Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

2004: Un año de efemérides

Una buena proporción de las actividades culturales cotidianas relacionadas con la Literatura y las Bellas Artes consiste en la celebración de exposiciones, reuniones, congresos, etc. conmemorativos de algunas efemérides importantes como el nacimiento o muerte de algún ilustre artista o literato, o la creación de alguna de sus obras. Por ello, un científico muy allegado a mí, le decía en una ocasión a un prestigioso catedrático universitario de Literatura que si no se realizasen ese tipo de celebraciones podría tener el peligro de caer en el paro.

Dada la importancia que tienen la ciencia y la tecnología en el mundo actual parece oportuno que aunque sea de un modo menos solemne y brillante a como suelen ser las conmemoraciones relacionadas con las Artes y la Literatura, el inicio de este nuevo año 2004 nos sirva para recordar algunos aniversarios relativos a grandes consecuciones históricas en los campos de la ciencia y la tecnología.

Y la primera de ellas, escogida como principal nada más y nada menos que por la revista Nature, tiene que llenarnos de orgullo a todos los españoles: se trata del centenario de la publicación por Santiago Ramón y Cajal, en 1904, del tercero y último volumen de su obra insigne, la Histología Del Sistema Nervioso Del Hombre y De Los Vertebrados, un monumental trabajo de 1800 páginas y 887 grandes grabados. Después nos referiremos a ella.

CENTENARIOS. No es necesario justificar las razones de incluir en la lista de celebraciones el noveno siglo de la obtención de alcohol mediante la destilación de vino, conseguida en Italia en el año 1104. Tampoco, los ocho siglos transcurridos de la muerte en Egipto de Moses Ben Maimon, Maimónides. Este filósofo, matemático y médico hispanojudío, nacido en Córdoba, llegó a ser rabino principal de El Cairo y médico de Saladino I, sultán de Egipto y Siria. La contribución de Maimónides a la evolución del judaísmo le proporcionó el sobrenombre de segundo Moisés. Su racionalismo buscó acomodo para la ciencia en la religión, para la filosofía en la teología y para la moralidad en la gobernación. Su obra tuvo una gran influencia en la posterior de santo Tomás de Aquino y san Alberto Magno.

Avanzando tres siglos, en 1504, Cristóbal Colón utilizó sus conocimientos científicos de la Ephemeride, publicada por Regiomontanus, en 1474, y anunció a los nativos de Jamaica que sería capaz de oscurecer la Luna. Tras producirse el eclipse, los nativos llegaron a considerarlo como un dios. En otro orden de cosas, el año 2004 también fue el de la invención por Leonardo da Vinci de la máquina de picado de limas y del martillo de herrero automático. Como otros muchos de los inventos del genio Leonardo, no se aplicaron de un modo práctico.

Hace exactamente cuatro siglos, en 1604, Johannes Kepler, astrónomo de la corte del emperador del sacro imperio romano-germánico, publicaba los principios fundamentales de la óptica geométrica y sus aplicaciones a la astronomía en su Ad Vitellionem Paralipomena (Astronomiae Pars Optica). Y Galileo, escribía su estudio sobre las leyes de la caída libre.

Del año 1704 destacan dos acontecimientos: a) la muerte del precursor de la Ilustración John Locke, quien afirmaba la novedad de que el conocimiento no es innato, sino que procede sólo de la experiencia y la observación guiadas por la razón. Ese mismo año se publicaba uno de sus principales obras, el Lexicon Technicum, la primera enciclopedia científica general, inspiradora remota de la Enciclopedia de Diderot; b) El anatómico y cirujano italiano Anton Maria Valsalva publica su obra maestra De Aure Humana Tractatus, con exactas descripciones anatómicas y fisiológicas del oído humano.

Y, de 1804, sobresalen: a) Dos químicos, el sueco Berzelius y el alemán Hisinger, por primera vez, obtienen metales puros usando procesos electrolíticos; b) De modo independiente, se inventan dos máquinas de coser; c) En Barcelona, Francisco Salvá construye un telégrafo eléctrico que necesitaba de un cable transmisor para cada letra.

CENTENARIO. Volvamos a Cajal. En 1904, con su obra, Santiago Ramón y Cajal probó la individualidad de las neuronas, desenmarañó sus conexiones con el sistema nervioso central y estableció los fundamentos de la neurociencia moderna. Cuando el orgullo español había quedado humillado tras los desastres coloniales y la guerra de 1898 contra Estados Unidos, su trabajo lo concibió no solo como una obra maestra de observación y descripción, sino como una muestra de la posibilidad de existencia de un talento español competitivo internacionalmente. El Premio Nobel le fue concedido en 1906.

Un hallazgo curioso del año 1904. Charles Édouard Guillaume, director de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas de París, comprobó que un kilo de agua a 4ºC ocupaba un volumen de 1.000,028 ml en lugar de los 1.000 exactos esperados, lo que obligó a una redefinición de los sistemas de unidades. Por otra parte, también en 1904 el alemán Wehnelt inventa un tubo capaz de rectificar la corriente eléctrica (Válvula rectificadora). E, independientemente, el británico Fleming, en los laboratorios italianos de Marconi, inventa el diodo propiamente dicho.

DECADAS. Y, en cuanto a conmemoraciones más cercanas, el presente año se podrán celebrar las bodas de diamante de: las primeras emisiones experimentales de televisión por la BBC de Londres, en 1929, casi coincidentes con otras iniciadas en Berlín por el ingeniero von Mihàly; la invención del catéter por un catedrático de cirugía de la universidad de Maguncia; la invención de la electroencefalografía por el siquiatra alemán Hans Berger; la invención del reloj de cuarzo en Nueva Jersey; la producción, por Bayer, de las primeras resinas sintéticas de poliéster.

Entre las bodas de oro figuran: la creación, en 1954, cerca de Ginebra del CERN o laboratorio europeo de partículas; la comercialización, por la empresa Regency, de la primera radio de transistores; las primeras emisiones estereofónicas de radio; la Bell crea la primera célula solar fotovoltaica; con el nombre de FORTRAN J.W. Backus crea un lenguaje de programación que se extiende rápidamente; se bota el Nautilus, el primer submarino de propulsión nuclear; se realiza con éxito un trasplante renal entre hermanos; se inaugura el gigantesco radiotelescopio inglés de Jodrell Bank.

Y finalizaremos con algunos ejemplos de bodas de plata: en 1979, la Agencia espacial europea lanza su primer cohete espacial Ariane; en Hawai entra en funcionamiento la OTEC, que es la primera central eléctrica del mundo que funciona con la energía térmica del océano; la empresa japonesa Matsushita obtiene la primera patente de fabricación de una pantalla de televisión de cristal líquido; se descubre la posibilidad de fabricar transistores ópticos denominados transfasores; se descubren las partículas elementales gluones; y se desarrollan técnicas de envío de paquetes de información entre ordenadores.