Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Pop

POP (Persistent Organic Pollutants) es la denominación recibida por los contaminantes orgánicos persistentes que, en ocasiones, contaminan las aguas y causan graves perjuicios a la salud humana, incluyendo algunos tipos de cáncer. Entre ellos se encuentran el DDT (el primer insecticida orgánico clorado que se desarrolló) y los PCB, bifenilos policlorados, que pueden afectar los ciclos reproductivos de animales y humanos. Bajo los auspicios del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, en mayo del 2001, 127 países aprobaron la Convención de Estocolmo para reducir y eliminar a doce POP, conocidos como "la docena sucia", entre los que figuran el aldrin, chlordane, DDT y hexaclorobenceno.