Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Ciencia o precipicio

"Los países cultos se miden no sólo por sus artistas, literatos, músicos o pintores. También lo hacen por el nivel de sus científicos, de personajes capaces de entrar por la puerta de la historia. Sólo Ramón y Cajal y Severo Ochoa ocupan este escalafón en España. Un bagaje demasiado pobre para un país como el nuestro".

Con esta frase finaliza la propuesta del Pacto de Estado por la Ciencia que once de los mejores investigadores españoles, agrupados en la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular han redactado y enviado al Gobierno, a los partidos políticos, a las Comunidades Autónomas, sindicatos, organizaciones empresariales, invitando además a otras sociedades científicas españolas y a los científicos a adherirse a la propuesta.

Realmente la situación española al respecto es inquietante. La actual bonanza del sistema económico español será solo una tapadera y un espejismo coyuntural si no se aborda ya, de una vez para siempre, el tema pendiente de la Ciencia y la Tecnología en España. A medio y largo plazo pueden ser nefastas las consecuencias si no se corrige la ceguera que viene dominando hasta ahora.

LA VERDAD. En foros nacionales e internacionales los científicos españoles, desde hace mucho tiempo, vienen señalando el problema y apuntando las soluciones. En este mismo espacio divulgador científico se ha comentado en varias ocasiones. En la versión digital de La verdad, canal de Ciencia y Salud, pueden consultarse los textos completos (www.laverdad.es/cienciaysalud), pero bastará recordar algunos puntos:
· Hace 9 años (`La España de la Ciencia´, 30/07/1995) se señalaba el estancamiento económico habido a partir de 1992, con solo un 0,9 % del PIB, dedicado al sistema de Ciencia y Tecnología. O que, `otro grave defecto de la Ciencia española es la falta de trayectoria investigadora industrial, que no alcanza siquiera el 30 % del total de la Investigación, mientras que en países como EE.UU. la cifra correspondiente supera el 70 %´. Sin embargo, la productividad científica española era mayor que la que le correspondería a las inversiones por lo que ` el paisaje de la España científica constituye un claroscuro en el que la penumbra o la oscuridad es la escasez de fondos destinados a la Ciencia y la tecnología, mientras que la parte clara y positiva sin duda es la preparación y el rendimiento de los científicos españoles.

· En `¡Agere aude, Universidad! (17/12/1995) recordábamos que la Universidad y la Ciencia fueron los grandes olvidados de los Pactos de la Moncloa, tan decisivos para la transición política española. También que nuestros parámetros científicos no alcanzaban el 50% de la media de la Unión europea.

· En `Innovación o muerte´(21/11/1997), destacábamos que el déficit tecnológico se convertía en uno de nuestros problemas estructurales más importantes y urgentes de nuestra economía, provocándose un círculo vicioso del que solo se podría salir a través del desarrollo científico-tecnológico y de su aplicación, en forma de capacidad innovadora, destacando las palabras de Oscar Fanjul, vicepresidente de la Fundación Cotec para la innovación tecnológica: "Creo que no existe hoy proyecto nacional para España más importante que éste".

· En `Europa (científica) sin fronteras´(04/11/2001) reafirmábamos que, hoy en día, la Ciencia y el desarrollo tecnológico constituyen los referentes más sólidos para evaluar la modernidad de un país y las esperanzas de su futuro y que en bastantes autonomías españolas, el sistema de innovación y desarrollo languidecía mientras que en el resto del mundo el ritmo en estos temas es realmente frenético.

· En `Innovación para el desarrollo, reto inaplazable´ (23/01/2000), el prof. Angel Fernández Izquierdo, actual presidente de la Academia de Ciencias de la Región de Murcia, afirmaba que teníamos siete años para recuperar el terreno perdido. A partir del 1 de enero de 2007 los Fondos Estructurales irán destinados a los países de la primera ola de ampliación (Hungría, República Checa, Polonia, Eslovenia y Estonia), y algunos de éstos parecen estar integrados ya igualmente bien, o incluso mejor, en las redes mundiales de producción que algunas regiones de la UE actual. Nuestras referencias deben ser Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. No valen comparaciones interesadas y engañosas con Irlanda, Grecia o Portugal, pues a la postre todavía podríamos quedar malparados, ya que los últimos datos revelan que España está a la cola de la UE en todo lo relativo a innovación. La apuesta por la competitividad, la calidad y la productividad pasa por la innovación. La mayoría de los sectores sociales estamos implicados, en los próximos siete años, en una especie de responsabilidad compartida para afrontar el futuro inmediato.

· Con motivo de una reunión celebrada en España hace pocos años por la Subcomisión de Ciencia del Consejo de Europa al autor de este artículo se le invitó a que explicase en una ponencia las características principales del sistema español de ciencia y la incidencia del proceso autonómico en el mismo. Allí pude mostrar datos demostrativos de que más del 50% incluidos en los Presupuestos bajo el epígrafe de I+D, realmente se destinaban a gastos relacionados con la Defensa, algunos difíciles de encuadrar en ese epígrafe.

QUIENES. Los autores de la propuesta para el Pacto de Estado por la Ciencia, la tercera que se hace desde la transición hacia la democracia, son algunos de los más destacados científicos españoles, con una actividad científica muy relevante de repercusión internacional. Jesús Ávila es el presidente de la Sociedad española de Bioquímica y Biología Molecular, así como director del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa. Margarita Salas, académica de Ciencias y de la Lengua y ex presidenta del Instituto de España, no necesita de presentaciones adicionales, como tampoco Mariano Barbacid, director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), mientras que Carlos Martínez Alonso es director del Centro de Inmunología y Oncología y Miguel Beato, es responsable del nuevo Centro catalán de Regulación Genómica. Vicente Rubio dirige el excelente nuevo Centro de Investigaciones Biomédicas radicado en Valencia y de semejante categoría científica y de responsabilidades son el resto de firmantes del manifiesto: Miguel Beato, Félix Goñi, Joan Guinovart, José López Barneo, Federico Mayor Menéndez y Ginés Morata.

"En el momento actual", afirma el documento, el modelo sobre el que se sustenta la economía española empieza a dar síntomas de agotamiento". Los sectores tradicionales, los que han propiciado el crecimiento español, "dan señales de agotamiento". La agricultura mantiene un peso residual, otros países ofrecen turismo y servicios a menores costes, además de la deslocalización industrial (empresas que se van a otros países donde los trabajadores cobran aún menos), la fuerte competencia de las economías emergentes (como los tigres asiáticos) y la creciente dependencia española del progreso científico y técnico del exterior. Por ello, "sólo la generación de conocimiento puede asegurar el mantenimiento de la economía española y el bienestar de sus ciudadanos".