Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Alimentación en enfermedad

Cuando tiene lugar un proceso infeccioso agudo se originan cambios metabólicos y tienen lugar simultáneamente incrementos en los procesos anabólicos y catabólicos, aunque ello parezca contradictorio. En efecto, las células hepáticas y linfoides han de incrementar su síntesis de proteínas para que funcionen los mecanismos defensivos celulares. Como usualmente el proceso infectivo agudo va acompañado de una menor ingesta de alimento, ello significa la necesidad de que se aceleren las vías catabólicas. Globalmente el cuerpo afectado pierde peso y masa muscular, aunque en la fase aguda ello resulte enmascarado por la retención de agua y sal. Por todo ello, debe intentarse que durante el proceso infectivo o durante la convalecencia se procuren remediar las pérdidas nitrogenadas mediante el adecuado suministro de alimentos ricos en aminoácidos.