Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Exoplaneta rocoso

El descubrimiento de exoplanetas, planetas de sistemas solares diferentes al nuestro, sigue deparándonos sorpresas, desde que Aleksander Wolszczan, un astrónomo polaco anunciara en 1992 el descubrimiento de 3 objetos subestelares de baja masa orbitando el púlsar PSR 1257+12 yque resultaron ser los primeros planetas extrasolares descubiertos. Actualmente, septiembre del 2009, se ha superado ampliamente la cifra de 300 sistemas planetarios extrasolares conocidos. Pero, hasta ahora, no había pruebas concluyentes de los exoplanetas pudieran poseer una naturaleza rocosa como la Tierra. Ahora, noticias de esta semana, procedentes del Observatorio Europeo Austral, con mediciones realizados por el HAARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), parecen probar fundadamente la existencia de exoplanetas rocosos similares a la Tierra. Concretamente, del CoRoT-7b, el exoplaneta más pequeño y de órbita más rápida conocido. Posee una masa superior cinco veces a la de la Tierra y un radio doble del terrestre lo que indica que su densidad es bastante similar a la nuestra, sugiriendo un mundo rocoso sólido. En todo caso, este planeta no es un lugar para que se desarrolle la vida ya que orbita a su estrella a una velocidad de más de 750 000 kilómetros por hora, más de siete veces más rápido que el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. La temperatura probable en su cara diurna superaría los 2000 grados y la de su cara nocturna los 200 por lo que los modelos teóricos sugieren que el planeta puede tener lava u océanos hirviendo en su superficie. Pero el HAARPS sigue proporcionando más datos interesantes, como el hallazgo de otro exoplaneta, ell CoRoT-7c, que orbita a su estrella madre en 3 días y 17 horas y tiene una masa de aproximadamente ocho veces la de la Tierra, por lo que también está clasificado como súper-Tierra. Por ahora, la CoRoT-7 es la primera estrella conocida en tener un sistema planetario compuesto de dos súper-Tierras de periodo corto.

Más en: http://www.aanda.org/10.1051/0004-6361/200913096/pdf