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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Arcosaurios nocturnos

Arcosaurios nocturnos
Ilustración :: ÁLEX

El amplio mundo de los dinosaurios y sus familiares fascina a niños, jóvenes, mayores, curiosos y científicos. Esta semana ha aparecido un artículo de investigación en la revista SCIENCE que aclara algunas particularidades sobre los arcosaurios, el impresionante grupo que junto a sus descendientes ejerció una dominación que se extendió por más de 180 millones de años a lo largo de toda la era Mesozoica, iniciada hace 250 millones de años. Los reptiles voladores, los pterosaurios, surcaban los cielos. En el terreno firme se extendían los dinosaurios y los arcosaurios precursores de los actuales cocodrilos invadían mares y ríos. De ellos, sólo han sobrevivido hasta nuestros días los cocodrilos. Todos estos animales poseían como característica común el tener un cráneo diápsido, con dos aberturas detrás de cada uno de los dos ojos. El cráneo de tipo diápsido está caracterizado por la presencia de dos fosas temporales, una superior y otra inferior. Por ejemplo, poseen cráneo diápsido los lepidosaurios (tuátaras, lagartos, serpientes), los cocodrilos, los pterosaurios y los dinosaurios.

LOS SAURIOS
Respecto a los arcosaurios o «reptiles dominantes», sus representantes más primitivos fueron los tecodontos, aparecidos hace unos 250 millones de años y que  durante el Triásico evolucionaron rápidamente hacia numerosas formas, pero resultaron extinguidos hacia el final del período y aunque su historia evolutiva fue breve (menos de 40 millones de años) fueron los antepasados de los tres grupos principales de arcosaurios: los pterosaurios, los dinosaurios y los cocodrilos.
Los pterosaurios, reptiles voladores o lagartos alados poseían unas alas que estaban formadas por una compleja membrana sostenida por el cuarto dedo de la mano, que estaba hipertrofiado. Su cuerpo estaba cubierto de pelo, encontrado preservado en fósiles de al menos tres especies distintas. Y, desde antes que existieran las primeras aves, los pterosaurios fueron los únicos vertebrados voladores, hasta unos 70 millones de años antes de que apareciese la primera ave conocida que fue la Archaeopteryx.  Algunos pterosaurios podían batir las alas; otros simplemente planeaban.

Dentro del superorden considerado de los arcosaurios, los animales más primitivos corresponden al orden tecodontos. Se parecían a los cocodrilos modernos y debían andar como lo hacen los lagartos. Se clasifican en cinco subórdenes. Sus miembros presentan una tendencia general hacia mantener una postura más erguida, con las patas traseras situadas en posición más directa debajo del cuerpo, en lugar de proyectarse hacia los lados, como en los anteriores reptiles. Esa tendencia alcanzó un grado máximo en los ornitosuquios, que ya podían andar sobre las patas traseras. Uno de sus miembros fue el antepasado de los dinosaurios.

Respecto al suborden de los fitosaurios estos animales eran carnívoros acuáticos, con pesada armadura, aspecto de cocodrilos y una longitud de hasta 5 m. Presentan un caso clásico de evolución paralela a la de los verdaderos cocodrilos, descendientes ambos del mismo grupo de tecodontos. Un fitosaurio típico fue el rutiodon, asombrosamente parecido al cocodrilo moderno, pero con un rasgo muy diferente: la posición de los orificios nasales, que en los fitosaurios se encontraban sobre una prominencia ósea muy cerca de los ojos, mientras que en los cocodrilos modernos se encuentran en la punta del morro.

En cuanto a otro suborden, el ornitosuquio, derivado de los arcosaurios fue una especie de intermedio entre los tecodontos de cuatro patas y los dinosaurios bípedos. Una de sus familias, En particular una familia, la de los lagosúquidos, se ha señalado como la correspondiente a los antepasados de los dinosaurios.

INVESTIGACIONES
La revista SCIENCE de esta semana incluye la investigación titulada (en inglés)  "Nocturnality in Dinosaurs Inferred from Scleral Ring and Orbit Morphology" realizada por dos prestigiosos paleontólogos investigadores de la Universidad de California, L. Schmitz y R. Motani. Hasta ahora la idea predominante entre los especialistas era la suposición de la existencia de una ruptura dicotómica en el hábitat temporal y en los recursos utilizados entre los animales dominantes del periodo mesozoico, es decir, que se admitía de modo general que los arcosaurios eran diurnos mientras que los mamíferos eran nocturnos.

Para realizar su estudio Lars Schmitz and Ryosuke Motani escogieron como material de partida a un buen número de actuales especies vivas incluyendo a mamíferos, reptiles y pájaros y estudiaron con gran detenimiento la estructura de su sistema visual, de los ojos y, en especial las peculiaridades anatómicas y funcionales (anillo escleral, morfología orbital) características de la visión nocturna, diurna, catemeral (noche y día) y crepuscular. En efecto, existe una relación estrecha entre la anatomía y la función visual, de modo que relacionando los diversos parámetros anatómicos visuales  se puede saber si un ojo está diseñado para un tipo de actividad u otra, con lo cual es fácil predecir cuáles eran sus hábitos alimenticios, cuando se alimentará a lo largo de las 24 horas. 

Tras este trabajo previo los investigadores pudieron establecer las relaciones generales entre las estructuras anatómicas visuales y los patrones de actividad de los animales según su clasificación nocturna, diurna, catemeral o crepuscular.
Una vez que todo ello quedó suficientemente claro pasaron a investigar los restos de los sistemas visuales conservados de 33 fósiles mesozoicos de arcosauros, comprobando que eran perfectamente adaptables a la clasificación previamente hecha. Con ello ya estaban en condiciones de deducir las características de cada uno de esos extintos animales.

Las conclusiones han sido novedosas e interesantes. Dentro de las especies examinadas existieron comportamientos adaptables a los tipos considerados. Se han encontrado grandes similitudes entre grupos de animales vivos y extintos. Concretamente, los animales voladores, como los pájaros actuales o los extintos pterosauros son y eran principalmente diurnos. Los animales carnívoros, vivos o extintos corresponden fundamentalmente a una clasificación nocturna. En cuanto a los herbívoros son principalmente catemerales. O lo que es igual, que similarmente a lo que ocurre actualmente con nuestros mamíferos, los arcosaurios mesozoicos presentaron una variedad de patrones de actividad que estaban muy similarmente moldeados por la ecología, siendo comprensible que la nocturnidad de los mamíferos fuese una consecuencia de la dominancia de los dinosaurios diurnos.