Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Eje terrestre y terremoto chileno

Eje terrestre y terremoto chileno
Ilustración :: ÁLEX

En todas las culturas y religiones las profecías de catástrofes ocupan un lugar más o menos importante. En la cultura maya una de esas profecías señala que alrededor del año 2006 comenzaría una época de oscuridad, con grandes cataclismos que obligarían a la raza humana a reconsiderar su modo de vida.  Algunos han recordado esta profecía con motivo de las recientes catástrofes de Sumatra, China, Haití y, sobre todo, chilena. Pero, aunque se trate de imaginaciones pueriles, lo que si debemos conocer son los efectos reales de estas macrocatástrofes. La de Chile parece que ha llegado a alterar incluso la situación del eje de la Tierra.

EL TERREMOTO
El terremoto que asoló recientemente a Chile fue de una tremenda magnitud, cuantificable por su valor de 8,8 en la escala de Richter. Previsiblemente, dejando aparte los choques de los meteoritos, ha sido uno de los fenómenos sísmicos más potentes en la historia terrestre, posiblemente el cuarto o quinto. El primer puesto correspondería al terremoto de Valdivia, también en Chile, en 1960, con una intensidad 9,5 de Richter equivalente a la energía de 260 millones de toneladas de TNT. Los segundos, el del océano Índico, en Sumatra, en el año 2004, con un 9,2 de la escala Richter y el de Alaska, en 1974, con la misma intensidad. El tercero, al de Lisboa de 1775, de 9,0 en la escala. El reciente chileno, con epicentro a 150 kilómetros al noroeste de Concepción liberó una energía equivalente a 100 millones de toneladas de TNT.

El British Geological Survey (BSG), un prestigioso centro británico de inspección geológica, ha analizado las circunstancias de este reciente terremoto chileno concluyendo que la liberación de esa gran energía se debió al estrés almacenado durante cientos de años en el límite de las placas tectónicas donde ocurrió el terremoto realizándose tal liberación en tan sólo unas decenas de segundos.

Cuando los terremotos como en el caso de Chile, ocurren bajo el océano, elevan el lecho marino desplazando enormes cantidades de agua y ello ocasiona olas gigantes -o tsunamis- que pueden propagarse desde el epicentro como ondas en un estanque. Asombrosamente, el tsunami viaja en el océano profundo casi a la velocidad de un avión,  a cientos de kilómetros por hora y así, el BSG comprobó que en este terremoto la ola causada frente a la costa chilena tardó sólo 10 horas en cruzar el océano Pacífico, haciendo recordar lo que ocurrió en 1960 con otro terremoto de magnitud 9,5 que sacudió a Chile que desató un tsunami devastador que viajó a través del Pacífico, llegó a Japón unas 20 horas más tarde y produjo la muerte a unas 200 personas.

EJES

La Tierra es aproximadamente esférica. Podríamos, pues, hablar de un eje terrestre que sería la línea recta que une al polo norte con el polo sur. Sin embargo, la Tierra no es una esfera perfecta sino que las superficies terrestres y los océanos están desigualmente distribuidos a lo largo y ancho del planeta. Por ejemplo, hay más tierra en el Norte que en el Sur, o más agua en el Sur que en el Norte, existe un gran océano en el Oeste, etc. Todo ello significa la existencia de una cierta asimetría, de modo que se tambalea conforme gira. Si se tienen en cuenta todas las masas involucradas se podría dibujar otro eje, el eje de figura de la Tierra, alrededor del cual se compensasen los desequilibrios anteriores y constituyese el eje real de la Tierra o eje de equilibrio de masa.

Lógicamente, el eje teórico y el real no coinciden, existiendo entre ambos una separación de unos diez metros. Pueden existir variaciones de posición entre los ejes y ello tiene implicaciones, incluso climáticas. No debemos alarmarnos demasiado por un cambio de este tipo. Los movimientos del eje de figura no son nuevos. Por ejemplo, por si sólo, el eje de figura se mueve cerca de 10 centímetros por año, como resultado del "rebote de la Era Glacial". Ello significa que después del último gran período glacial, que ocurrió hace unos 11.000 años, bastantes capas pesadas de hielo se derritieron y desaparecieron. Ello descargó las zonas de la Tierra en las que estaban situadas, permitiendo relajarse al planeta, es decir,  reconvertirse a una forma más esférica. El proceso de reconversión aún subsiste por lo que el eje de figura se sigue moviendo lentamente, de manera natural.

