Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Una misión de altura

Una misión de altura

La misión Cassini-Huygens en nuestro planeta Saturno y su luna Titán está constituyendo uno de los mayores éxitos en la historia de las investigaciones espaciales y de la colaboración científica internacional. Los frutos se irán recogiendo, en forma de observaciones, como mínimo en los próximos cuatro años y se plasmarán en valiosos conocimientos durante las próximas décadas.

En su número de hoy, la prestigiosa revista NATURE dedica una sección especial al acontecimiento, en la que se incluyen más de una decena de artículos de grandes equipos de científicos del todo el mundo revelando algunos de los principales hallazgos ya conseguidos sobre este planeta, conocido como la joya de los planetas.

SATURNO. Aparte de su tamaño, el segundo del Sistema Solar, la característica peculiar de Saturno es el bello sistema de anillos que lo circunda. Cuando, hace 395 años, Galileo Galilei lo descubrió usando uno de los primeros telescopios construidos, no pudo creer que los anillos estuviesen separados del cuerpo central de Saturno y los denominó "asas". ¿Por qué esta ambiciosa misión internacional en la que colaboran la NASA, la Agencia Espacial Europea, otras Agencias espaciales nacionales y miles de científicos de todo el mundo se ha bautizado con el nombre de Cassini-Huygens?. Huygens, nombre de la sonda enviada a la superficie de Titán, es en honor del astrónomo holandés Christiaan Huygens, quien en 1655, describía que Saturno "está circundado por un delgado anillo achatado, inclinado hacia la eclíptica y sin tocar en ningún punto al planeta". Conforme se iban identificando anillos se les denominaba con letras, y actualmente se sabe que existen centenares de miles de anillos orbitando algunos a gran lejanía del planeta y con grosores tan finos como 5 metros, a varias velocidades, y compuestos por miles de millones de partículas de agregados de roca, hielo de agua y gases helados, que varían desde un tamaño microscópico al de un edificio.

En cuanto a Cassini, nombre del vehículo espacial que circundará el planeta los próximos años, lo es en recuerdo al astrónomo francés Jean-Dominique Cassini, que descubrió la aparente separación entre los anillos A y B denominada división de Cassini.

Los precedentes de las actuales exploraciones fueron la sonda Pioneer 11 y las naves espaciales americanas Voyager 1 y 2, que sobrevolaron el planeta en 1979, 1980 y 1981, respectivamente. De los datos aportados podemos deducir que Saturno es un planeta gaseoso, principalmente compuesto de hidrógeno y helio así como que la más gigantesca de sus muchas lunas, Titán, tan grande como Mercurio, posee una atmósfera semejante a la atmósfera primigenia de la Tierra, con los mismos componentes que, en nuestro planeta, hicieron posible la aparición de vida.

LA MISIÓN. El diseño y construcción del vehículo Cassini fue responsabilidad del Laboratorio de Propulsión de la NASA, mientras que la sonda Huygens fue construida por la Agencia espacial Europea y la Agencia espacial italiana fue la que diseñó y construyó la antena de comunicación de alta ganancia. En el proyecto han participado más de 2000 científicos de todo el mundo y en la actualidad casi 200 de ellos se encargan de analizar los datos recibidos diariamente.

La Cassini-Huygens es la sonda planetaria más cara y compleja jamás construida. La fecha de su lanzamiento fue el 15 de octubre de 1997, usando como propulsor de los 6000 kilos de peso cohetes Titan-IVB/Centaur. Para alcanzar su objetivo el vehículo ha hecho uso durante los casi 7 años de su viaje de una serie de complejas maniobras asistidas por gravedad usando las atracciones de la Tierra, Venus y Júpiter, hasta que fue capturado por la gravedad de Saturno. Tras encender sus motores durante 96 minutos para frenar la velocidad, quedó situado en la órbita de Saturno desde el pasado 1 de julio del 2004.

El momento clave del proceso fue la del pasado 14 de enero del 2005 cuando la sonda Huygens fue lanzada desde el vehículo Cassini y pudo depositarse suavemente, merced a sus paracaídas, sobre la superficie de Titán. Hay que recordar que la composición y densa atmósfera de Titán impidieron que las Voyager I y II obtuviesen algún detalle de su superficie. La agresividad de esa especie de infierno químico que es la superficie de Titán, tal como estaba previsto, hizo que la supervivencia de la sonda no se extendiera durante mucho tiempo. Pero los sofisticados 6 instrumentos de la sonda proporcionaron datos vitales sobre esta misteriosa y vasta región de nuestro sistema solar, datos que más sosegadamente seguirán dándonos en los próximos cuatro años los 12 instrumentos a bordo del Cassini durante las 74 órbitas previstas que realice: mapas gravimétricos, superficiales en varias longitudes de onda, etc., referidos no sólo a Titán y Saturno sino al resto de lunas heladas, como Mimas, Encelado, Dione, Rhea o Japeto.

Si al final de los próximos cuatro años el Cassini sigue activo y existe financiación, durante otros cuatro años se podrían explorar otras posibilidades: hacer una excursión, escapándose de Saturno; investigar más de cerca Saturno o Titán; optar por acercarse más a los anillos, etcétera.

LOGROS. Aparte de los que se reseñan en los artículos publicados hoy en la revista NATURE ¿qué otros datos interesantes estamos aprendiendo respecto a nuestro planeta y su luna?. La secuencia de los que se recibieron que llevaba la sonda Huygens fue la siguiente: tras ser lanzada desde el Cassini y alcanzar la altitud de interfase, minutos después se abrió el primer paracaídas y, poco después el segundo. Durante dos horas transcurrió el tranquilo descenso, enviando gran número de datos durante el mismo. Tras el aterrizaje siguió emitiendo señales durante 72 minutos, hasta que se produjo, previsiblemente, su destrucción.

Afortunadamente, como comentábamos anteriormente, si no hay contratiempos inesperados, en los próximos años, los instrumentos del Cassini seguirán operativos permitiéndonos seguir descubriendo hechos como algunos de los que ya nos ha descubierto: una atmósfera de metano parecida a la que pudo haber en la Tierra primigenia; de modo parecido a como el agua cubre la superficie de buena parte de la Tierra, en Titán lo hace el metano en forma líquida; al contrario de las rocas terrestres formadas básicamente por silicatos, las de Titán están formadas por hielo congelado; la temperatura superficial es de -169 ºC; la baja temperatura facilita la presencia del metano; existen canales que evidencian la existencia de corrientes y precipitaciones pasadas, y de otras relativamente frecuentes, con materiales posiblemente diferentes al agua, por ejemplo, metano líquido; existe oxígeno, pero no forma dióxido de carbono porque la baja temperatura hace que se encuentre unido al agua helada; aunque el metano es el gas dominante en la atmósfera inferior, en la superior lo es el nitrógeno; el estudio de las auroras de Saturno ha hecho que los científicos encuentren explicaciones alternativas a las conocidas hasta ahora para otro tipo de auroras; aún existen puntos oscuros para determinar con exactitud la longitud del día saturniano, como ha puesto de relieve el profesor Sánchez-Lavega, de la Universidad del país Vasco, etc.

La misión Cassini-Huygens es demostrativa de los logros tecnológicos de nuestra sociedad y de la capacidad humana para colaborar y conseguir grandes logros. Debería ser un ejemplo para abordar, también, tantos y tan graves problemas que aquejan a nuestro mundo y esperan una solución.