Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Estrellas: Color

Si nuestro Sol también es una estrella, ¿por qué posee un color amarillo-rojo, en lugar del blanco, más usual de las estrellas?. La razón científica se deriva del hecho de que, cuando un haz de luz blanca compuesta atraviesa la atmósfera, la radiación correspondiente al color azul tiende a dispersarse, mientras que la roja y la amarilla siguen su curso. Por ello, el cielo nos parece que posee un color azul, mientras que el Sol se presenta amarillo y al atardecer, cuando la luz atraviesa un mayor grosor atmosférico, semeja ser más rojo. Análogamente sucedería con las estrellas pero, en este caso, sucede que nuestros ojos, para detectar el color, precisan que los rayos luminosos posean una considerable energía, de la que carecen las radiaciones estelares. Esta es también la razón científica que subyace bajo la frase de que "por la noche, todos los gatos son pardos", es decir, somos incapaces de captar su color.