Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Menstruo vivificador

Dada su importancia, la revista JOURNAL OF TRANSLATIONAL MEDICINE ha considerado oportuno adelantar por Internet de forma preliminar el contenido de una investigación titulada ENDOMETRIAL REGENERATIVE CELLS: A NOVEL STEM CELL POPULATION, demostrativa de que la sangre menstrual puede ser una excelente fuente de células madres usables para medicina regenerativa.
Aunque, históricamente, la mujer menstruante ha sido objeto de tabúes y supersticiones, no ha sucedido lo mismo con su sangre, con su flujo menstrual. Ya en el s. I, Plinio el Viejo en su gran Historia Natural decía que el flujo menstrual tenía efectos benéficos sobre las enfermedades, mataba las plagas de insectos a distancia e incluso controlaba las tormentas en el mar. Desde luego, para la mitología y muchas religiones la sangre menstrual poseía amplios poderes. Así, en la mitología griega, fue el "vino tinto sobrenatural" que Hera dio a los dioses, mientras que en el hinduismo Kali-Maya la consorte del dios Siva invitaba a los dioses a bañarse en el fluido sangrante de su útero y a beberlo al igual que Thor, dios del trueno en la mitología escandinava, debía su vida eterna a un baño en un río de sangre menstrual y su padre Odín era igualmente poderoso por robar la "sangre sabia" de la Diosa Madre y beberla. Los faraones egipcios ingerían la ambrosia conocida como " sangre de lsis" y los reyes celtas se hacían divinos bebiendo «hidromiel rojo» de la Reina Mab.

SUPERSTICIONES.  
Según Plinio, si una mujer tocaba el vino durante la menstruación lo convertía en vinagre, agostaba las cosechas y los jardines, empañaba los espejos, mellaba los cuchillos, oxidaba el hierro y el bronce (especialmente con la luna menguante), mataba a las abejas o al menos las alejaba de sus colmenas, hacía abortar a las yeguas, etc. Las leyes de Moisés consideraban el flujo menstrual maligno y peligroso y en el judaísmo la nidá -mujer con flujo de sangre- es considerada como en estado de impureza, de acuerdo con lo que dice el Levítico: "Cuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo, quedará impura durante siete días. Cualquiera que la toque quedará impuro hasta el anochecer." (Vaikrá / Levítico 15:3). También las indicaciones de Mahoma en el Corán son bien explícitas.

La costumbre de recluir a las mujeres durante la menstruación en cabañas fuera de la aldea ha sido prácticamente universal. Las leyes de Manu señalaban que cualquier hombre que se acercara a una mujer durante el período de la menstruación perdería la fuerza, la vista y la sabiduría. A las mujeres australianas se les prohibía bajo pena de muerte que tocaran los objetos que los hombres utilizaban e incluso que caminaran por un sendero frecuentado por los hombres. En Uganda se destruían los cacharros que las mujeres tocaban durante la menstruación.

Para algunas tribus australianas el causante de la menstruación era un bicho que arañaba la vagina y hacía correr la sangre mientras que los pueblos primitivos de Nueva Zelanda pensaban que la sangre menstrual era el aborto de embriones no formados de seres humanos y diversas tribus indias mexicanos la atribuían a la mordedura de un lagarto, aunque el animal al que más se ha recurrido para explicar este sangrado ha sido, con diferencia, la serpiente. Otros pueblos eran más sádicos, pensando que la mujer se encontraba poseída por un demonio esos períodos de su vida, por lo que los vaupés brasileños molían a palos a la púber hasta que se desmayaba cuatro veces seguidas, mientras que en la Guayana francesa les aplicaban a las menstruantes un terrible suplicio mediante feroces hormigas. Y entre las naciones civilizadas europeas de la antigüedad las supersticiones existentes han persistido hasta hace poco tiempo.

CELULAS MADRE
Las células madre son una gran esperanza para la Medicina regenerativa y la curación de buena parte de las enfermedades que afligen a la humanidad pero aún han de resolverse muchos obstáculos científicos, técnicos, éticos y políticos para que su utilización sea general. Su potencial es enorme pero aun faltan muchos conocimientos para dominar el proceso de su diferenciación hasta en 300 clases de diferentes clases de células humanas como las que existen. Uno de los problemas mayores es el de la fuente de su obtención y los interrogantes éticos que existen respecto al uso de las células embrionarias pluripotentes.

Las células madre multipotentes se han encontrado en muchos tejidos adultos pero son algo menos flexibles. Pero además de en embriones existen células madre de gran interés en localizaciones tales como líquido amniótico, cordón umbilical y, tal como se destaca en la investigación hoy comentada, en el fluido menstrual. 

FLUJO
El equipo investigador liderado por el Dr. Xiaolong Meng Xiaolong Meng del Bio-Communications Research Institute de Witchita, Kansas, partió del hecho de que el fenómeno de la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos) es un fenómeno que acompaña a la fase endometrial del ciclo menstrual suponiendo que deberían existir células madre aislables. Efectivamente, así fue y a partir de las células mononucleares presentes en la sangre menstrual pudieron obtener una subpoblación de células madre adherentes que fueron cultivadas en el laboratorio. Allí se comprobó su capacidad de dividirse cada 19,4 horas (más rápidas que las de cordón umbilical) durante más de 68 procesos sucesivos sin que se originasen en las células anormalidades cromosómicas. Han sido capaces asimismo de diferenciar a partir de ellas hasta 9 linajes diferentes, relacionadas con los principales tejidos y órganos: cardiomiocíticas, epiteliales respiratorias, neurocíticas, miocíticas, endoteliales, pancreáticas, hepáticas, adipocíticas y osteogénicas. Las dos características de más interés son su relativa facilidad de extracción y la alta pluripotencia que presentan lo que puede permitir su uso para diversos ensayos de Medicina regenerativa. Se han iniciado ensayos para tratamientos cardíacos, diabetes y lesiones medulares.

Por otra parte, Julie Allickson, la científico-jefe de Cryo-Cell International, el mayor banco mundial de sangre de cordón umbilical, ha obtenido hallazgos parecidos, aún no publicados, por lo que Cryo-Cell ha patentado una técnica, denominada “C’Elle”, para permitir que una mujer por sí sola pueda recolectar y preservar sus células madre menstruales quedando  abierta la discusión sobre las posibilidades científicas de su uso posterior que posiblemente pueda ser extensible hasta familiares de primero y segundo grado.