Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La Europa científica sin fronteras

La clase política española se prepara para las grandes reuniones y declaraciones a realizar previstas para la inmediata presidencia semestral española de Europa, donde nuestro país pretende ser un socio destacado y poseer un cierto relieve propio. Teniendo en cuenta que en los próximos días se celebra la Semana Europea de la Ciencia nos podemos preguntar ¿cuál es la situación relativa europea? y ¿cuál es la de nuestro país?.


Hoy en día, la Ciencia y el desarrollo tecnológico constituyen los referentes más sólidos para evaluar la modernidad de un país y las esperanzas de su futuro. Pues bien, en Japón, por cada 1.000 trabajadores existen 9,26 investigadores y tecnólogos, cifras cercanas a los 8,08 de los Estados Unidos y bastantes superiores a los 5,28 de la Unión Europea (UE). Las respectivas intensidades de los esfuerzos en Investigación y Desarrollo, expresados en forma de porcentaje de PIB son 2,91 (Japón), 2,62 (EE.UU.) y 1,92 (UE). La divergencia se ha ampliado, ya que en los últimos cinco años los respectivos porcentajes en los ritmos anuales de crecimiento fueron del 4,13 (Japón), 5,55 (EE.UU.) y 3,03 (UE). En cualquier caso la calidad tecnológica europea ha mejorado en los últimos años, de modo que, sin llegar al 25,04% (EE.UU.), alcanza el 18,49% de todas las exportaciones mundiales de alta tecnología.

ESPAÑA/EUROPA. ¿Cómo está España?. Unos pocos datos nos bastan para hacernos una idea al respecto. Nuestro esfuerzo en I+D (en términos de % del PIB) es aproximadamente la mitad que el de la media de la UE y está desde hace más de una decena de años prácticamente estancado, a pesar de las promesas sucesivas de nuestros gobernantes. Las consecuencias son las previsibles: baja masa crítica científica, recursos raquíticos causantes de que exista una gran escasez de jóvenes investigadores en nuestras Universidades, insuficiente desarrollo tecnológico, aparte de que el destino preferente de los escasos recursos sean iniciativas de brillantes fachadas externas centralistas, descuidando la siembra equilibrada a lo largo y ancho de todo el país. Como contrapartida esperanzadora, el hecho de que nuestros científicos y tecnólogos suelen ser buenos y destacan en los centros científicos internacionales por donde pasan. También, que algunos gobiernos autonómicos, como el valenciano, están siendo sensibles al problema y llevan a cabo iniciativas científicas y tecnológicas loables. Sin embargo, en bastantes autonomías, el sistema de innovación y desarrollo languidece mientras que en el resto del mundo el ritmo en estos temas es realmente frenético.

Sería muy importante que no desaprovechásemos los nacientes esfuerzos europeos por crear una especie de "Espacio Europeo para la Investigación". La construcción europea recorre un camino lleno de dificultades y tropiezos, pero el ejemplo de la moneda única puede que también sea extrapolable a la Ciencia. Recordemos que fue en 1970 cuando una comisión encabezada por el primer ministro de Luxemburgo, Pierre Werner, propuso la unión monetaria completa entre los miembros de la que entonces era la Comunidad Económica Europea. 30 años después esa idea se hace realidad, aunque algunos países como el Reino Unido aun están situados en la zona de espera.

