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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

A propósito de Neandertales

Autor: Jorge Juan Eiroa, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Murcia

El interesante artículo de J. A. Lozano "El enigma neandertal" me induce a escribir estas líneas, como reivindicación de ese extraordinario Homo, al que últimamente parece que muchos quieren relegar a un segundo plano.

El hombre de Neandertal se desarrolló entre 130.000 y 35.000 años A.P y sus restos se han encontrado por buena parte del viejo mundo, muy especialmente en Europa, entornos del Mediterráneo y Próximo Oriente. Estaba culturalmente asociado al Paleolítico medio o Musteriense, y parece que rendía culto a sus muertos y practicó el canibalismo ritual, como vemos en Shanidar (Iraq), Hortus, (Rancia) y Krapina (Bosnia).

HÍBRIDOS. Aún se debate la relación del Neandertal con el Horno sapíens sapiens (el hombre moderno), Hasta hace poco se le consideraba como un eslabón más en la cadena filogenética humana, incluso con neandertales híbridos o evolucionados que presentaban rasgos modernos, como los de Monte Carmelo (Israel). En los yacimientos de Skhul B, Tabun C y Qjebel Qalat (Próximo Oriente), el Musteriense aparece asociado a restos de hombre moderno. Otross especialistas supusieron que los neandertales llegaron a mezclarse genéticamente con los Homo modernos, originando híbridos que presentaban caracteres de ambas especies.

Ahora se pretende desligar a los neandertales de nuestra línea genética. Sin embargo recientes hallazgos en Francia (Saint-Césaire y Arcy Renne, con neandertales asociados a industria propia del Homo sapiens sapiens) y el dudoso hallazgo de Portugal, en Lagar Velho (un niño de unos 4 años), vuelven a plantear la posibilidad de esa relación entre ambos, que defiende, entre otros, Milford Wolpoff, de la Universidad de Michígan.

Parece claro que en Europa y Oriente Próximo coexistieron neandertales y hombres de morfología moderna en las últimas fases del Musteriense y a principios del Paleolítico superior, La variabilidad antropológica de los inicios del Paleolítico superior, donde se reconocen al menos 5 tipos distintos de H. sapiens sapiens, podría reflejar el intercambio genético. Así, mientras el hombre de Neandertal se desarrollaba, se estaban onginando, de forma paralela, otros tipos de hombres modernos, que terminarían por suplantarle.

APARICIÓN. El Homo sapiens arcaico apareció hace unos 400.000 años. En el Pleistoceno medio, y en todo el Viejo Mundo, nos encontramos con unos fósiles que muestran mayor capacidad craneana (por encima de los 1.000 c.c.). Aunque bien podrían ser considerados como H. erectus evolucionados, se les da un nombre taxonómico distinto y se incluyen en nuestra misma especie (sapiens), de la cual serían solo unas variantes primitivas que reciben el nombre geográfico del fósil sobre el que se señalaron sus rasgos en cada una de las regiones. En Asia continental el H. sapíens daliensis, de Dalí y Junáushan, en China; el H. sapiens ngandonensís,. de Java (río Solo, cerca de Ngandong); el H. sapiens narmadensis, de Narmanda (Indía); el H. sapiens rhodosiensis, de Rhodesia (o Broken Hill, hoy Kabwe Man) y los de Ndutu, Ngaloba, Salé, Bodo,Saldahan..., etc. Tal vez debamos añadir hoy el hallazgo del homilinido 18 de Laetoli (Tanzania), con una fecha de 120.000 A.P.

En Europa encontramos el llamado H. sapiens steinhemnesis, de Steinheim, Swanscombe, Biache Saint Bass, Verteszöllös, Arago y, tal vez, Petralona (con una dotación muy discutida) y el conjunto de Atapuerca (Burgos), donde los investigadores españoles proponen a un Homo antecessor, derivado del Homo habilis, junto con el erectus, del que derivarían el Neanderthal y el sapiens sapiens. Eri Atapuerca hay restos de 6 ejemplares, datados en 780.000 A.P y la propuesta está en discusión.

Todos ellos son morfológicarnente variables y tienen el problema de que la mayor parte carecen de una datación precisa. Es posible que las diferencias se deban a dataciones distintas, con lo que estaríamos ante una microevolución temporal, o bien ante distintos rasgos genéricos (variabilidad intergrupal). También es posible que esas diferencias sean debidas a la variabilidad existente dentro de cada grupo (variabilidad intragrupal o individual), como en Atapuerca, donde hay individuos de distintas edades y sexos.

CRONOLOGÍA. La cronología general estaría entre 500/400.000 y 200/150.000 y aparecen culturalmente asociados a las últimas fases del Paleolítico inferior (Achelense superior y evolucionado), con industrias líticas que preludian el Musteriense. Los orígenes del hombre moderno pueden estar en África u Oriente Próximo. La idea que más se está manejando propone tres escalones evolutivos, entre el Pleístoceno medio y superior, aproximadamente entre 400.000 y 100.000 A.P:

1º. Restos de Homo erectus evolucionados del Pleistoceno medio de África centrooriental: Kabwe, Baringo, Bodo,Melka Kunturé, Eyasi y Ndutu.

2ª. Restos del Pleistoceno superior con afinidades morfológicas con el Homo sapiens: Omo 2 y Florisbad.

3º. Restos del Pleistoceno superior ya evolucionados: Omo 1, Singa, Border Cave, Klasies River Mouth.

Desde esos lugares se expandieron por todo el mundo, sustituyendo a las poblaciones primítivas de Homo sapiens. Esta hipótesis Eva la apoya el estudio genético del ADN mitocondrial, que se hereda exclusivamente de la madre y conduce a la idea de que los humanos actuales proceden de una única generación africana o del sureste de Asia. Los recientes hallazgos de Lee Berger y David Roberts en Langebaan (Ciudad del Cabo), entre 1995 y 1997, de restos humanos y huellas fosilizadas fechadas entre 300.000 y 100.000 A.P, podrían pertenecer a esta supuesta Eva primigenia.

Las formas de Homo sapiens sapiens más antiguas conocidas están en Africa (Omo, Cueva Border, Singa y Klasies River Mouth) y en el Próximo Oriente (Skhul y Qafzeh), hacia 100.000 a.C., siendo posteriores los de Asia oriental (Dali, Yun-Xian, Maba) y más tardías las del Sudeste asiático (Ngandong hacía 50.000 a.C.). En Europa las formas más arcaicas son las de los restos de Mauer (Alemania), Petralona (Grecia), Arago (Francia) y Vertesszöllös (Hungría), y en un segundo orden, con más semejanzas con los neandertales, los de Biache St. Vasst y La Chaise (Rancia), Swanscombe (Inglaterra) y Atapuerca (España).

Los humanos modernos ya están distribuidos por todo el mundo a principios del Paleolítico superior y sus restos son frecuentes, asociados a industrias líticas y óseas de estos períodos.

Entre los hallazgos del Pleistoceno medio de Atapuerca hay restos de H. sapiens arcaico, precursor del Neandertal, y en la Gran Dolina, restos de unos seis individuos de hace 700.000 años, considerados como los restos más antiguos de Europa y denomínados Homo antecessor, derivado del habilis, que en opinión de sus descubridores sería el antecesor dírectó del Neandertal y del hombre moderno. Esta propuesta se encuentra en discusión y a la espera de ser más documentada con nuevos hallazgos.