Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los ojos del Universo enfermos

Al telescopio espacial Hubble se le ha denominado "los ojos del Universo" y, desde su nacimiento, su historia está repleta de grandes problemas y de magníficos logros. Actualmente, ciertas anomalías mecánicas han hecho que "los ojos del Universo" se encuentren enfermos, poniendo en peligro el éxito de su importante misión.

El telescopio espacial Hubble fue lanzado el 24 de abril de 1990 y pronto comenzaron sus complicaciones cuando los astrofísicos descubrieron que el espejo de 2,4 metros de diámetro tenía un pequeño defecto de pulido de su curvatura que afectaba sensiblemente a la calidad de las imágenes capturadas. En 1993 una misión de mecánicos espaciales consiguió corregir la instalación. Desde entonces, el Hubble ha tomado imágenes de decenas de miles de galaxias hasta ahora desconocidas y ha proporcionado datos de enorme importancia sobre la arquitectura y la historia del Universo, consiguiendo llegar en sus observaciones hasta los trece mil millones de años-luz, es decir, hasta los confines teóricos del Universo.

GIROSCOPIOS. El telescopio espacial Hubble fue diseñado para mantenerse operativo hasta el año 2010. Pero precisa de un adecuado servicio técnico de mantenimiento. Por ello, en 1997, otra misión espacial se encargó de sustituir algunas de sus cámaras y diversos equipos. En el año 2000 la NASA tenía prevista otra misión para reemplazar los seis giroscopios de la plataforma telescópica, así como el ordenador y otros instrumentos. El último servicio de mantenimiento previsto está planificado para el año 2003.

Los giroscopios son unos instrumentos dotados de unos volantes, montados sobre suspensiones especiales, de modo que pueden giran rápidamente alrededor de un eje, orientándose en cualquier dirección del espacio, dirección que permanece invariable. El principio físico en el que se basan es el mismo que hace que se mantenga vertical una peonza que gira sobre sí misma. Los giroscopios son precisos para que respondan correctamente los sistemas de orientación del telescopio espacial y, como mínimo, es necesario que tres de ellos estén perfectamente funcionantes. En caso contrario el telescopio, automáticamente, pasa a una situación de seguridad, en la que no es operativo, no puede realizar observaciones, sus paneles solares se sitúan orientados hacia el Sol para ahorrar energía, aunque sigue en comunicación y bajo el control terrestre.

A comienzos del presente año la situación comenzó a ser preocupante ya que los giroscopios números 4 y 5 se habían estropeado irreversiblemente. Y todo empeoró cuando el giroscopio 3 también comenzó a mostrar anomalías. Los problemas giroscópicos han radicado en los cables alimentadores de electricidad. Los giroscopios pueden operar con cualquiera de los dos cables a los que están conectados, pero cuando uno de ellos falla y se interrumpe, se produce un incremento de voltaje en el otro, lo que precipita su deterioro.

A las 9 de la mañana del pasado 20 de abril, casi coincidiendo con su noveno año de vida, el giroscopio 3 dejó completamente de funcionar, por lo que ahora solo restan funcionando en el telescopio Hubble los giróscopos 1, 2 y 6, es decir, el mínimo imprescindible, sin posibilidad de recambio alguno ante un posible futuro fallo de otro giroscopio

STS-103. Ante tal situación, dada la importancia científica de las investigaciones que se realizan con el telescopio Hubble, la NASA ha reaccionado con toda rapidez y ya ha anunciado el lanzamiento STS-103, mediante un Discovery, de la misión de servicio 3A, con una tripulación compuesta de siete especialistas, entre ellos dos pertenecientes a la Agencia Espacial Europea, bajo el mando del comandante Curtis L. Brown. La duración de la misión será de 10 días, en la segunda mitad del próximo mes de octubre. A lo largo de la misma se procederá no solo a reemplazar los seis giroscopios del telescopio, sino que se aprovechará la ocasión para sustituir un sensor de guía e, incluso, al ordenador de la plataforma telescópica, con el propósito de que el nuevo ordenador haga reducir las complejidades actuales del software de mantenimiento. También se aprovechará para efectuar otras pequeñas tareas de mejora como la instalación de un "kit" de voltaje / temperatura que sirva para proteger las baterías de las instalaciones de procesos de sobrecarga y sobrecalentamiento. O de un nuevo transmisor y de un nuevo registrador de datos de estado sólido. Por último, se examinará el aislamiento de las instalaciones procediendo a la renovación de las porciones del material aislante degradado ya que un perfecto aislamiento es imprescindible para el mantenimiento de la correcta temperatura interna en el Hubble.

En cuanto a la misión de servicio que se tenía prevista para el año 2000, se mantendrá, con la denominación de misión 3B, y su objetivo principal se centrará en la instalación de un nuevo instrumento, que es una Cámara Avanzada de Prospección, así como en la renovación de los paneles solares y de un nuevo sistema de enfriamiento.

FUTURO. A pesar de sus problemas, mientras tanto, el Hubble sigue y seguirá proporcionándonos datos e imágenes espectaculares como las dadas a la luz recientemente, obtenidas con la Cámara 2 de Campo Amplio, en las que se observa a la Luna Io deslizándose sobre su planeta Júpiter, con su volcán Pillan expeliendo una gran nube de dióxido de azufre.

Para el periodo 2002-2010 la NASA está estableciendo un plan de actividades al que denomina Segunda Década del Telescopio Espacial Hubble. Hay que tener presente que en el año 2007 está previsto que comience a operar el sucesor del telescopio Hubble, el NGST (Next Generation Space Telescope), pero también en la segunda década existirán nuevas instrumentaciones como el AXAF, Dispositivo Astrofísico Avanzado de Rayos X; el SIRTF, Dispositivo Telescópico Espacial de Infrarrojos; o el SIM, Misión de Interferometría espacial. Aparte de estos, se sumarán diversos nuevos observatorios, tanto terrestres como espaciales. Todo ello supone una importante tarea de coordinación, asignación de tiempos a los grupos investigadores de todo el mundo, optimización de los recursos, registro e interpretación de datos, etcétera.

En resumen, podemos afirmar que, actualmente, la Astrofísica constituye uno de los campos científicos de mayor actividad y se espera que sus logros nos deparen importantes resultados que ayuden a explicarnos mejor cómo es el Universo y cuál ha sido y será su historia.