Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Escritos misteriosos

Escritos misteriosos

Con la escritura se hizo posible la existencia de la historia, ya que se admite que la historia comienza con los registros escritos. Para conocer nuestra historia es preciso entender lo que nos dicen los escritos más antiguos conservados. ¿Podemos y sabemos descifrarlos?.

Los petroglifos prehistóricos indican que desde los tiempos más remotos, los seres humanos han necesitado expresarse por escrito y lo hicieron representando  la fauna y la flora que les rodeaba o dibujando unos primeros toscos jeroglíficos. Hasta llegar a la escritura elaborada se tuvieron que recorrer varias lentas etapas: desarrollo del lenguaje, aprender a representar mediante imágenes, usar imágenes en los sistemas de información y memorización, adaptarlas imágenes a los sonidos del lenguaje, etc.

Este proceso de maduración se realizó ayer mismo, en términos de historia evolutiva del hombre. La escritura existe sólo unos 5.000 años y no fue inventada una única vez sino varias, en épocas y lugares diferentes y distantes entre si, como China y América Central.

ESCRITURAS
Los sistemas de protoescritura se adentran miles de años atrás, a principios del Neolítico, y aunque transmitían información, estaban desprovistos de contenido lingüistico directo. De ellos se derivaron los verdaderos sistemas de escritura:

1. Las sintéticas e ideográficas nacieron como una necesidad del comercio, usando fichas de arcilla que representaban bienes. En estos tipos de escritura, un signo gráfico o un grupo de marcas sugieren una frase, de ahí la calificación de sintética.  Así se originó la primera escritura conocida la protocuneiforme. Un gran progreso lo constituyó la evocación, mediante un signo, de una sola palabra dando lugar a las escrituras ideográficas o analíticas. En el antiguo Egipto surgió una escritura ideográfica peculiar, los jeroglíficos, con unos 700 signos, pasándose de la relación inicial signo-palabra a la de ideas asociadas. Por ejemplo, un disco solar se vinculaba a la noción de día y al transcurso  del tiempo.  A finales del IV milenio a. C. ya se había perfeccionado el uso de un estilete de forma triangular que se presionaba sobre arcilla flexible ("escritura cuneiforme").

2. Las silábicas y fonéticas. Los ideogramas o signos comenzaron a expresar los sonidos que constituían la palabra, adquiriendo significado fonético y simplificando los elementos gráficos. A mitad del III milenio a. C., los sumerios desarrollaron un anexo silábico para su escritura, reflejando la fonología y la sintaxis del idioma hablado. Esta escritura logo-silábica fue adoptada por diferentes civilizaciones.

3. Escritura alfabética. En torno al año 1500 a. C. surgió en el ámbito semita, probablemente en Siria, la escritura alfabética. Consistía en la representación gráfica de sonidos aislados mediante signos propios. Fue utilizado por numerosos pueblos antiguos y sirvió de precedente para el alfabeto fenicio, origen de los demás. Los griegos, lo adoptaron hacia el año 800 a. C y le añadieron las vocales.

INTERPRETACIÓN
Las civilizaciones, sucesivamente, inventaron miles de sistemas diferentes de escritura y la mayoría de ellas, tras un periodo de vida más o menos largo, fueron desapareciendo, pero los hallazgos arqueológicos nos permiten contemplar muchas muestras de lo que nuestros antepasados escribían. Pero, ¿qué es lo qué dicen?. Es necesario saber interpretar los restos de los escritos antiguos.

Recordemos la piedra de Rosetta, descubierta en 1799. Contiene una inscripción en jeroglíficos egipcios acompañada de otras dos versiones, una en caracteres demóticos,  usados en Egipto después de los jeroglíficos, y otra en griegos. Su interpretación permitió a Jean-François Champollion, en 1822, identificar la antigua escritura faraónica como ideográfica y fonética a la vez.  A partir de este hallazgo fundamental estableció un sistema interpretativo de la escritura jeroglífica. Pero lo importante es que ello permitió buscar y conocer más de dos mil años atrás de una historia desconocida, permitiéndonos, por ejemplo, leer las palabras de Ramsés el Grande o de Cleopatra, o conocer que chinos y otros pueblos de la antigüedad se sirvieron asimismo de signos jeroglíficos, al igual que mayas o aztecas, así como saber que en la época del Imperio Romano también el Nuevo Mundo contaba con una ilustrada y sofisticada civilización.

Aunque, desde el acontecimiento de la piedra Rosetta, muchísimos escritos antiguos han sido descifrados, sin embargo, quedan otros muchos sin serlo. Para lograrlo, dos puntos son importantes, tener suficiente material de partida y disponer de otro lenguaje que sirva de referencia. La realidad es que ello no es lo frecuente. Entonces,  ¿cuáles son los retos más importantes que tiene la Ciencia aún pendientes al respecto?. Recordemos unos pocos ejemplos:

RETOS
Las civilizaciones del Nuevo Mundo, olmeca, zapoteca e isthmiana. Siguen siendo un enigma. Los Olmecas florecieron en la zona del golfo de Mexico entre el 1500-400 a. C. Se les creia analfabetos pero en 1990 se descubrió una primera incripción olmeca, del 900 a. C., con 62 signos. De los zapotecas que habitaron Oaxaca hacia el 600 a. C. se han encontrado más de 1200 objetos.. De la civilización isthmiana (algunos la denominan epi-olmeca) se sabe muy poco y sólo se conocen dos objetos escritos, entre ellos un basalto pulido de 4 toneladas, del s. II a. C. En todos los casos aún carecemos de las adecuadas traducciones.

La civilización kushita floreció en lo que es ahora Sudán (entre Abu Simbel y Jartum) en el s. I a. C. Sus reyes conquistaron Egipto (dinastía 25) y los faraones negros lo dominaron casi 70 años. Sus escrituras jeroglíficas convivieron con las naturales egipcias y con formas más normales de escritura. Se han descifrado los valores fonéticos de sus 23 signos, se ha aprendido a poder leerlos, pero no a traducirlos, salvo una docena de palabras. El tiempo, posiblemente, resolverá la cuestión.

La civilización etrusca se asentaba en el oeste de Italia y fue absorbida por el Imperio romano en el s. I. Eran muy cultos y dejaron muchos escritos. Por ahora son indescifrables, pues aunque fácilmente legibles no son interpretables al no existir elementos de comparación. Posiblemente el etrusco no era un lenguaje indoeuropeo sino un lenguaje aislado, como el vasco.