Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Adán era africano

Génesis 1:26: "Dijose entonces Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella"

Adán es uno de los nombres hebreos, adham, para el significado hombre y su historia se narra en dos lugares del libro del GÉNESIS (1:26 y 2:7). La que hemos citado se considera que es la de origen más moderno. En ella, el concepto de hombre posee un sentido más colectivo, de especie humana, sin referencia a una pareja individual. Hoy conocemos, parcialmente, la historia evolutiva de la colectividad humana y, cómo, en el camino de la hominización, existieron diversas ramas, algunas de los cuales finalizaron extinguiéndose, mientras que en otras se establecieron intercomunicaciones, es decir, en lenguaje actual, intercambios o entrecruzamientos genéticos.

El ser humano, posiblemente, posee unos 80.000 genes distribuidos entre 23 pares de cromosomas, que están presentes en las células corporales o somáticas, mientras que las células reproductoras solo cuentan con un ejemplar de cada pareja cromosómica. Durante la fecundación, el espermatozoide y el óvulo se unen y reconstruyen en el nuevo organismo la disposición por pares de los cromosomas, de modo que la mitad de estos cromosomas procede de un parental, y la otra mitad del otro, es decir que, en general, nuestros genes están duplicados, uno es de procedencia paterna y otro de origen materno. Pero existen excepciones, como ocurre en el material genético mitocondrial y en el del cromosoma Y.

EVA. Las mitocondrias son unos suborgánulos celulares que tienen un limitado material genético, genes, que son transmitidos únicamente por vía materna, lo que significa que esa herencia mitocondrial va descendiendo generacionalmente de madres a hijas, con independencia de los genes mitocondriales del padre. Por ello, estudiando las mutaciones de los genes actuales mitocondriales y la frecuencia de aparición de tales mutaciones los expertos pueden calcular el tiempo pasado desde la bifurcación de las ramas femeninas. En 1987, el equipo investigador del Dr. Stoneking y otros grupos analizaron múltiples muestras de ADN mitocondrial presentes en mujeres de diversas etnias actuales. Su conclusión fue que todas ellas tendían a confluir en una posición ancestral común, "una Eva africana", existente hace unos 200.000 años. Como el ser humano es más antiguo, ello significaba la extinción previa de otras ramas filogenéticas y la supervivencia de una rama única femenina de la que se derivaban todas las mujeres actuales. El número total de ejemplares, por entonces existentes, de esa Eva ancestral fue calculado en el rango de las decenas o centenas de millar. Hay que señalar que esas investigaciones fueron sometidas, y lo siguen siendo actualmente, a muchas críticas metodológicas.

EL CROMOSOMA Y. Si bien todos los cromosomas se presentan en parejas, la pareja de cromosomas sexuales no siempre son homólogos entre sí, de modo que mientras las hembras poseen dos cromosomas X homólogos (uno de origen paterno y otro de procedencia materna), los varones tienen un cromosoma X (desde la madre) y un cromosoma Y (desde el padre). Por tanto, el cromosoma Y tan solo se transmite desde un varón hasta un hijo también varón. Por ello, de su estudio evolutivo podrían extraerse, para los varones, consecuencias parecidas a las obtenidas, para las hembras, con los genes mitocondriales.

El cromosoma Y masculino debe poseer más de 1000 genes diferentes, algunos de ellos muy relacionados con el control de los factores característicos de la masculinidad. Su conocimiento total es complicado pues no podemos ignorar que, a pesar de la excelente marcha del Proyecto Genoma Humano y de su esperada culminación hacia el año 2005, de los tres mil millones de bases que constituyen nuestro genoma, hasta ahora, finales de 1997, solo se han secuenciado totalmente porciones que representan algo más del 2% de la longitud genómica total. Por otra parte entre un mismo gen normal de varios individuos suele haber polimorfismos, es decir leves variaciones en la composición de los miles de bases cuya secuencia conforma al gen considerado. En los genes humanos la proporción actual de polimorfismo es de una variación por cada 500 bases. En un 15% de los casos la variación consiste en la inserción de una base extra o en la eliminación de una base, en un lugar determinado. En otros muchos casos el cambio es el de una base por otra diferente.

ADÁN. En un recentísimo simposio sobre evolución humana, celebrado en Nueva York, en el prestigioso COLD SPRING HARBOR LABORATORY, equipos investigadores de las Universidades de Stanford y de Arizona han presentado los resultados de sus estudios evolutivos sobre 93 polimorfismos genéticos humanos hallados en el cromosoma Y masculino. Todo parece señalar que las estirpes actuales de varones que pueblan la tierra (incluyendo europeos, africanos y asiáticos) proceden de unos varones ancestrales comunes, "un Adán bioquímico", que hace unos 200.000 años poblaban el sudeste africano. Es sorprendente la gran concordancia de fechas existentes con las de la "Eva bioquímica".

Fue en esa época cuando tuvo lugar una mutación en el sitio genético M42 del cromosoma Y, sustituyéndose una base Adenina (en los hombres A) por una base Timina (para los hombres T). Los hombres A permanecieron en Africa, mientras que algunos africanos T dejaron el continente y se extendieron por el globo. Posteriormente, en Asia tuvo lugar otra mutación en el cromosoma Y de los hombres T e, incluso, se ha podido deducir que algunos portadores de esta nueva mutación regresaron a Africa. Hoy día, todos los hombres de fuera de África e, incluso, la mayor parte de los africanos son del tipo T. Es interesante que en todos los chimpancés también se conserve ese haplotipo A..

Pero, ¿cómo era nuestro padre Adán bioquímico africano?. Los estudios genéticos nos dan una respuesta: su gran similitud con ciertos grupos de africanos actuales que viven en territorios etíopes y sudaneses, incluyendo a las tribus conocidas, alguna vez, como hotentotes o como bosquímanos. ¿Y qué sucedió antes de que solo hubiese esos Adanes cromosómicos Y de hace unos 200.000 años?. Simplificando, podemos pensar que, anteriormente a hace un millón de años, tuvo lugar la hominización y se desarrollaron diversos linajes cromosómicos Y en los habitantes de los diversos continentes. Después, estos linajes fueron extinguiéndose y, hace unos 200.000 años, quedaron sustituidos por el procedente de África. En el proceso también tuvo lugar un proceso de adquisición de genes no-africanos, dando origen a la variedad humana actual. En todo caso es indudable que la Biología Molecular está dotando a los paleoantropólogos de unas nuevas y potentes herramientas diferentes de las del simple estudio de restos. Con ellas se alcanzará un conocimiento más detallado de las peripecias del ser humano desde nuestra aparición sobre la Tierra.