Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

IRB: sana envidia

Diego Saavedra Fajardo, el gran personaje murciano del siglo XVIII, defensor a ultranza de una Europa en paz se encontraba en 1640 como plenipotenciario en la Dieta de Ratisbona, reunida para poner fin a la guerra en Alemania y, allí mismo, en Munich publicaba una de sus obras más célebresLa idea de un príncipe político cristiano, representada en cien empresasdonde afirmaba que “no hay envidia si es muy desigual la competencia”. Por ello, cuando se utiliza la expresiónsana envidiano se trata de una contradicción - la envidia no puede ser sana- sino que nos referimos a algo altamente estimable por lo que deseamos expresar admiración y deseos de emulación.   

DISPARATES.Desde hace muchos años, en esta sección divulgativa de la Ciencia deLa verdadvenimos afirmando que en España se invierte poco en el sistema de Ciencia y Tecnología y que ello tiene a medio y largo plazo un efecto muy negativo. Casi premonitoriamente, el último libro recopilatorio de estas divulgaciones se titulóCiencia o precipicio.Hoy, nuestro país se encuentra demasiado cercano a ese precipicio. Pero, en algunos lugares nos siguen dando ejemplos de que todo puede empeorar y no sólo se invierte poco sino que se invierte mal, se dilapida el dinero de los ciudadanos. No es infrecuente que, dada la excelente aceptación (¿“venta”?) que tiene la ciencia entre la ciudadanía, algunos líderes nos anuncien a bombo y platillo, sin conocer bien la cuestión y sin el asesoramiento adecuado, la creación de grandes centros, plataformas, institutos, conjuntos o ciudades científicas e investigadoras. Lo peor no es la idea, sino que para ejecutarla se puedan escoger como máximos responsables a amigos o compañeros, quienes, en muchas ocasiones, no poseen el mínimo bagaje científico acreditado para poder llevarla a cabo. Y, lo más esperpéntico, es que puedan ignorar que en su inmediata cercanía existen personas y/o grupos con la mayor cualificación internacional al respecto que ni siquiera suelen ser consultadas respecto  al macroproyecto. Mi experiencia de medio siglo de observador de esas aventuras me indica que, al final, ninguna termina demasiado bien. Pero, en el camino, se pierde el tiempo, las oportunidades y muchos esfuerzos y dinero. 

Por ello, en contraste y como ejemplo positivo, hoy vamos a glosar, consana envidia, la creación y funcionamiento del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona.

IRB.Sudirector es un internacionalmente prestigiado científico. Se trata de mi buen amigo y compañero, el profesor Joan J Guinovart, quien nos indica que el IRB Barcelona es una institución de investigación independiente y sin ánimo de lucro dedicada a la ciencia biomédica básica y aplicada, cuyo objetivo es contribuir a la mejora de la calidad de vida mediante la aplicación de los avances que se llevan a cabo en este ámbito. Se trata de una institución joven, fundada en octubre de 2005 por la Generalitat de Cataluña, la Universidad de Barcelona (UB) y el Parque Científico de Barcelona (PCB). El IRB Barcelona tiene como objetivo promover la investigación multidisciplinaria de excelencia en un área en la que convergen la biología, la química y la medicina, y fomentar la colaboración entre las entidades locales y los institutos de investigación internacionales, impulsando y coordinando la investigación interdisciplinaria básica en biomedicina.

El IRB Barcelona está ubicado en el Parque Científico de Barcelona (PCB), una estructura de innovación en la que confluyen la investigación pública de primera calidad y el sector privado, en un ambiente estimulante y de primera línea científica, como parte integral de la “BioRegió de Catalunya”, que abarca universidades, parques científicos, hospitales, una red de centros de investigación de excelencia y numerosas empresas de biotecnología.

Un primer comentario es para su organigrama, con sus correspondientes programas de investigación, unidades científicas, de servicios, administrativos, equipos de dirección, patronato, etc. Pero lo realmente meritorio es que que, al máximo nivel se encuentra el llamado Comité Científico Internacional, que cuenta con 15 destacados científicos internacionales en biomedicina. De ellos, 5 son estadounidenses, 9 europeos y 1 español. La tarea principal del comité es orientar a la dirección del IRB Barcelona en el diseño de la estrategia científica y las actividades de investigación relacionadas.  

ACTIVIDADES. Con esta estrategia competitiva internacional de calidad pronto están consiguiendo logros, con una amplia gama de actividades de formación, acceso a plataformas científicas compartidas y a una sólida red de contactos académicos e industriales creando un entorno estimulante que facilita la aplicación de los resultados de la investigación. Entre las actividades formativas destaca el Programa Internacional de doctorado La Caixa/IRB Barcelona.

Las tareas investigadoras se ven apoyadas por un acuerdo de colaboración y unidad de investigación conjunta con el cercano Centro de Supercomputación de Barcelona, permitiendo que ambos institutos compartan instalaciones, recursos y personal con el apoyo de su proximidad a las instalaciones del futuro gran laboratorio de Luz Sincrotrón (ALBA).

Los cinco Programas interdisciplinarios de investigación en los que también participan científicos contratados extranjeros comprenden aspectos relacionados con Biología Celular y del Desarrollo (expresión génica, biología molecular del desarrollo, biología celular, genómica funcional y proteómica del desarrollo celular y embrionario y regeneración de tejidos), Biología Estructural y Computacional (análisis estructural de interacciones macromoleculares mediante la utilización de rayos X, RMN, microscopía electrónica, biofísica de macromoléculas, bioinformática y modelado molecular), Medicina Molecular (bases moleculares de las enfermedades metabólicas y genéticas, estudio de las dianas diagnósticas o terapéuticas, genómica funcional y proteómica de patologías), Química y farmacología Molecular (Diseño y síntesis de moléculas, con especial énfasis en la producción de bibliotecas moleculares y en la optimización de compuestos sintéticos, desarrollo de biotecnologías de selección molecular dirigidas a dianas terapéuticas y estudio de las relaciones entre los fármacos y sus dianas) y Oncología (Estudios sobre diversos aspectos de la iniciación y progresión de un tumor, la relación entre células madre y cáncer, así como la identificación de programas genéticos que conducen a la metástasis en tejidos específicos. Trabajo en red con los principales centros de oncología clínica).

En resumen, un excelente Centro científico, donde la biología, la química y la computación confluyen proporcionando la oportunidad de transformar la investigación básica biomédica en innovación. En su creación, puesta en marcha y desarrollo los políticos han apoyado, sin interferir, optando por la vía competitiva de la excelencia científica. Enhorabuena al IRB Barcelona, consana envidia.