Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los 10 principales de la Ciencia

En el pasado año han sido muchos los acontecimientos y descubrimientos que quedaran como hitos en la historia de la Ciencia y de la Humanidad. De entre ellos, la revista Science ha seleccionado diez, cuyo significado intentaremos resumir en esta colaboración.

El prestigio de la propia revista Science es tal que, para comprobarlo, basta recordar en esa revista donde han sido publicados en 1994 cuatro de los cinco artículos científicos más citados en ese.

ORÍGENES.Comenzaremos con nuestras propias raíces, ya que en 1994 ocurrió el descubrimiento de una nueva especie de homínidos, la más primitiva conocida de las que conducen hasta el Homo sapiens. Se trata del Australopiteco ramidus, que vivió y murió en un ambiente boscoso, hace unos cuatro millones y medio de años, es decir, en una época muy cercana a la que ocurrió la separación de los homínidos a partir de la línea de los monos africanos. Los restos del Australopiteco se hallaron cerca de la villa de Aramis, en Etiopía. Del estudio de algunos de sus huesos parece deducirse que era bípedo, con lo que se resuelve la importante cuestión de si los homínidos primitivos caminaban erguidos o no.

Continuando con nuestro origen, hemos de referimos a las primeras etapas del desarrollo embrionario, un problema general en todas las especies. Se trata de conocer cómo ciertas zonas claves del tejido embrionario hacen que se vayan diferenciando específicamente las células del entorno que, posteriormente, darán lugar a los diferentes órganos y tejidos. El hallazgo a destacar, en 1994, es el de las proteínas Hedgehog, o Erizo, y el de sus genes codificadores. El nombre responde a que, trabajando con Drosophila, la mosca de la fruta, la falta de esos genes produce un embrión de forma erizada y atrofiada. Lo importante es que, este tipo de genes o proteínas, también presentes en los vertebrados, portan la información direccional responsable de la especialización celular en las primeras etapas de la diferenciación embrionaria.

Siguiendo con los genes, llegamos a las nombradas como moléculas del año 1994, los sistemas enzimáticos especializados en la reparación del material genético, el ADN. No podemos olvidar que la alteración del ADN causa el 80-90% de los cánceres. Dado el inmenso número de células de nuestro organismo y la gran cantidad de veces que han de dividirse, ello significa que, a lo largo de una vida, han de originarse billones y billones de procesos de reproducciones del ADN. Cada una de ellas contiene millones de unidades de bases individuales, susceptibles de sufrir daños. De ahí la importancia del adecuado funcionamiento de nuestros sistemas intracelulares de reparación, sobre cuyo conocimiento y naturaleza molecular, el año 1994 ha resultado ser especialmente provechoso.

BIOLOGÍA MOLECULAR. Efectivamente, el funcionamiento celular es maravilloso. Una de las características que más ha llamado la atención en los últimos tiempos, en una amplia gama de organismos, es la existencia de la apoptosis o suicidio altruista, que tiene lugar cuando la pervivencia de ciertas células es perjudicial para el organismo. Entonces, se activan mecanismos genéticos internos que provocan la muerte de esas células. En 1994 se han relacionado alteraciones de este proceso con diversas patologías y se han identificado algunos genes relacionados con la apoptosis tales como el bcl 2 humano. Incluso se han clonado otros, como el gen reaper de la mosca Drosophila, cuya ausencia provoca que aparezcan células extra en lugares erróneos del embrión.

Finalizamos el primer quinteto de descubrimientos científicos citando otro relacionado con los seres vivos, concretamente con el hombre, su complejo sistema nervioso, y la expresión del mismo en forma de estado de ánimo. La serotonina es un neurotransmisor clásico, comprobándose en 1994, en ratones carentes de uno de los 14 receptores conocidos de la misma, que ello provocaba un comportamiento extraordinariamente agresivo. Precisamente en esta relación entre serotonina y comportamiento puede radicar el gran éxito que en todo el mundo alcanzó en 1994 un medicamento, el Prozac, usado por millones de personas como un poderoso antidepresivo, lo que le ha convertido en el medicamento psiquiátrico más prescrito. El Prozac, o fluotexina, precisamente inhibe la recaptación de serotonina, por lo que se incrementa la cantidad de la misma procesada por las células nerviosas.

