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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La sangre ciclista

Cuando en un 14 de agosto (Verbena de Paloma), sentado a la puerta de una botica, D. Sebastián escuchaba la frase de su amigo boticario, D. Hilarión, "¡Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad!", no podría imaginar que esa misma reflexión, tras más de un siglo, es la que podría haber llevado a muchos deportistas, entre ellos a numerosos ciclistas, a buscar en los avances de la Ciencia procedimientos fraudulentos a fin de incrementar sus rendimientos deportivos y sus recompensas económicas.

El reciente escándalo de los registros de las habitaciones hoteleras de los corredores en San Remo derivó en la expulsión de Dario Frigo, el segundo clasificado, y a la acusación de otros numerosos ciclistas pertenecientes a media docena de equipos diferentes. Pero lo peor es que ello no es sino un síntoma de una situación que puede ser muy generalizada: la utilización de sustancias dopantes muy específicas, caras, diseñadas para otras utilizaciones terapéuticas, y que son difícilmente detectables. Y ello ha ocurrido cuando la UCI (Unión Ciclista Internacional) expresaba su optimismo ante la disminución del uso de la EPO (eritropoyetina) para aumentar la capacidad de oxigenación. Se ha hablado, incorrectamente, de "sangre artificial" pero científicamente, ¿cuáles son las principales características de las principales sustancias dopantes utilizadas para lograr una mayor oxigenación, es decir, eritropoyetina, hemassist, hemopure, hemolink, oxygent, etcétera?.

PANTANI. Hace dos años, la expulsión del Giro de Italia del as Pantani, fue el pretexto para que en un artículo de divulgación tratásemos del tema de la EPO u hormona eritropoyetina. Cuando disminuye el hematocrito, o el oxígeno transportado por la sangre, nuestros sensores fisiológicos lo detectan e inducen la producción renal de EPO, que es transportada por el plasma hasta la médula ósea, donde acelera la producción de células rojas. Desde 1989 se consiguió producir in vitro, mediante técnicas de ADN recombinante, por AMGEN, una empresa americana. El tratamiento con EPO es útil para combatir anemias consecuencia de insuficiencias renales, anemias en pacientes con tumores que son combatidos con quimioterapia¸ pacientes con SIDA, etcétera. Su relativo bajo precio hizo que se utilizase como dopante por un número indeterminado de deportistas pero aunque su detección no era un problema analítico sencillo, sobre todo determinar su carácter exógeno, los avances científicos consiguieron desarrollar métodos analíticos muy sofisticados y su utilización fraudulenta parecía estar en disminución.

Para la anemia aguda y otras patologías sanguíneas como las enumeradas anteriormente, las donaciones o transfusiones sanguíneas siguen siendo muy importantes, pero no podemos desconocer aspectos indeseables como la posible transmisión de agentes infecciosos, algunos efectos negativos en ciertas personas receptoras, las grandes necesidades de sangre en cirugías como la cardiaca, procesos tumorales, etcétera. En muchos países se estima que las necesidades anuales de sangre se incrementan en más de un 4% mientras que el aumento de donaciones no llega al 3%. Cada año, en el mundo, millones y millones de personas han de ser transfundidas con varias unidades de sangre. Por ello, la medicina intenta encontrar nuevas y diferentes soluciones. Soluciones que los "avispados" que rodean el mundo de las competiciones deportivas intentan aprovechar ilícitamente.

HEMOLINK. El desarrollo de "portadores de oxígeno", sintéticos, o de bioingeniería, no persigue que sean sustitutos de la sangre, en el sentido de que no realizan funciones como proporcionar nutrientes o luchar contar las infecciones. Lo que pretenden es, temporalmente, ante una situación patológica, incrementar el transporte del oxígeno y del dióxido de carbono por la sangre. Las estrategias que se siguen son básicamente dos: a) productos basados en la molécula de hemoglobina, y b) derivados perfluorados.

Los basados en hemoglobina parten de sangre animal (hemopure, vacuna), sangre humana (hemassist) o mediante técnicas de ADN recombinante. La molécula, de nombre comercial patentado Hemolink, sería una representante típica de esta alternativa hemoglobina. Está fabricada por la empresa Hemosol Inc., con unas inversiones superiores a los 300 millones de dólares, en una nueva planta industrial que acaba de levantarse en Toronto, Canadá. Más de una docena de patentes americanas e internacionales cubren la tecnología de producción, de un derivado basado en la estructura de las cadenas de hemoglobina natural. Durante los pasados años se realizaron los necesarios ensayos clínicos de fase I, continuados por más de una decena de fase II en los que se ha evaluado satisfactoriamente el uso de este producto en deficiencias de hemoglobina originadas por diversas cirugías, principalmente cardíacas. Hace menos de un año concluyó en Canadá y Gran Bretaña, con éxito, el primer ensayo de fase III, realizado sobre unos 300 pacientes, y se encuentra en plena ejecución otro ensayo fase II que se completará antes de finalizar el año. Ya se ha tramitado la petición de su utilización médica en Canadá y en diversos países europeos, de los que Gran Bretaña será, previsiblemente el primero en dar la correspondiente autorización. La FDA americana recibirá la correspondiente petición, también, de un modo inmediato.

OXYGENT. Se trata de una emulsión acuosa de pequeñas partículas de derivados perfluorados con sales y un surfactante. El diámetro de sus partículas es de 0,2 micras mientras que el de las células rojas es de unas 7 micras. La emulsión se inyecta en la circulación y es capaz de absorber (sin unión química) oxígeno en los pulmones y transportarlo hasta los tejidos y órganos periféricos, realizando el camino inverso con el dióxido de carbono. El desarrollo técnico y comercial está cubierto por más de 100 patentes y por la experiencia anterior existente con la primera emulsión aprobada en humanos, el Fluosol, un producto de primera generación desarrollado en Japón y que fue aprobado por la FDA americana para aplicaciones específicas. El Oxygent es una emulsión mucho más estable y no necesita frío para conservarse. Con este producto se han realizado más de 20 estudios clínicos. Dos de los ensayos clínicos de fase II han demostrado su ventaja respecto a la sangre fresca en retardar la necesidad de transfusiones posteriores. También acaba de finalizar un estudio clínico de fase III realizado en Europa sobre 492 pacientes sometidos a cirugía, que redujeron sus necesidades de transfusión de sangre respecto a los pacientes controles. Otras ventajas son: a) al contrario que la hemoglobina no inactiva al óxido nítrico, lo que es causa de vasoconstricción; b) no favorece (la hemoglobina si lo hace), la formación de radicales libres dañinos; c) no interacciona con las endotoxinas bacterianas, mientras que la hemoglobina lo hace, aumentando la frecuencia de arritmias ventriculares.

Otra molécula en fase más inicial de comercialización y con una previsible mayor versatilidad es la PHER_O2, de Sanguine Co. Se trata de una sustancia totalmente sintética, con las naturales aplicaciones hematológicas, pero también con otras derivadas de su alta proporción de oxígeno que la convierten en un eficaz oxidante. Entre ellas se contarían usos en cuidados personales (bactericidas, funguicidas en aplicaciones tópicas, desodorantes, enjuagues, lavados, pastas de dientes, colorantes del cabello), aplicaciones domésticas (productos de limpieza, desodorantes, quitamanchas, blanqueadores en detergentes de lavados), tecnológicas (descontaminación agroalimentaria, transformaciones químicas, tratamiento de aguas residuales, algicidas), combustibles (aditivo en aviación).

Los avances y descubrimientos científicos siempre son buenos. Lo que puede no serlo tanto son las aplicaciones que algunos hombres hacen o intentar hacer de ellos.