Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Polvo cósmico

Cuando la nave ULISES viajó cerca de Júpiter desde septiembre de 1991 hasta octubre de 1992, un detector de polvo situado a bordo localizó hasta once intensas e inesperadas oleadas de polvo. El fenómeno pareció muy intrigante, pensándose que el polvo cósmico procedía del sistema joviano, posiblemente de la Luna Io, así como que su trayectoria había sido fuertemente afectada por las fuerzas del campo magnético del viento solar. Todos los datos instrumentales han sido cuidadosamente analizados desde entonces y en el número actual de la revista SCIENCE, un grupo de científicos de la NASA publica los resultados de ese análisis incluyendo valiosos datos sobre el tamaño y la velocidad de las partículas cósmicas, cien veces más pequeñas y diez veces más veloces que lo que se pensaba previamente.