Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Lactosa: Intolerancia

La lactosa es un carbohidrato presente en la leche (unos 50 gramos en cada litro) que, en la digestión intestinal, mediante la enzima lactasa, se desdobla hasta sus componentes individuales, galactosa y glucosa, que son los hidratos de carbono realmente absorbidos por las células de la mucosa intestinal. En ciertos casos falta precisamente la enzima lactasa, lo que anula el proceso digestivo ya que la lactosa, como tal, no es absorbible. Ello provoca, en el intervalo de 30 minutos a 4 horas tras la ingestión de la leche, diferentes complicaciones tales como distensión abdominal, cólicos, dolor, diarreas y flatulencias. Esta intolerancia a la lactosa puede afectar hasta un 70% de los individuos de raza negra, a un 90% de algunos grupos asiáticos y a un 10% de los europeos, caucasianos. La solución más sencilla es la de evitar la ingesta de lactosa.