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Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Luz contra las enfermedades

Las radiaciones luminosas son necesarias para que se realicen en la piel procesos tales como la síntesis de la vitamina D o la del pigmento protector melanina

Las radiaciones luminosas son necesarias para que se realicen en la piel procesos tales como la síntesis de la vitamina D o la del pigmento protector melanina. Por otra parte, el exceso de radiación ultravioleta puede desencadenar procesos tan perjudiciales como el del melanoma maligno. Hoy nos referiremos a otra importante posibilidad de los rayos de luz, ya que en los últimos quince años varios grupos investigadores de Estados Unidos, Canadá y Japón han venido realizando interesantes experiencias sobre más de 5.000 pacientes, en su mayor parte enfermos terminales de cáncer, usando un nuevo tipo de aproximación terapéutica, denominada terapia fotodinámica, cuyos resultados han hecho posible que este mismo año se haya producido en Canadá la aprobación oficial del uso de la primera sustancia fotodinámica, la denominada fotofrina II, un derivado relacionado con la hemoglobina, activable por la luz, para tratar algunos casos de cánceres de vejiga recurrentes, sin perjuicio de que desde hace años se venían haciendo ensayos clínicos controlados con diversos derivados hematoporfirínicos coloreados y activables hasta formas citotóxicas, fundamentalmente para atacar tumores situados en la piel o en membranas mucosas, es decir en lugares asequibles al colorante y a la luz.
 
Un precedente de la utilización médica de la activación luminosa se puede buscar en la medicina egipcia que durante miles de años ha empleado sustancias presentes en la maleza del río Nilo, concretamente los psoralenos, para tratar ciertos desórdenes de la piel tales como la psoriasis, Los psoralenos, una vez que se toman, internamente tienden a acumularse en las células enfermas de la piel, en las zonas de vascularización incrementada, situándose como una especie de cremallera atrancada sobre la estructura doble-hélice del ADN, el material genético celular, con lo que se evita la duplicación del ADN y en consecuencia la división y proliferación celular. Así funcionan los PUVA, es decir psoralenos activables por la luz Ultravioleta A, que aparte de contra la psoriasis, también se utilizan terapéuticamente sobre la sangre de pacientes con ciertas patologías de células blancas.
 
En todo caso, la Medicina avanza en varias direcciones hacia la búsqueda de medicamentos que sean como proyectiles inteligentes capaces de alcanzar el blanco deseado y allí desencadenen su carga explosiva, es decir, actúen sobre las células enfermas, pero no sobre las sanas, ya que es bien sabido que este es el principal problema del arsenal de sustancias actualmente usadas en la quimioterapia de procesos malignos, que al no realizar con precisión esa discriminación, hacen que su dosificación y efectos laterales sean complicados. Una de esas direcciones de búsqueda es la derivada de la biotecnología de anticuerpos monoclonales, que serían los vehículos o proyectiles específicos, a los que se le adosasen armas químicas, isotópicas, etc., para que tras alcanzar su objetivo fuesen capaces de destruirlo selectivamente.
 
Otra dirección diferente, pero con el mismo propósito, es la aproximación fotodinámica. Se trata de utilizar sustancias coloreadas, es decir capaces de interaccionar con los fotones de la luz, que por sí solas son inocuas pero que como consecuencia de su activación luminosa, transfieren la energía a las moléculas de oxígeno disueltas en su inmediatez, dando lugar a un potente radical, el denominado oxígeno singlete, que hace estragos oxidando y dañando las biomoléculas próximas, pero únicamente hasta que la luz desaparece, en cuyo mismo momento la producción de este radical libre se interrumpe y con ello finaliza su efecto tóxico. Hacer llegar la luz activadora exactamente al lugar que interesa en el que están las moléculas fotoexcitables se consigue por medio del uso de tecnología de láser.
 
La razón de que la fototrofina II se concentre selectivamente sobre los tejidos enfermos se debe a que por causa de su estructura molecular se enlaza muy bien a las lipoproteínas sanguíneas, como si fuesen polizones de una embarcación. Estas lipoproteínas que funcionan como embarcaciones, usualmente realizan funciones de transporte de colesterol hasta las células y para ello han de enlazarse a receptores específicos celulares. Pues bien, en tejidos malignizados o de alta velocidad de división, se forma un sistema de un gran número de vasos sanguíneos para poder alimentarlos y esos vasos poseen una alta proporción de receptores para tales lipoproteínas -las embarcaciones- por lo que sus polizones, es decir las moléculas de fotofrina II, también se acumulan allí selectivamente.
 
Una de las limitaciones que parece presentar la fototrofina II es que su vida media es elevada, unos dos meses. Como la vida media significa el tiempo que por término medio tarda la molécula en transformarse y eliminarse del cuerpo, ello significaría que durante ese tiempo el paciente debe rehuir la incidencia directa de la luz solar. Pero este obstáculo parece que se superará con la obtención de una nueva familia de derivados de tipo benzoporfirínico que alcanzan en pocas horas los niveles corporales adecuados y que se eliminan en muy pocos días, por lo que es previsible que dentro de un plazo total de uno o dos días los pacientes puedan ser administrados con el medicamento, activarlo luminosamente y finalizar la correspondiente sesión con la eliminación de la sustancia fotoactiva.
 
Es indudable que cualquier nueva aproximación terapéutica puede levantar, sobre todo si se presenta espectacularmente, lógicas pero infundadas y peligrosas expectativas. Tampoco se puede caer en fáciles extrapolaciones. Por ello es esencial remarcar que la fotodinámica terapéutica está en sus comienzos, los resultados ya obtenidos son de interés, pero no son definitivos y que, por ahora, como ha dicho Broce A Chabner, director de la división de tratamientos del cáncer de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, el uso más inmediato de la fotodinámica terapéutica será todavía como tratamiento o terapia coadyuvante de los cánceres situados sobre o cercanos a las superficies tisulares.
 
Información adicional
 
*La fototrofina II ha sido desarrollada por científicos de la Universidad de la British Columbia, en colaboración con las empresas Quadra Logic Technologies Inc. y American Cyanamid's Lederle Laboratory.
 
* Las porfirinas son moléculas policíclicas planas debido a sus sistemas de dobles enlaces conjugados y de derivan del metabolismo del grupo hemo de la hemoglobina. Su destino metabólico normal, tras ser transformadas, es el de ser eliminadas por las heces y la orina, de cuyo color son responsables en un alto grado.
 
* Los equipos de láseres disponibles hasta la fecha son muy sofisticados, necesitando voluminosas fuentes de energía y poseyendo funcionamientos complicados. La situación mejorará inmediatamente ya que una compañía americana, la PDT Inc. está a punto de lanzar al mercado un generador láser específico para la fototerapia dinámica con un tamaño solo algo mayor que un portafolios, usando tecnología de diodos de estado sólido.