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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El caso de las semillas verdes de café

La obesidad es un problema importante en nuestro mundo y estamos sometidos a un continuo bombardeo publicitario de productos que prometen una pérdida de peso, al ingerirlos o usarlos.

El caso de las semillas verdes de café
La obesidad es un problema importante en nuestro mundo y estamos sometidos a un continuo bombardeo publicitario de productos que prometen una pérdida de peso, al ingerirlos o usarlos.
 
Por otra parte, la ciencia es una actividad noble pero está realizada por humanos, por lo que a veces se cometen fallos garrafales, intencionados o no. Lo tranquilizador es que otros científicos suelen detectarlos y denunciarlos posteriormente. 
 
Hoy vamos a relatar el caso de los extractos acuosos de semillas verdes de café y su papel como adelgazantes. Las semillas verdes de café poseen un alto contenido en ácido clorogénico y ya, en el año 2007, se publicó un estudio realizado sobre 30 personas con sobrepeso durante 12 semanas (J Int Med Res 2007; 35(6): 900-908), divididas en dos grupos, uno que consumía café instantáneo no descafeinado normal y otro, con ese mismo café pero enriquecido con ácido clorogénico. Los del primer grupo perdían unos 5 kilos de peso al final del ensayo, mientras que los del segundo (extractos no enriquecidos con ácido clorogénico) sólo perdieron 1,5 kilos.
 
En el mismo artículo un segundo experimento probaba que otro efecto del ácido clorogénico era el de reducir la absorción de glucosa evitando que se metabolizase para formar tejido adiposo.
 
Pero la campanada, a nivel mundial, sonó en el año 2012, cuando los investigadores Vinson, Burnham y Nagendran publicaron una investigación titulada “Randomized, double-blind, placebo-controlled, linear dose, crossover study to evaluate the efficacy and safety of a green coffee bean extract in overweight subjects” (Diabetes Metab Syndr Obes 2012; 5:21-7) en la que estudiaron la posible relación existente entre el consumo de un extracto de semillas verdes de café y el peso corporal, el índice de masa corporal, la grasa corporal y la frecuencia cardíaca. Los resultados parecían espectaculares. Entre otros, se producía una pérdida de peso superior al 10%, una reducción de grasa corporal del 16% y, en algunos casos, mejoras en la frecuencia cardíaca y en la tensión arterial y, todo ello, sin efectos colaterales indeseables.
 
El revuelo mediático, en prensa y televisión fue enorme e inmediatamente se comercializaron multitud de extractos de granos verdes, sin tostar, de café, así como pastillas y otra multitud de variantes, que actualmente se siguen ofreciendo en tiendas e Internet.
 
¿Qué hay de realidad científica en todo ello? Es imposible contestar con seguridad, porque haría falta realizar investigaciones sobre un mayor número de personas, tiempos largos y controles rigurosos, tal como advertía el año pasado en sus páginas el National Center for Health Research (http://center4research.org/child-teen-health/diet-weight-and-physical-activity/greencoffeebeanextract/).
 
Pero, mientras tanto, las críticas de otros investigadores sobre la falta de rigor científico de la investigación publicada en el año 2012 se fueron acumulando y hace unos días, en la misma revista donde se publicó la investigación, aparecía un anuncio de retracto de la misma realizado por Joe Vinson y Bryan Burham. Es lo más triste que le puede suceder a un investigador, reconocer que alguna de sus publicaciones no es fiable y que debe considerarse como no publicada.
 
Peor aún, la Comisión Federal de Comercio americana (FTC) emitió un comunicado de prensa, indicando que “el estudio estaba tan irremediablemente viciado que no hay conclusiones fiables que se pueden extraer del mismo.” De acuerdo con la FTC: “el investigador principal del estudio alteró en varias ocasiones los pesos y otras mediciones clave de los sujetos, cambió la duración del examen, y cometió errores entre los sujetos que tomaban el placebo o el extracto modificado.”
 
Aún hay más. La FTC ha investigado a la empresa de Texas Applied Food Sciences, Inc (AFS) que comercializaba diversos productos del café verde, tal como un gran vendido suplemento nuticional, el “Green Coffee Antioxidant (GCA)”, alegando sus propiedades de pérdida de peso y grasa avaladas por la investigación citada.
 
Un refrán español dice que “con las cosas de comer no se juega” y en este caso ha habido juego pero, además, juego sucio. La FTC ha descubierto que esa empresa, en el año 2010, pagó a investigadores de la India para que realizasen un estudio clínico sobre la eficacia del GCA. El investigador hindú principal repetidamente cometió diversos cambios fraudulentos en pesos y otras características, como indica el comunicado de la FTC. Siendo incapaz de que le publicaran el artículo, entonces la empresa contrató a los investigadores Vinson y Burnham, de la Universidad de Scranton, para que reescribieran el artículo e intentasen publicarlo, cosa que hicieron, ignorando, sin revisar, los datos conflictivos. La consecuencia de todo ello será la prohibición de las alegaciones sobre la salud usadas por la empresa, el pago de una multa inmediata de 3,5 millones de dólares y la amenaza de futuras reclamaciones, así como la exigencia, para seguir comercializando el producto, de dos ensayos clínicos adecuados y bien controlados en humanos.
 
La FTC es un organismo estadounidense que trabaja para evitar prácticas fraudulentas, engañosas, injustas para los consumidores y para proporcionar información para ayudar a detectarlas, detenerlas y evitarlas. Las quejas de los consumidores, en inglés o español, se pueden tramitar por Internet.
 
Más en:
http://www.ftc.gov/news-events/press-releases/2014/09/green-coffee-bean-manufacturer-settles-ftc-charges-pushing-its