Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La anticrómica Julia Roberts

"Me pareció el modelo perfecto de mujer para el nuevo milenio". Esta fue la impresión que, tras serle presentada por un médico, amigo común de ambas, le causó Erin Brockovich a Carla Santos Shamberg, copropietaria de la productora cinematográfica Jersey Films.

Por ello, pronto comenzaron los pasos para el rodaje del filme Erin Brockovich, estrenado hace poco tiempo, que se basa en la historia, iniciada en 1993 por esa mujer, no universitaria, ahogada en facturas, dos veces divorciada, con tres hijos pequeños. Como empleada de un abogado, Ed Masry, comenzaba entonces una tenaz lucha contra la gran compañía PG&E que, durante unos veinte años, procurando ocultar los hechos, había contaminado con compuestos de cromo, las aguas de un pequeño pueblo, Hinkley, en el desierto de California. El resultado fue que resultaron gravemente afectados con diversos desórdenes, incluyendo diversas formas trágicas de cánceres, varios centenares de personas. Y la justicia terminó dictando sentencia contra la compañía PG&E, con la indemnización más alta nunca concedida en los Estados Unidos, equivalente a cerca de unos trescientos cincuenta millones de euros.

EL FILME. Para dirigir el filme se escogió a Steven Doderbergh ("Sexo, mentiras y cintas de vídeo") y se contó con algunos excelentes profesionales como la directora del montaje Anne V. Coates, ganadora previa de un Oscar por su labor. Entre los actores el trío principal es el formado por Peter Coyote, por Albert Finney (abogado Ed Masry), ganador de un Globo de Oro como mejor actor, quien hace una interpretación muy creíble, y por la siempre efectiva Julia Roberts (Erin Brockovich), a quien quizá le falta algo de versatilidad interpretativa y le sobra un poco de exhibición de sus, por otra parte, muy generosos escotes. En todo caso, la Roberts logra transmitir la imagen de una mujer inmersa en una lucha judicial y social, pero que simultáneamente ha de librar otra gran batalla por intentar rehacer su vida.

El propósito del director de que el filme se ajustara a la realidad lo más posible hace que ello derive en consecuencias tanto positivas como negativas. Ese empeño se traduce en la participación de la propia Erin Brockovich en un pequeño papel, así como en el asesoramiento sobre la caracterización de Julia Roberts. También en que muchos de los extras son personas que participaron en los hechos reales o que el rodaje se realizase en el pueblo donde tuvieron lugar los acontecimientos.

CROMO. ¿Cuáles son las bases científicas del relato?. El cromo fue descubierto en 1797 por el químico francés Vauquelin, que lo denominó cromo (del griego chroma, 'color') por los diversos colores de sus compuestos, que confieren coloración a diversas gemas, por ejemplo, verde a las esmeraldas y rojo a los rubíes. En forma pura, este elemento, cuyo número atómico es el 24, es de color gris, y puede presentar un intenso brillo, ocupando el lugar 21 en abundancia entre los elementos de la corteza terrestre. Su punto de fusión es de 1.857 °C, y el de ebullición de 2.672 °C.

El cromo puede formar compuestos en los que participa con diversos grados de valencia (desde +1 a +6) y ello es muy importante en cuanto a los efectos de los mismos sobre la salud. En las sales crómicas y en la cromita, el cromo tiene una valencia de +3, pero en cromatos y dicromatos, el cromo tiene una valencia de +6. El dicromato de potasio (K2Cr2O7) es un sólido rojo, soluble en agua; el cromato de plomo (PbCrO4) es un sólido insoluble, muy usado como pigmento, llamado amarillo de cromo. El verde cromo es una mezcla de amarillo de cromo y azul prusia.

El cromo se utiliza principalmente en aleaciones con hierro, níquel o cobalto a las que les proporciona dureza y resistencia. En los aceros inoxidables, constituye el 10% de la composición final. Debido a su dureza, la aleación de cromo, cobalto y wolframio se emplea para herramientas de corte rápido de metales. Al depositarse electrolíticamente, el cromo proporciona acabados brillantes y resistentes. Debido a ello se emplea a gran escala en el acabado de vehículos y en muchos utensilios. El amplio uso del compuesto cromita como refractante se debe a su alto punto de fusión, su moderada dilatación térmica y la estabilidad de su estructura cristalina. El cromo también está presente en diversos catalizadores importantes y sus compuestos poseen muy diversas aplicaciones industriales.

PELIGROS Y BENEFICIOS. Entonces, ¿dónde reside el peligro?. En general, la toxicidad de un metal depende de sus propiedades físicas, químicas y bioquímicas, de la naturaleza de sus compuestos, del modo de entrada en el cuerpo y de la susceptibilidad individual. Así, en el caso del cromo mientras que la forma trivalente es un micronutriente esencial, la forma hexavalente, sobre todo la inhalada, es carcinogénica y puede llegar a alterar nuestro material genético, provocando muy variadas y graves consecuencias. El cromo hexavalente puede ser un subproducto de procesos industriales, en la obtención de ciertas aleaciones y pigmentos. En general, los compuestos de cromo hexavalente son irritantes y corrosivos, pero se absorben lentamente, por lo que sus efectos crónicos, en una primera fase, frecuentemente se localizan en forma de ulceración de la piel o irritación del tracto gastrointestinal, aunque su inhalación crónica parece asociada a diversas patologías, como el cáncer de pulmón en humanos.

Afortunadamente, el paso de la forma 3 a la forma 6 no es posible en el interior del organismo humano. El cromo en forma trivalente es un elemento nutritivo presente en pequeñas cantidades (oligoelemento) en brécol, queso, carne, champiñones, levaduras, etcétera. Su necesidad e importancia se debe al hecho de que, en forma molecularmente aun poco conocida, este cromo es necesario para el adecuado funcionamiento de la hormona insulina. Mucha gente asocia la insulina tan solo a la condición de la diabetes, pero hemos de tener presente que, en condiciones normales, la insulina es una hormona importantísima que controla no solo la glucemia sino también nuestro metabolismo graso, proteico y energético.

El papel del cromo trivalente es tan importante que las terapias totales parentales han de ser suplementadas con unos 50 microgramos de este tipo de cromo. También, bajo control médico, los suplementos de cromo trivalente, en forma de picolinato de cromo, han demostrado ser de gran valor en el tratamiento de ciertos estados diabéticos, regulando la glucemia, la colesterolemia, metabolismo proteico, etcétera. Recientemente, también se han publicado algunas investigaciones demostrando la efectividad del suministro de pequeñas dosis de picolinato de cromo para reducir grasas y peso corporales.

Una dieta adecuada en contenido de cromo trivalente o el suministro alternativo de un suplemento es importante, ya que las necesidades diarias se estiman entre 50 y 200 microgramos, pero si la composición de la dieta es inadecuada puede ser que no se alcancen ni los 20 microgramos diarios, lo que afectará negativamente el metabolismo de esas personas.