Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La inundación universal

"…Siguieron creciendo, creciendo las aguas sobre la tierra, y el arca flotaba sobre la superficie de las aguas. Tanto crecieron las aguas, que cubrieron los altos montes de debajo del cielo....Y exterminó a todos los seres que había sobre la superficie de la tierra, desde el hombre a la bestia" (Gen 7, 118-21).

El estremecedor relato bíblico del Génesis sobre el Diluvio universal podría tener una segunda edición en el futuro si se cumplen los vaticinios de algunos expertos sobre las consecuencias que tendrá en el futuro el aumento de la tempreatura, el calentamiento, que sufre nuestro planeta, con las previsibles inundaciones que supondrán el deshielo de buena parte de los hielos polares.

En esta mismas páginas nos hemos interrogado sobre carácter antropogénico del efecto invernadero y del calentamiento global de la Tierra. Hoy, dejando aparte las posibles e hipotéticas causa, trataremos de las opiniones de los principales expertos científicos sobre las consecuencias del fenómeno.

PRECEDENTES. A lo largo de su historia la Tierra ha sufrido grandes cambios climáticos. Escojamos el ejemplo de Groenlandia. Sabemos que hace 60 millones de años Groenlandia no estaba cubierta de hielo sino que era un tundra herbácea ártica a través de la cual emigraban los precursores de los actuales caballos y otros mamíferos. Por el contrario, su mayor cantidad de hielo la alcanzó hace unos 20.000 años, en el meridiano de la última glaciación, con una temperatura que llegó a ser 22ºC inferior a la actual. Al finalizar la glaciación se inició el periodo holoceno y el correspondiente calentamiento que, alcanzó su máxima intensidad hace unos 5000 años con una temperatura media de unos tres grados superior a la actual, lo que ayudó a que los vikingos se estableciesen en Groenlandia, hace unos mil años, en el conocido como Periodo Medieval caliente, ya que el clima no era demasiado duro. Sin embargo, Europa sufrió, en el periodo comprendido entre el año 1420 y el 1890, la conocida como Pequeña Edad de Hielo cuando las temperaturas medias en Groenlandia eran inferiores en un grado a las actuales. Ello ocasionó que a comienzos del siglo XV desapareciesen todos los asentamientos vikingos. Testimonios de la época relatan el aspecto del rio Támesis helado a su paso por Londres.

Este ejemplo, ajeno a las actividades humanas, nos demuestra que las variaciones climáticas son complejas, sus ciclos son largos y que la comprensión de sus complejas causas finales no es fácil.

Todo apunta a que actualmente, por unas razones u otras, nos encontramos en un periodo de calentamiento, lo que afectará al deshielo de los glaciares y al incremento de los niveles de las aguas marítimas. ¿hasta qué grado?

NIVELES. Los cambios de los niveles de los mares desde la última glaciación entres otros, han sido estudiados por expertos como K. Lambeck y J. Chappell, quienes, en un artículo publicado en la revista SCIENCE indicaban el importante papel que tenían en el proceso los movimientos verticales del suelo, lo que explicaba hechos como que, en sitios relativamente cercanos de Escandinavia como Angerman y Andaya sucediese que en los últimos 9000 años en el primero de ellosel nivel del agua haya bajado 200 metros mientras que en segundo ha sufrido un aumento de 30 metros. En este mismo tiempo, en las costas inglesas la tendencia ha sido el de un ligero aumento del nivel de las aguas, mientras que en las autralianas ha bajado unos metros.

Si, como cabe esperar, las tendencias actuales continuan, la temperatura media de groenlandia, afinales de este siglo se habrán incrementado unos 8ºC. ¿Cuál es la situación actual y la esperable entonces?. Según un estudio publicado recientemente por el Dr. Schiermeier en la revista NATURE, el espesor central actual de la capa de hielo es de unos 3.000 metros. El hielo se pierde por fusión, por evaporación y por la emigración de trozos de glaciares hacia el mar. El hielo se repone por el fenómeno de la congelación, hasta recientemente ha habido un cierto equilibrio entre aparición y desaparición de hielo, pero el incremento de la temperatura ha roto el equilibrio.

DESEQUILIBRIO. En la tierra se estiman, que aparte de otras zonas heladas, existen más de 160.000 glaciares montañosos, de los que solo unos 40 se están estudiando científicamente sus comportamientos, por lo que cualquier conclusión tiene un alto nivel de riesgo. Sin embargo, todo parece indicar que están perdiendo más de medio metro de espesor anual. En cuanto los hielos de Groenlandia,en los pasados años está siendo observado que hay menos restos de hielo flotante cercanos al hielo sólido. Ello significa una menor reflexión de la luz solar incidente, que es absorbida por el agua del océano lo que acelera su calentamiento. Y, globalmente el efecto del verano ártico es que se fundemás hielo que el que se recupera en invierno. Los modelos informáticos, como el desarrollado por el profesor Huybrechts, de la Universidad Libre de Bruselas, expuesto ante el Intergovernmental Panel on Climate Change, se concretan en diversos escenarios de los que uno de los más pesimistas señala que, por ejemplo, al final del milenio la capa de hielo ártica se reducirá a una pequeña zona interior y que ello significará una subida de hasta 6 metros en el nivel de las aguas.

Aunque, finalmente, la cifra real sea significativamente menor, no dejará de ser preocupante por, al menos otros dos factores: a) el fenómeno de la erosión, muy generalizado en muchas costas del mundo, contribuye a que se produzca una retirada de las costas hacia el interior evaluable en una media anual de 30 cm a 1 m; b) la tendencia creciente de los últimos tiempos de desplazarse la población hacia las costas.

Los efectos del incremento del nivel de las aguas marítimas serán de diferente intensidad en las distintas regiones del mundo, al quedar amplias zonas inundadas. En las costas de Carolina del norte cada centímetro de subida significarán unos 60 metros de costas inundadas. Países de muy baja altitud como Bangladesh y, desde luego, Holanda, quedarína casi totalemnete inundados. Y lo mismo sucedería con inmensos territorios como la actual florida o con ciudades tan importantes como Nueva York.

En cualquier caso, si se cumplen las predicciones pesimistas, las actuales y futuras tecnologías de investigación y de observación con satélites aunque no puedan evitar el problema si lo anunciarán con suficiente antelación para que los efectos no sean devastadores.