Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Llegan las Perseidas

Anótese bien la cita y no la olvide. Desde las dos de la mañana de la noche del próximo domingo 12 de agosto del 2007 hasta el amanecer del lunes. Objeto de la cita: las Perseidas, o lágrimas de San Lorenzo, un acontecimiento astronómico anual que este año promete no defraudar las esperanzas de los observadores.

.¿Qué son las perseidas, por qué sus denominaciones popular y científica, cómo se originan, qué podremos ver y cuándo? Vamos a intentar responder a estas interrogantes..

PERSEO

Uno de los muchos autos sacramentales alegóricos de Pedro Calderón de la Barca es el titulado Andrómeda y Perseo, de gran interés porque es una imaginativa reflexión sobre el libre albedrío, en el que junto a este personaje, el albedrío, intervienen otros como ciencia, voluntad, fuego, aire, agua, tierra, mercurio, demonio y Perseo. La entrada de Perseo en escena se produce, precisamente en auxilio del albedrío en su lucha con el demonio y Perseo se autoadjudica la característica de heroico valor.

Ésta, la del valor, es precisamente una de las virtudes de este héroe mitológico cuyo momento de ser engendrado por Zeus, convertido en lluvia de oro que se desparrama sobre Danae, fue plasmado por Tiziano (Danae recibiendo la lluvia de oro) en una de las pinturas más sensuales del Renacimiento y que constituye uno de los tesoros preciados de nuestro Museo del Prado. La historia de Perseo es una historia épica, en la que mantendrá combates singulares, y dará muerte a monstruos supuestamente imbatibles, como Medusa (¿cuánta hermosura la de la obra

Perseo sosteniendo la cabeza de Medusa, de Benvenutto Cellini, situada en la Piazza della Signoría de Florencia!); es una historia triste, en la que debe dar muerte a su propio abuelo Acrisio, rey de Argos, para sucederle, donde acaecen luchas fraticidas, desamores, conspiraciones y celos, a escala humana y olímpica. Como epopeya es tan grandiosa como La Odisea. Y el mito del joven alado Perseo, como símbolo de la levedad, ha sido una constante permanente en artistas como Italo Calvino.

Fue la Unión Astronómica Internacional quien dividió el cielo en 88 constelaciones conocidas para ordenar las múltiples designaciones existentes. Para ello, tomó como base a las 48 constelaciones dibujadas por el astrónomo Claudio Ptolomeo en el s.II -incluidas en su libro Almagesto- más las que se fueron agregando a lo largo de los siglos. 47 de esos nombres aún persisten. Dados los conocimientos astronómicos de la antigüedad, no hay que sorprenderse de que en la clasificación ptolomaica ya figurara la constelación de Perseus.

PERSEIDAS

Los cometas son pequeños cuerpos de hielo y polvo que orbitan el Sol (igual que los planetas) pero sus órbitas suelen ser más grandes y se extienden más allá de Plutón. Como reciben muy poca luz de Sol, están congelados y cada vez que la órbita de un cometa se acerca al Sol sufre una tremenda erosión a causa de la radiación y el material desprendido se dispersa a lo largo de la órbita del cometa y allí permanece establemente, como meteroides que viajan a gran velocidad.

El meteoro es el fenómeno luminoso que se observa cuando un meteoroide atraviesa nuestra atmósfrera. El aire frente al meteroide se aplasta y comprime muchísimo, alcanzando altas temperaturas, incinerando al meteoroide, convertido en meteoro, trazando una estela luminosa de muy corta duración. A veces estos bólidos se parten, explosionan, y dejan una bella estela luminosa. Una lluvia de estrellas es un conjunto elevado de meteoros. Cuando un trozo de meteoro alcanza la superficie terrestre recibe el nombre de meteorito.

Las perseidas proceden del cometa 109P/Swift-Tuttle, que posee un diámetro de 9,7 kilómetros y que descubierto el 19 de julio de 1862 por Lewis Swift] y Horace Parnell Tuttle. Este cometa tiene un período de 135 años y la última visita de este cometa al interior del Sistema Solar fue no hace mucho tiempo, en 1992. La primera observación de una lluvia de estrellas se data en el año 36 d.C.. En cuanto al vínculo entre las perseidas y el cometa Swift-Tuttle fue descubierto por Giovanni Schiaparelli hacia 1865.

Aunque el cometa pasó cercano a la Tierra hace ya 15 años, las partículas que ha ido desprendiendo por miles de años continúan desplazándose a lo largo de su órbita, y como la Tierra atraviesa la órbita del cometa una vez al año, la lluvia de estrellas perseidas es un fenómeno periódico, de frecuencia anual, que ocurre en las mismas fechas de mediados de agosto. Se denominan así porque si sus trayectorias se trazaran con con líneas imaginarias hasta su origen, coincidirían en un punto radiante que se situaría en la constelación de Perseus.

Se conocen alrededor de un centenar de lluvias de estrellas diferentes, con una duración de incluso semanas cada una de ellas, pero la mayoría son muy pequeñas. En las perseidas del presente año se da la circunstancia favorable de que el pico de actividad coincidirá con la luna llena por lo que la luminosidad del cielo será excelente para su observación.

SAN LORENZO

San Lorenzo (siglo III) era el archidiácono responsable de guardar los tesoros de la Iglesia y cuando, en el año 258, el emperador romano Valeriano decapitó al Papa Sixto II, ordenó a San Lorenzo que le entregara el tesoro de la Iglesia. Lorenzo así lo hizo el 10 de agosto, seguido por una multitud de pobres, ciegos, leprosos, huérfanos y enfermos que según explicó eran el verdadero tesoro de la Iglesia. La respuesta fue que San Lorenzo fue ejecutado ese mismo dia, bien quemado a la parrilla o bien decapitado, según versiones. Cuando pocos días después de la ejecución, en pudo observar en el cielo una lluvia de estrellas, el pueblo las consideró como «las lágrimas de San Lorenzo».

¿Por qué no debemos perdernos el espectáculo de las perseidas? Por aspectos tales como: su belleza debida a su alta velocidad (72 kilómetros por segundo); breve duración; una hermosa coloración verde azulada, dejando frecuentemente un rastro luminoso; por ser uno de los pocos fenómenos celestes que se pueden contemplar en toda su belleza a simple vista, usando la visión directa o unos sencillos binoculares, sin tener que viajar o usar un equipo costoso. El prólogo comenzará hacia las 21 horas cuando la constelación Perseo aparezca por el noreste y lo previsible es que, en condiciones favorables de cielo despejado y lejos de la ciudad, podamos llegar a observar entre 60 y 120 meteoros por cada hora de las de mayor actividad.