LAS CONSECUENCIAS
Cualquier movimiento de grandes cantidades de masa de placas tectónicas puede  ocasionar alguna perturbación en la dinámica de la Tierra como cuerpo cósmico. En palabras de Alejandro Gangui, investigador del Instituto de Astronomía y Física del Espacio de la Universidad de Buenos Aires, "es como el efecto de la bailarina que cuando gira sobre un pie y con los brazos abiertos su movimiento de giro es lento y cuando los cierra es más rápido".

Por ello, movimientos de placas como los ocurridos en los terremotos del 2004 o del 2010 evidentemente pueden cambiar la distribución de masa en el planeta, aunque ello no es fácil de detectar.

Eso es lo que está investigando el equipo de Richard Gross, un científico del Laboratorio de Propulsión de la NASA en Pasadena (California).Lo van a hacer usando la red global de receptores GPS, para realizar un seguimiento de la rotación de la Tierra con alta precisión ya que los cambios en la rotación de la Tierra por la orientación de sus ejes afectan a las señales (a la fase y a la sincronía) de los satélites en órbita terrestres. Pero ya, preliminarmente, ha conseguido detectar un cambio. Para lograrlo su equipo investigador tuvo que recurrir a un complejo modelo de cálculos  llegando a la conclusión de que la fuerte sacudida, tras los desplazamientos de las grandes masas de materia involucradas, ha hecho variar el eje figura de la Tierra, es decir, la línea en torno a la cual está equilibrada la masa del planeta, en unos 8 centímetros, con la consecuencia de haberse acortado la duración de los días terrestres en aproximadamente 1,26 microsegundos. Otra consecuencia: la isla de Santa María en la costa de Concepción podría haberse elevado 2 metros como resultado del sismo.

Según Gross el terremoto de Chile fue menor que el de Sumatra pero puede haber cambiado mucho más que aquel la posición del eje de figura de la Tierra por dos causas. La primera de ellas es que el terremoto de Sumatra se localizó cerca del ecuador  mientras que el de Chile ocurrió en latitudes medias por lo cual tendría un mayor impacto en el desvío del eje de figura. La segunda de ellas que la falla geológica en el caso del terremoto chileno penetra en la Tierra en un ángulo algo más pronunciado que la falla que causó el sismo de 2004 en Sumatra. Por ello, la falla chilena movería con más efecto verticalmente la masa terrestre.
 
Este es el primer caso conocido de relación entre un sismo y una variación en el eje terrestre. En cualquier caso, para alcanzar las conclusiones finales, el equipo de investigación aún necesitará unos cuantos meses más adicionales de trabajo.

La información en:
http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2010/11mar_figureaxis.htm?list752858

GALAXIAS PRIMITIVAS
Un equipo internacional de científicos liderados por los de la Universidad de Durham ha descubierto una masiva galaxia en el inicio del Universo, hace unos 12,5 mil millones de años, capaz de crear soles análogos al nuestro pero a una velocidad superior 100 veces a la actual de la Vía Láctea, equivalentes a unos 250 soles anuales. Han utilizado el telescopio APEX de Atacama que está operado por el observatorio ESO europeo.  Lo publica la revista NATURE. Concretamente, han estudiado 4 regiones discretas formadoras de estrellas dentro de la galaxia SMMJ2135-0102 siendo cada una de esas regiones más de 100 veces más brillante que regiones similares formadoras de galaxias en la Vía Láctea, como la nebulosa de Orion. Las causas de este hecho por ahora solo son especulativas.

Más en:
http://www.alphagalileo.org/PrintView.aspx?ItemId=71027&CultureCode=en

SORPRESAS SOLARES
Una investigación capitaneada por el físico solar David Hathaway, de la NASA, publicada en la revista SCIENCE, revela que la parte superior del Gran Cinturón Transportador del Sol ha estado girando a velocidades récord en los últimos cinco años. El Gran Cinturón Transportador es una corriente de fuego (plasma caliente) de circulación masiva que ocurre dentro del Sol. Posee dos ramificaciones (norte y sur) y a cada una de ellas le toma alrededor de 40 años completar un ciclo. Los investigadores piensan que la inversión del sentido del ciclo controla el ciclo de las manchas solares. Para Hathaway "La alta velocidad del cinturón transportador desafía los modelos que existen del ciclo solar y nos obligan a volver a la mesa de estudio para buscar nuevas ideas".

Más en: http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2010/12mar_conveyorbelt.htm?list752858