comestibles, sino simplemente llamativas, decorativas que como se encontraron en las zonas de enterramiento, se deduce que las usaban para echar flores en las tumbas, actividad que denota una cierta espiritualidad. Y es que los neandertales, posiblemente, eran más humanos que humanoides.

El aspecto hoy comentado puede aclarar parte del final de los neandertales pero, sin duda, no lo es todo y todavía falta descubrir importantes capítulos sobre este atrayente capítulo de la humanidad que es el de los neandertales y su sustitución por los hombres modernos.