EIE. En relación con la Ciencia, en 1973, Ralf Dahrendorf, entonces comisario europeo para la Investigación, sugirió la creación de un Espacio Científico Europeo, en el seno del cual los diferentes gobiernos coordinasen sus políticas nacionales de Investigación. Pero la idea languideció de tal guisa que fue completamente olvidada, hasta que el pasado año la resucitó, en forma de nueva y gran idea, sin saber de su existencia previa, el actual comisario de la materia, el físico belga Philippe Buquin, bautizada como un Espacio Investigador Europeo (EIE). Según sus palabras, "No se puede decir que actualmente haya una política europea de Investigación. Las políticas nacionales de Investigación y la de la UE solapan e interfieren sin formar un todo coherente". Sin embargo, existen fuertes y evidentes razones para procurar el desarrollo de un EIE. La Investigación y Desarrollo Tecnológico (I+DT) europeos son una obligación derivada del Tratado de Amsterdam, que señala que constituyen un elemento esencial para un mayor empleo, una adecuada competitividad empresarial, y unos mejores niveles de bienestar, así como un excelente apoyo para otras políticas, como las de conservación del medio ambiente o de protección al consumidor. Además, se hace necesaria la colaboración investigadora europea, ya que la Investigación de alto nivel cada vez es más compleja e interdisciplinaria, es más costosa, y exige la existencia de una gran masa crítica científica. Por ello, los grandes esfuerzos ya no pueden realizarse por grupos o laboratorios investigadores aislados, ni aun empresariales. Frecuentemente, ni siquiera un país entero tiene suficiente capacidad para jugar un papel destacado en áreas científicas de vanguardia.

El EIEfomentará la movilidad de los investigadores y ayudará a la lucha contra la permanente tendencia europea a la fragmentación. Para conseguirlo, están cristalizando diversas iniciativas. Entre ellas, la más importante es la puesta en marcha del 6º Programa Marco para la Investigación y el Desarrollo Tecnológico 2002-2006, dotado con 17.500 millones de euros. Su propósito principal será incentivar los esfuerzos europeos que favorezcan la existencia del EIE. Una crítica expresada por bastantes investigadores europeos es la de que se pondrá demasiado énfasis en los grandes superproyectos europeos cuando la realidad de muchos países de la UE, incluida España, es su necesidad de potenciar la masa crítica científica e investigadora a través de ayudas, aparentemente menos vistosas pero, sin duda, con mayor eficacia práctica.

SEMANA. La Semana Europea de la Ciencia y Tecnología que se celebrará los días próximos pretende concienciar a los ciudadanos europeos sobre estos temas, a través de siete iniciativas subvencionadas por la Comisión Europea con cerca de dos millones de euros, desarrolladas en casi una veintena de países. El proyecto EUROPAWS pretende acercar la Ciencia a los medios de comunicación, principalmente la TV, mediante premios a proyectos concretos y la realización de un festival de programas científicos de TV. El proyecto VIDA EN EL UNIVERSO va dirigido a los estudiantes europeos de secundaria, para que presenten su concepción respecto al desarrollo del Universo, plasmándola en proyectos que pueden ir desde una página Web a una pieza teatral. La tercera actividad es BIOTECH EUROPA que, entre otros países se desarrollará en España, en la que se abordarán las peculiaridades de la biotecnología vegetal ("Genes en el menú") y una conferencia-debate sobre áreas de la salud, alimentación y el medio ambiente, con un filme (también disponible en DVD, vídeo e Internet) que se proyectará en diversos museos europeos.

INFOPLANETAes otra actividad dirigida al público en general y a los estudiantes de secundaria, en particular, con exhibiciones educativas en Roma, Tesalónica, Barcelona y Oporto. Bajo el reclamo de Leonardo da Vinci, Linneo y Darwin, PUSH (Public Undertanding of Science and Health) es una asociación y actividad en la que participarán centenares de profesores y expertos quienes durante tres días darán charlas y mostrarán aplicaciones científicas, como la expresión de una proteína fluorescente en bacterias, bioluminiscencia, aplicaciones inmunológicas y biotecnología vegetal. El proyecto LO PEQUEÑO ES BELLO se desarrollará en el Reino Unido sobre temas de la vida diaria, movilidad, electrónica y comunicaciones: microsistemas controladores de airbag, narices electrónicas, ayudas a la movilidad de discapacitados, etcétera. AMIGOS ENERGÉTICOS es la última actividad que se desarrollará en varios países nórdicos, para fomentar entre jóvenes estudiantes todo tipo de iniciativas energéticas.

En suma, que la Europa sin fronteras, lentamente va unificando y armonizando su moneda, su economía, su política, su defensa, pero también su Ciencia e Investigación. Y en estos dos últimos apartados el esfuerzo que ha de realizar España es realmente enorme. Es nuestra asignatura pendiente.