FÍSICA. Comenzaremos la segunda mitad de los éxitos científicos introduciéndonos en el mundo físico. ¿Cómo comenzó el Universo?. Se han abierto nuevas líneas de interés. Así, en el artículo anterior nos referíamos a los datos, obtenidos en 1994 por el telescopio espacial Hubble, que hacen calcular una edad para el universo de unos ocho mil millones de años. Sin embargo, algunas muy aceptadas teorías de la evolución estelar, basadas en el Big Bang y en la constante de Hubble de la expansión del Universo, indican que la edad de ciertas estrellas alcanza entre 13 y 16 mil millones de años. Como ello es incompatible con un Universo más joven, se ha abierto una fascinante discusión científica de la que se obtendrán valiosas conclusiones.

Relacionada con el origen del Universo y concretamente con la Teoría Estándar de la materia ha sido la caza y caracterización, en la primavera de 1994, con una masa tentativa de 174 GeV, de la sexta y última subpartícula constituyente de la materia. Se trata del quarq top, que, hasta ahora, no había podido ser creado en los grandes equipos colisionadores que usan los físicos de partículas. La confirmación se ha realizado hace pocos días. Con ello, también se ha abierto la temporada de caza de otra partícula aun no localizada, el bosón de Higgs. Para conseguirlo, probablemente será necesario el uso del gran supercolisionador europeo, cuya construcción se acaba de aprobar.

Y hablando de colisiones, la del año 1994, sin duda fue la del cometa Shoemaker-Levy sobre Júpiter. Es ahora, al cabo de los 8-9 meses, cuando comienzan a aflorar los frutos de los numerosos datos que se registraron al respecto desde la Tierra o desde el espacio. Además, se ha obtenido la lección de que la colisión de un gran asteroide es algo que puede ocurrir con nuestro propio planeta. Desde luego, numerosos centros internacionales, entre ellos la NASA, han comenzado serias investigaciones para conseguir un mejor conocimiento de los asteroides y de los cometas que puedan amenazarnos en un futuro más o menos próximo.

En Ciencia de materiales lo más destacable es el descubrimiento y desarrollo de los plásticos eléctricos, es decir, la obtención de polímeros orgánicos capaces de actuar como conductores y semiconductores eléctricos, lo que permitió en el pasado año la construcción del primer transistor hecho exclusivamente de ciertos materiales plásticos. Indudablemente estas propiedades, junto con su bajo peso, flexibilidad y bajo costo pueden significar una inmediata nueva revolución electrónica. Asimismo, en 1994, se fabricaron los primeros diodos LED hechos, también, con polímeros plásticos, con capacidad para presentar coloraciones diferentes. Aunque en este caso aun quedan por resolver problemas de perdurabilidad, las perspectivas abiertas son inmensas para pantallas, electrónica, etcétera.

Y, para finalizar el decálogo, una mención al más llamativo de los milagros de las comunicaciones, la llamada autopista de la información Internet, originalmente creada por investigadores para un uso científico. El pasado año definitivamente se convirtió en el modo factible y barato para transmitir, a velocidades de miles de millones de bits por segundo, información, sonido, imágenes fijas, videoimágenes, etcétera., a cualquier ordenador y lugar del mundo. Actualmente son más de 20 millones los usuarios de Internet y el porcentaje de incremento es superior al 10% mensual. En resumen, la cosecha científica de 1994 fue buena aunque es casi seguro que será superada por la de 1995, y así sucesivamente. Actualmente el desarrollo científico se encuentra en fase exponencial de crecimiento, por lo que cabe esperar que sus consecuencias sean trascendentales en todos órdenes de cosas.