Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Cristal antisolar

La antigua costumbre de tomar el Sol en un mirador o invernadero, tras los cristales de las ventanas, tiene su fundamento científico. El vidrio es un excelente absorbedor de las radiaciones UV. Por ello, los conductores habrán observado que, en verano, en un coche que disponga de aire acondicionado que permita mantener las ventanillas cerradas, se puede conducir durante horas exponiendo al Sol el rostro, brazo o mano izquierdos sin que se sufran quemaduras en ellos, Sin embargo, si esto mismo se realiza con la ventanilla bajada, las quemaduras correspondientes aparecen pronto.