Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Galileo-Kepler: 400 años

Galileo-Kepler: 400 años

El presente año 2009 fue declarado como Año Internacional de la Astronomía por el acuerdo combinado de la Unión Astronómica Internacional y de la UNESCO, indicando que su propósito era que los ciudadanos del mundo redescubrieran cuál es su lugar en el Universo a través de la contemplación de nuestro cielo diurno y nocturno, esperando que con ello se intensifique nuestra capacidad personal de maravillarnos y de descubrir.  

Hace 400 años, en el 1609, se dio una gran coincidencia astronómica: Galileo usaba su telescopio para realizar observaciones astronómicas transcendentales y Johannes Kepler publicaba su gran obra ASTRONOMIA NOVA

GALILEO
En el otoño del año 1609 lo tuvo disponible para observar nuestra Luna, las lunas de Júpiter, las manchas solares o para resolver las manchas nebulares en estrellas. Sus resultados se publicaban meses después en el tratado SIDEREUS NUNCIUS, postulando la existencia de montañas y llanuras en la Luna y que las lunas de Júpiter orbitaban el planeta. Galileo calculó que con su telescopio se podían distinguir diez veces más estrellas que mediante la visión directa. Estas observaciones fueron la base necesaria para oponerse a la creencia entonces generalizada y apoyada por la Iglesia, de que la Tierra era el centro del Cosmos. No insistiremos en esta parte muy popularizada de la vida de Galileo ni en su condena por la Inquisición pero la investigación histórica que se viene realizando en los últimos años aclara que presentar la situación como un enfrentamiento entre ciencia y religión es simplista e inexacto.

Galileo se consideró creyente y católico hasta el final de su vida y la reacción inmediata a sus descubrimientos fue la de agradecerle al Creador ser la primera persona de la historia en tener el privilegio de hacer esas observaciones. Fuera de su matrimonio con Marina Gamba tuvo dos hijas y un hijo. Las dos hijas fueron monjas de por vida y la mayor, Virginia (María Celeste, en el convento) era una devota religiosa de gran inteligencia y sensibilidad y mantuvo una larga e íntima correspondencia de muchos años (1623-1633, 124 cartas) con su padre. En una de ellas le pide al padre que hable con su amigo el Papa para intentar resolver un grave problema relacionado con el confesor del convento. En toda su correspondencia ni ella ni su padre creen que los hallazgos de Galileo les supongan un conflicto religioso. El propósito de Galileo, no conseguido, era el de convencer a los teólogos para que abandonasen una interpretación demasiado literal de la Biblia, que no es un libro de Astronomía ni de Ciencia. Desgraciadamente, enfrente no tenía a personas inteligentes como él mismo si lo era. 

KEPLER 
Hasta hace 400 años se creía que la Tierra estaba inmóvil en el centro del Universo  y que el Sol, la Luna y los planetas se movían alrededor de ella. La idea original era griega pero fue formalizada astronómicamente por Ptolomeo en el s II d. C.

Fue a mitad del s. XVI cuando Copernicus propuso en su tratado DE REVOLUTIONIBUS ORBIUM COELESTIUM un modelo heliocéntrico, con el Sol como centro del Universo y con la Tierra y el resto de cuerpos celestes girando a su alrededor. El tratado fue incluido por la Iglesia entre los libros prohibidos.

Kepler siendo estudiante en Tübingen conoció las ideas de Copernicus y las investigó. En su tratado ASTRONOMIA NOVA, de 1609, Kepler introdujo las dos primeras de sus leyes revolucionarias para describir el movimiento de los planetas. La primera Ley establece que los planetas viajan en órbitas elípticas alrededor del Sol que ocupa una situación focal (¿Había sido anticipada esta ley por la matemática griega Hipatia?). La segunda Ley se refiere a las velocidades de las órbitas planetarias mientras que, una tercera Ley posterior, relacionaba las dimensiones de una órbita con el tiempo necesario para completarla. Kepler también hizo aportaciones muy valiosas para la Óptica, para explicar las mareas marítimas, etcétera.

10 TELESCOPIOS
Astronomía y telescopios son dos conceptos ínimamemte unidos. El instrumento de Galileo, de tipo refractor,  era muy simple con dos tubos deslizantes que tenían una lente en su extremo externo. Desde entonces la historia del desarrollo de los mismos ha sido fascinante. Veamos algunos ejemplos históricos representativos:

- El construido en 1670 por el físico y matemático Isaac Newton, de tipo reflector, captaba y focalizaba la luz incidente con un espejo, lo que evitaba distorsiones ópticas y permitía mayores tamaños. Hasta hoy día, los grandes telescopios, son de tipo reflector.
- Como lo era el construido en 1789 por William Herschel, el más grande existente entonces, con 40 pies de longitud y con el que pudo descubrir la existencia Urano y diversos satélites de Urano y de Saturno.
- Los grandes avances científicos de los siglos XIX y XX permitieron construir el gran telescopio del Monte Wilson en las afueras de Los Angeles cuyas observaciones, iniciadas en el año 1917, indicaban la existencia de un Universo en expansión.
- El nacimiento de la radioastronomía se inició en 1933 con la gran radio antena Karl Jansky que permitió comprobar la llegada de radio ondas procedentes del centro de la Vía Láctea.
- El misterio de los quasares no pudo comenzar a ser descifrado hasta que no se dispuso del telescopio Hale de Monte Palomar cuya total construcción, finalizada en el año 1993, duró casi medio siglo.
-  Indudablemente el Hubble es el más popular de los telescopios, el primero espacial puesto en órbita en 1990, evitando el problema de las distorsiones atmosféricas. Diversas reparaciones y modificaciones realizadas por astronautas especializados le han permitido mejorar todas las expectativas previas existentes
- En 1993-1996 se pusieron en marcha los telescopios gemelos Keck del Monte Mauna Kea a 4.150 m de altitud, con espejos primarios de 10 m de diámetro, con sensibilidad capaz  de detectar el encendido de una vela sobre la superficie de la Luna. Su papel ha sido enorme en el descubrimiento de planetas extrasolares.
- En 1996 la NASA lanzó el Observatorio Chandra espacial de rayos X y entre sus descubrimientos se encuentra el de un inmenso agujero negro en el centro de nuestra galaxia.
- El más reciente, del 2003, es el gran telescopio u observatorio Spitzer de infrarrojos, muy útil para estudiar la formación y el desarrollo inicial de las estrellas.