Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Un 1998 muy celestial

Hace 25 años y unos días que tuvo lugar la primera visita del hombre a la Luna. Cuando el comandante del APOLO 17, Eugene Cernan, penetraba en la nave para volver a la Tierra dijo: "...regreso a casa por algún tiempo, pero creemos que no por demasiado... Este reto americano de hoy ha forjado el destino de mañana para el hombre"

Pero tras las misiones Apolo la NASA puso su empeño en las lanzaderas espaciales y en objetivos más distantes como la llegada del VIKINGO a Marte o el gran viaje del VOYAGER a través de los planetas más lejanos. Pero este fin de semana, la NASA retorna, en cierto modo, a las escenas de sus mayores glorias pasadas: Y, precisamente, llega a la órbita lunar el vehículo-sonda no tripulado LUNAR PROSPECTOR (explorador lunar), lanzado el pasado lunes con el propósito de que, principalmente, observe la cara oculta de la Luna. Es un buen inicio del año 1998 en el que se prometen muy buenas novedades celestiales, de las que comentaremos, resumidamente, las más destacadas.

LA LUNA. Aunque aparentemente olvidada, durante los pasados años la Luna ha seguido proporcionando datos muy interesantes. Sobre todo, por medio de la nave GALILEO, cuando se dirigía hacia Júpiter, o a través del vehículo CLEMENTINA, cuyo propósito principal era la comprobación tecnológica de los misiles defensivos integrantes del que fue gran proyecto GUERRA DE LAS GALAXIAS. La Luna siempre fiel a su calificativo poético de misteriosa sigue guardando celosamente muchas incógnitas sin resolver. Por ejemplo, ¿cómo se formó?, ¿de qué minerales se compone su suelo? Y, sobre todo, ¿existe hielo en los cráteres su cara oculta?. La necesidad de muchas más investigaciones es imperiosa, pues no podemos olvidar que los geólogos llevan más de tres siglos estudiando concienzudamente la Tierra, de la que se desconocen todavía muchas circunstancias. Y las seis misiones APOLO que alunizaron en nuestro satélite solamente estuvieron en su superficie el equivalente a un total de tres días.

La actual misión del PROSPECTOR es muy modesta en su costo, pero se espera de ella un gran rendimiento científico cuando, a partir del mes próximo, durante más de 18 meses, nos vaya enviando los datos obtenidos por sus cinco instrumentos analíticos muy especializados. La inversión realizada, 63 millones de dólares, es sobrepasada por algunas superproducciones cinematográficas. Su peso es inferior a la cuarta parte del que posee un automóvil familiar medio. El tiempo necesitado para su diseño y ejecución, menos de dos años, tampoco llega al necesitado para lanzar un nuevo modelo de coche. Mientras que en la misión APOLO estuvieron implicados más de 36.000 funcionarios de la NASA y cerca de 360.000 personas, contando a los trabajadores externos, según G. Scott Hubbard, coordinador de la misión PROSPECTOR, en su desarrollo nunca han intervenido más de 40-50 personas con dedicación total. Y, por simplicidad, la pequeña nave carece, incluso, de máquina fotográfica y de ordenador a bordo, ya que responde directamente a las órdenes procedentes de la Tierra, de modo parecido a como funciona un pequeño aeroplano radiocontrolado de modelista aficionado.

El PROSPECTOR fue lanzado, en Cabo Cañaveral, usando un cohete de bajo costo fabricado por la compañía LOCKHEED. A pesar de esta aparente modestia, sus instrumentos analizarán en la superficie lunar los minerales, campos magnéticos, anomalías gravitatorias y la posible existencia de agua helada, hecho de gran importancia si en el futuro se decide construir una base permanente sobre la superficie de nuestro satélite. La precisión electrónica de la instrumentación hará que, en palabras de Hubbard "si existe una taza de agua en una yarda cúbica de suelo lunar, nosotros la veremos".

PRIMER SEMESTRE. En los primeros meses de 1998 otros acontecimientos nos recordarán que estamos viviendo en plena era espacial tanto por lo que descubrimos de nuestro entorno como por las investigaciones que están en curso. A finales de enero, la nave NEAR (Near Earth Asteroid Rendezvous) se acercará a la Tierra para que sea redirigida a su destino final, en la Investigación de asteroides, el pequeño planeta Eros 433, al que alcanzará aproximadamente en un año. Quienes se encuentren en las zonas caribeñas podrán ser testigos de excepción, el 26 de febrero, de un gran eclipse total de Sol, de unas características similares al espectacular eclipse que se denominó BIG ONE, en julio de 1991.

En el segundo trimestre del año, concretamente en abril, la sonda CASSINI destinada a investigar Saturno realizará su primera aproximación en su viaje de siete años al planeta anillado. Previamente, cuando pase cerca de Venus, tendrá ocasión de comprobar el funcionamiento de sus instrumentos científicos. Un gran avance tecnológico se espera que ocurra en julio, si tiene éxito el inicio del programa NEW MILLENIUM, en el que se probará un nuevo y revolucionario sistema de propulsión solar, de "impulsión iónica", lo que permitirá usar cohetes de lanzamiento mucho más ligeros que los actuales. Una sonda DEEP SPACE (espacio profundo), con esta tecnología, podrá llegar a Marte en el año 2000.

SEGUNDO SEMESTRE. Actualmente están operativos, proporcionando valiosísimos datos, dos grandes telescopios espaciales: el HUBBLE y el COMPTON. En agosto se espera que tenga lugar el principal acontecimiento astronómico del año: el lanzamiento, usando para ello en una primera fase, una lanzadera COLUMBIA. Se trata de un nuevo y gran telescopio espacial, el AXAF (Advanced X-Ray Astrophysics Facility), que orbitará la Tierra entre los 10.000 y 140.000 km. Este revolucionario observatorio producirá imágenes mucho más nítidas que cualquier detector de rayos X previamente existente, con imágenes comparables a las obtenidas con luz visible en los telescopios terrestres.

Otro telescopio específico de 64 cm, destinado a estudiar, entre otras circunstancias, la composición detallada y la temperatura de las estrellas y de las nubes de gases, se pondrá en órbita en octubre, analizando la región electromagnética del ultravioleta lejano. Su nombre es el de FUSE o Far Ultraviolet Spectroscopic Explorer. Para finalizar el año, a mediados de noviembre de 1998, si hay cielos nocturnos despejados, se podrá observar la lluvia de meteoritos Leónidas, que suele durar un par de días y va asociada al cometa Temple-Tuttle. Y la Investigación de Marte se intensificará a finales de diciembre, cuando se lance hacia ese planeta un nuevo módulo de aterrizaje MARS SURVEYOR 1998, que llegará a su destino el año siguiente. Con todos estos acontecimientos y otros no reseñados el hombre sigue profundizando en el conocimiento del Universo externo al que ha sido su hogar de siempre, la Tierra, que comienza a quedarse pequeña.