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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Tres mujeres matemáticas

En estas mismas páginas tratamos la semana pasada de la reciente investigación que ha aclarado la falsedad del extendido prejuicio de la existencia de una incapacidad neuronal femenina en relación con los esquemas de razonamiento de las Matemáticas, cuando son los condicionamientos socioambientales los que determinan las aparentes diferencias entre varones y mujeres.

Prometíamos que nos ocuparíamos de las biografías de algunas matemáticas famosas. En otra ocasión tratamos de Hypatia de Alejandría. Hoy nos referiremos al el ejemplo más antiguo conocido, el de Teano, en el siglo VI a.C. Y, tras ella,  daremos un gran salto, hasta el siglo XVIII, en el que nos detendremos en una pareja de eminentes matemáticas

TEANO
En los locales del Instituto de Enseñanza Secundaria Beatriz Galindo se está celebrando en Madrid la exposición “La Mujer, Innovadora en la Ciencia”, una iniciativa de la Comisión de Mujeres y Matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española (RSME) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Una, la primera cronológicamente, de esas mujeres es Teano. Su nombre está indisolublemente ligado al concepto de “razón áurea”, o “número mágico” que, por ejemplo, condiciona las espirales logarítmicas de los caracoles, las piñas de las coníferas, la arquitectura de edificios como el Partenón, Notre Dame de París, o El Escorial, la obra de Leonardo Da Vinci, la música de Mozart e, incluso, las proporciones de las tarjetas de crédito.

Teano nació en Crotona (s. VI a.C).  Aunque pertenecía a una comunidad muy conservadora, en ella se aceptaban a las mujeres con los mismos derechos y deberes que los hombres.  En  “La Vida de Pitágoras” de Giamblico, figura un listado de estudiantes de la Pitágoras en la que hay 17 mujeres. Teano fue discípula predilecta y esposa de Pitágoras, a pesar de la diferencia de edad (unos 30 años), enseñando ella misma, sobre todo tras la muerte de Pitágoras, difundiendo los conocimientos matemáticos y filosóficos por Grecia y Egipto. En la escuela pitagórica las Matemáticas se estudiaban con pasión. Se afirmaba  que "todo es número" ya que pensaban que todo podía explicarse en la naturaleza mediante los números. También concedían mucha importancia a la educación, tanto de hombres como de mujeres, siendo importante que una mujer fuera inteligente y culta.
 
El afán de Pitágoras y los pitagóricos por ocultar sus descubrimientos hace que se sepa poco de ellos, pero a Teano se le atribuyen tratados de Matemáticas, Física y Medicina, sobre los poliedros regulares y se conservan fragmentos de sus cartas.  También un tratado sobre la teoría de la proporción, en particular sobre la proporción áurea o número áureo, popular para el gran público tras el éxito del Código da Vinci.

AGNESI
María Gaetana Agnesi fue un gran ejemplo de inteligencia y coraje. Nació en 1718 siendo su padre profesor de matemáticas. Cuando el resto de niños de su edad están enfrascados en los juegos, a los nueve años, hablaba francés, latín, griego, hebreo y algunas otras lenguas y había escrito un discurso defendiendo la educación de las mujeres.
No era extraño, en su adolescencia, verla discutir con ilustres matemáticos sobre temas como la propagación de la luz o la naturaleza de los cuerpos transparentes o de las figuras curvilíneas en geometría. A los 20 años quiso entrar en un convento tras la muerte de su madre durante el parto de su octavo hijo, pero su padre se negó. Ello condujo a un pacto: a cambio de no tomar los hábitos, seguir viviendo en casa, y cuidar del padre y de los hermanos, pidió "poder ir a misa siempre que quiera, vestir sencilla y humildemente, y no tener que asistir a bailes y fiestas". Su padre contrajo nupcias otras dos veces. María Agnesi asumió el papel de madre de sus veinte hermanos y el dolor de que la mayoría de ellos no superaron la infancia. 

En esa época, 1738, con 20 años de edad, publicó una colección de ensayos filosóficos, Propositiones Philosoficae, donde abordaba problemas de filosofía natural. Durante diez años, desde los 20 a los 30, se dedicó intensamente al estudio del álgebra y la geometría, publicando su trabajo más importante, las Instituzioni Analitiche, editado en varios idiomas y utilizado como manual universitario en universidades de distintos países. Inmediatamente se tradujo al francés y al inglés. La Academia de París comentaba al respecto: "... consideramos este tratado como la obra más completa y mejor escrita en el género".

Tras la muerte de su padre, se dedicó a obras caritativas para mujeres enfermas. Murió el 9 de enero de 1799 y nunca se casó.

GERMAIN
Sophie Germain (1776-1831) es otro ejemplo admirable de tenacidad e inteligencia. Hija de un rico comerciante francés, desde muy niña vivió obsesionada con el estudio de las matemáticas, por lo que sus padres, en un vano intento de dificultarle los estudios por la noche le escondían las velas y le retiraban la ropa de su habitación.  Consiguió vencer la oposición familiar y sus padres financiaron los estudios de su hija, pero le fue más difícil luchar contar el machismo de la sociedad y de la universidad. Ante la imposibilidad de ingresar en la École Polytechnique, para lograrlo, decidió suplantar la identidad de un antiguo alumno (Antoine-August Le Blanc). Por correo recibía de la secretaría de la escuela los apuntes y problemas y respondía por el mismo medio. Pero, al cabo de  cierto tiempo, el profesor, Lagrange, admirado de la brillantez del alumno, provocó la oportuna entrevista y Sophie se vio obligada a revelar su auténtica identidad. A partir de entonces, el profesor se convirtió en su mentor y amigo.

Fueron admirables sus trabajos en teoría de números, en teoría de la elasticidad, los llamados números primos de Germain, el teorema de Germain, etc.  Gran admiradora del llamado “príncipe de los matemáticos” Karl Friedrich Gauss, por correspondencia y usando la identidad masculina de Le Blanc, comentaba con él sus hallazgos matemáticos. De niña Sophie había leído la "Historia de las Matemáticas" de Montucla, y le impresionó el caso de Arquímedes, asesinado por un soldado romano ante el incumplimiento de una orden, posiblemente por estar demasiado concentrado en sus ideas. Por ello, cuando Napoleón invadió Prusia, Sophie, que conocía a uno de los generales de Napoleón, le envió un mensaje a su amigo para que garantizase la vida de Gaüss, cosa que así hizo el general con gran extrañeza de Gaüss, quien no conocía por su nombre a su salvadora y que le escribió a Germain una carta en la que le decía. “Pero cómo describirle mi admiración y asombro al ver que mi estimado corresponsal Sr. Le Blanc se metamorfosea en este personaje ilustre que me ofrece un ejemplo tan brillante de lo que sería difícil de creer…”.

No estuvo casada. En el certificado de defunción se le calificaba como renttiére-annuitant, es decir, mujer rentista sin oficio.