Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

¿Se aproxima el fin del mundo?

"Todo es tan bello porque todo debe acabar", escribió el poeta y novelista realista suizo del presente siglo Charles-Ferdinand Ramuz, en su ADIOS A MUCHOS PERSONAJES. El lenguaje de sus obras era deliberadamente sencillo y campechano y esta cita nos permite preguntarnos: ¿en ese todo de Ramuz hay que incluir también al Universo?, ¿al tener un principio ello significa necesariamente que el Universo tendrá un final?. Y, ¿cuándo será ese final, si ello es previsible?.

Hace unos quince mil millones de años el Universo surgió de un piélago de materia y energía, como un mar denso y caliente. De acuerdo con la aceptada teoría del Big Bang comenzó a expandirse y enfriarse paulatinamente, brotando sucesivamente las galaxias, las estrellas, los planetas y la vida. Y todas las galaxias, incluyendo la de la VÍA LÁCTEA, a la que pertenece la Tierra, se alejan unas de otras en virtud de esa gran explosión inicial. La Ciencia, en el presente siglo, ha descubierto y estudiado dicha expansión, localizando la radiación de fondo en microondas proveniente de la gran explosión inicial. Más aun, los científicos han sido capaces de inferir el origen de los elementos químicos del Universo e, incluso, se ha representado la macroestructura y el movimiento de las galaxias. Pero unas preguntas seguían sin respuesta clara: ¿Continuará el cosmos expandiéndose indefinidamente y su materia se disipará en un vacío frío y oscuro?. O, alternativamente, ¿terminará contrayéndose sobre sí mismo y acabará con un cataclismo de gran implosión (el BIG CRUNCH)?. Incluso, como sugirió hace pocos años el astrónomo D. Linde, ¿no sería posible una auto reproducción eterna del Universo?.

LA CIENCIA. Durante decenios los cosmólogos han intentado responder a estas preguntas midiendo la escala de tamaños y la velocidad de expansión del Universo. Todo es un problema de conocer con exactitud cuál es la velocidad a la que se mueven las galaxias así cómo a qué distancias exactas se encuentran. Con ello se podría determinar la velocidad de la expansión y la densidad de materia en el Universo. Pero, aunque los astrónomos disponen de técnicas bastantes precisas para conocer las velocidades de las galaxias, los cálculos se complican al intentar precisar su lejanía.

En resumen, si la densidad de la materia del Universo superase una cierta densidad crítica, que aproximadamente, equivale a un átomo de hidrógeno por metro cúbico de espacio, ello haría que la atracción gravitatoria entre las partículas haga detener el proceso expansivo y se produzca un gran cataclismo, en forma de colapso, traducido en un fin del Universo tan violento, al menos, como en su día debió ser su inicio con el Big Bang. Por otra parte, si el Universo fuese más ligero que la densidad crítica, la expansión, con el tiempo, sería frenada, pero nunca finalizaría. Las estrellas irían apagándose paulatinamente y el Universo se enfriaría. Dentro de billones de años, para siempre, todo quedaría y permanecería apagado.

LA ETERNIDAD. A principios del presente mes se ha celebrado en Washington el Congreso de la Sociedad Astronómica Americana. En el transcurso del mismo, varios grupos investigadores se han ocupado de este tema, con diversas aproximaciones, pero con unas conclusiones bastantes coincidentes: probablemente el Universo no tendrá fin, será eterno. Los cálculos más precisos y actuales de la densidad de la masa indican valores que no superan el 25% del correspondiente a la densidad crítica. Como dice el astrofísico Bahcall vivimos en un Universo muy ligero. Realmente esa densidad no era la esperada por los astrónomos, ya que las ideas mas generalizadas sobre el origen del Universo hacían predecir que la densidad de masa fuese análoga a la densidad crítica. Con una densidad de masa menor, la teoría aceptada de la inflación cósmica debe ser corregida teniendo en cuenta un nuevo factor denominado constante cosmológica. Ello significaría que el espacio vacío, a pesar de estar vacío, sin embargo, posee una cierta clase de energía. Y se abren diversas y fascinantes incógnitas al respecto.

Otro enfoque diferente ha consistido en investigar las grandes y lejanas agrupaciones de galaxias. Teniendo en cuenta la velocidad de la luz, ello es como mirar al pasado, quizá a miles de millones de años ha. Cuando más denso hubiese sido entonces el Universo, ello significaría que poseía un carácter más "pegajoso", lo que hubiese retrasado la formación temprana de agrupaciones de galaxias. Sin embargo, lo encontrado es lo contrario: la existencia, a distancias de 6.000 a 9.000 millones de años-luz de agrupaciones galácticas que contienen más de 10.000 grandes galaxias. Ello, pues, también está de acuerdo con un Universo de baja densidad de masa, con un Universo ligero.

UNIVERSO "LIGHT". Otro grupo investigador americano de Princeton ha analizado hasta 62 galaxias que emiten dos fuertes señales de radio desde extremos opuestos. Las galaxias de este tipo, típicamente, tienen el mismo tamaño y, cuando más lejos se encuentran, sus dos señales son más próximas entre sí. Utilizando estos datos, así como la velocidad con que las galaxias se separan entre ellas, los investigadores han sido capaces de calcular que la velocidad de la expansión cambia con el tiempo, obteniendo su cuantía aproximada. Este valor también es congruente con el modelo de Universo ligero.

Finalmente, otros dos grupos investigadores han confirmado todo lo anterior con sus propias y diferentes aproximaciones. Tanto el dirigido por el Dr. Saul Perlmutter del Lawrence Berkeley National Laboratory, como el del Dr. Peter Garnavich del Centro de Astrofísica de Cambridge, Massachussets han realizado cálculos análogos a los de las galaxias, pero usando lejanas estrellas en explosión, incluyéndose un total de casi 50 supernovas analizadas. Por tanto, salvo futuras e improbables correcciones, podemos afirmar que, desde el punto de vista científico, nuestro Universo es un precursor de las actuales modas "lights", ya que es un Universo de poco peso, ligero, de poca densidad, que proseguirá una expansión, cada vez más lenta, pero eterna, a pesar de lo que puedan pensar los líderes de ciertas sectas o religiones que, de vez en cuando, nos sobresaltan con alguna de sus malhadadas peripecias.