Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Júpiter: Anillo enigmático

Uno de los mayores misterios de la Astronomía actual es la brillante explosión que tiene lugar diariamente, durante unos diez minutos, desde una lejana fuente de rayos gamma. Para estudiarla los astrofísicos necesitan observarla con longitudes de onda luminosas y de radio. La solución se ha encontrado a través de INTERNET. Para ello, se ha unido un satélite de rayos gamma, el COMPTON GAMMA RAY OBSERVATORY, que orbita a la Tierra, con otros 30 telescopios ópticos y de radio. Cuando tiene lugar la explosión es detectada por el satélite, que alerta al Centro Espacial de la NASA en Maryland, donde un ordenador calcula inmediatamente las coordenadas celestes. Entonces, a través de Internet se envían automática e instantáneamente hasta la gran red de telescopios terrestres, que son capaces de enfocar y estudiar el fenómeno a los pocos segundos de su inicio.