Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Carotenoides para la salud

Los carotenoides se identificaron por vez primera hace 150 años, al descubrirse la naturaleza química del pigmento amarillento, luteína, que hace que las hojas de los árboles nos ofrezcan cada otoño su dorada apariencia. En las plantas, los carotenoides actúan como pigmentos y como antioxidantes. Ingeridos en la dieta, en los animales y en el hombre también son antioxidantes, además de jugar un papel fisiológico importante en la visión.

El carotenoide más conocido es el beta-caroteno, presente fundamentalmente en frutas y vegetales, precursor metabólico de la vitamina A, o retinol, cuya participación en el proceso de la visión es esencial. Es recomendable la ingesta diaria de 1 mg de vitamina A, o de sus precursores metabólicos en forma de carotenoides. Entre los vegetales más ricos en estos precursores se encuentran zanahorias, boniatos, acederas, bróculi, cardos, perejil y diente de león, cuyos contenidos superan 1 mg por cada 100 gramos. Pero también poseen altos valores las espinacas, col rizada, acelgas, nabos, mango, valeraniela, hinojo, etcétera, así como los hígados de procedencia animal o el bacalao, atún y anguilas entre los pescados.

SALUD Y CAROTENOIDES. Con su exposición al Sol, las plantas producen radicales libres que, de acumularse, conducirían a su rápida muerte. Para evitar tal situación los carotenoides ejercen su función antioxidante, destructora de los radicales libres. Tras ser ingeridos en la dieta, ese efecto antioxidante también es realizado en nuestras células. Ello es importante, ya que el daño realizado por los radicales libres en los humanos es una de las causas básicas del desarrollo de ciertos tipos de cánceres, enfermedades cardíacas y bastantes desórdenes degenerativos. Son centenares las moléculas conocidas de carotenoides y en nuestra dieta alimenticia suelen encontrarse más de 50 de ellas creyéndose que, al menos 14 de las mismas, los denominados carotenoides naturales, tienen un papel beneficioso sobre la salud humana. Aunque el beta-caroteno sea el carotenoide más abundante y conocido, desde el principio de la presente década otros carotenoides de la dieta se han ligado a efectos saludables. Entre ellos se encuentran alfa-caroteno, licopeno, luteína, zeaxantina y criptoxantina, a los que se les denomina, como grupo, carotenoides mixtos.

El grupo investigador del Dr. Murakoshi, en Japón, ha trabajado sobre estos carotenoides mixtos, encontrando, entre otros aspectos positivos, que el alfa-caroteno retrasa el crecimiento de algunas formas de cánceres. Recientemente, en la Universidad de Harvard, el Dr. Giovannucci ha concluido que una alta ingesta de salsa de tomate, como la que se deriva de un gran consumo de espaguetis y de pizzas, se relaciona con un menor riesgo de sufrir cáncer de próstata. Hay que hacer notar que el tomate es la principal fuente alimenticia del carotenoide licopeno. Por otra parte, el grupo del Dr. Morris, de la Universidad de Carolina del Norte, ha hallado que los varones con elevados niveles de colesterol reducen drásticamente su riesgo de ataque cardíaco si consumen fuertes cantidades de carotenoides.

DEGENERACIÓN MACULAR VISUAL. En la mayoría de las personas los signos de envejecimiento son evidentes en su sistema visual a partir de los cincuenta años. En el caso de las cataratas, una opacidad en las lentes del cristalino, es posible la reparación quirúrgica o el trasplante. Pero otra de las causas principales de la ceguera, en las personas ancianas, es la degeneración macular asociada con la edad. En este caso la zona afectada es la retina y, desafortunadamente, todavía no existen posibilidades de reparación adecuadas.

Sin embargo, lo que podría haber es una prevención de esta enfermedad degenerativa, sobre todo, a partir de los estudios de la Dra. Joanne Curran-Celentano, profesora de Ciencias de la Nutrición en la Universidad de New Hampshire. La retina de nuestros ojos posee una capa compuesta de los carotenoides luteína y zeaxantina, que forman el llamado pigmento ocular, cuya función exacta se desconoce. Podría actuar como un filtro protector contra las peligrosas radiaciones luminosas de pequeña longitud de onda presentes en el espectro luminoso. O, también, con funciones antioxidantes. Es interesante que la Dra. Curran-Celentano haya encontrado que las personas afectadas por la degeneración macular poseen una capa demasiado delgada del pigmento ocular de carotenoides, así como que una dieta rica en carotenoides hace engrosar esa capa. Ello corrobora otros estudios epidemiológicos previos existentes, indicativos de que las personas más consumidoras de frutas y verduras ricas en luteína y zeaxantina, presentan menos riesgos de sufrir cataratas y de degeneración macular asociada a la edad. Por ello, actualmente se investiga concretamente sobre el efecto de una alta ingesta de espinacas y coles sobre la densidad del pigmento ocular así como sobre la administración de suplementos de luteína y zeaxantina derivadas del alga Dunaliella salina, muy rica en ellas.

VEJEZ Y CAROTENOIDES. En 1996 se celebró en Nueva York la PRIMERA CONFERENCIA SOBRE VEJEZ SALUDABLE, auspiciada por la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD y por NACIONES UNIDAS, En esta Conferencia se consideró el estrés oxidativo como el mecanismo primordial del envejecimiento y de las enfermedades crónicas. Pero, también, se destacó que el estrés oxidativo puede ser modificado positivamente por la nutrición. Según el profesor Ames "los antioxidantes de la dieta tales como las vitaminas C, E, y los carotenoides juegan un papel principal en minimizar el daño oxidativo. Sin embargo la mayoría de la población mundial recibe cantidades inadecuadas de los mismos, a costa de su salud". La Dra. Ursula Lehr, ex-ministra de Salud de Alemania insistió en la idea de incrementar la calidad de los años extra de vida, ganados con el aumento de la longevidad, y, en general, se reconoció la necesidad de potenciar las investigaciones nutricionales para hacer realidad el deseo de que tan importante es añadir años a la vida como vida a los años. Y a este respecto uno de los campos importantes es el de los micronutrientes, entre ellos los antioxidantes como los carotenoides, a fin de aclarar cómo la nutrición afecta a la salud de los humanos.