Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Hacia la sangre sintética

En la Universidad de Illinois, los químicos Ken Suslick y su alumno postdoctoral Mike Wong avanzan notablemente en sus esfuerzos por desarrollar un sustituto potencial para la sangre. Su estrategia consiste en usar sonidos de alta frecuencia para conseguir unir proteínas hemoglobínicas portadoras de oxígeno, en forma de microesferas de dos micras de diámetro, es decir, aproximadamente la cuarta parte del tamaño de los hematíes. La hemoglobina, así procesada, consigue unir oxígeno a la superficie de las esferas, con un rendimiento similar o superior al de los propios hematíes. Lo ya conseguido ha sido calificado como fascinante y excitante por parte de los especialistas dedicados a investigar la obtención de sangre sintética.