Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Metano

Metano

METANO. El gas de efecto invernadero cuya concentración ha aumentado porcentualmente más desde la época preindustrial a la actual no ha sido el dióxido de carbono (aproximadamente un 30%) sino el metano (aproximadamente un 120 %) y, claro es, los halocarbonados. Dejando aparte a éstos últimos, más controlados, lo peor del metano es que buena parte del mismo procede de actividades biológicas difícilmente controlables (microorganismos, hormigas, vacas, etc.) y que su reactividad es mucho mayor que la del dióxido de carbono. Algunos expertos llegan a considerarlo más peligroso que las previsiones del IPCC, es decir, tanto o más que el dióxido del carbono.