Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Cibermedicina y ciberdoctores

Se han ocupado de sus actividades periódicos y revistas generales tan importantes mundialmente como lo son Newsweek, USA Today, Stern, Spiegel, Zeit, Süddeutsche y publicaciones científicas tan distinguidas como Nature, Lancet o British Medical Journal, y se le ha atribuido un cariñoso apelativo: el ciberdoctor.

Se trata de un joven médico alemán de 32 años, el doctor Günther Eysenbach, director de la Unidad de Cibermedicina de la Universidad de Heidelberg. Su intervención, centrada sobre la Cibermedicina, cerraba en Murcia, el pasado domingo, un foro organizado por la periodista sanitaria Pilar Laguna Asensi, con el patrocinio de la Fundación Hefame, dedicado a analizar las relaciones entre la Medicina y la Información médica. Foro en el que habían intervenido destacados científicos, como Julio Rodríguez Villanueva, presidente de la Real Academia de Farmacia, o Luis Valenciano, presidente de la Fundación Wellcome de España, así como los principales responsables de la información médica de medios de comunicación como ABC, El Mundo, La Razón, Antena 3, Diario Médico, Jano, etcétera.

EXPERIENCIAS. En Massachussets, USA, y posiblemente en otros diferentes lugares, algunos médicos están proporcionando servicios diagnósticos y de tratamiento a través de Internet, sin haber visto o examinado a sus pacientes, quienes previamente completan en su ordenador un cuestionario y celebran una entrevista informática en línea con el doctor para examinar sus síntomas e historia clínica. Indudablemente, este servicio se está realizando para compensar la falta de médicos en ciertas áreas rurales y se les recomienda a los pacientes con síntomas que no parezcan revestir gravedad, pidiéndoles que acudan lo antes posible a una consulta personal. Pero el ejemplo nos ilustra sobre las posibilidades y también sobre los peligros potenciales del uso de la Informática en relación con la Medicina.

El pasado 1 de octubre, con la colaboración del Deutsche Bank, dio comienzo el Primer Congreso Mundial Virtual de Cardiología que se seguirá desarrollando en Internet hasta el 31 de marzo del año 2000. En el mismo se han aceptado 414 comunicaciones científicas, de las 517 enviadas y durante los seis meses de celebración del Congreso los cardiólogos interesados pueden inscribirse gratuitamente (rlombard@satlink.com) y tener acceso a todo el material presentado así como a las numerosas intervenciones de los mejores especialistas mundiales, además de poder participar en multitud de seminarios y foros de discusión científica. Y todo ello cómodamente, sin viajes ni desplazamientos, desde el ordenador de casa o del lugar de trabajo, a cualquier hora del día o de la noche.

Otro ejemplo. Por 250 dólares (unas 40.000 pesetas) está disponible Diagnosis Pro que es un software médico de diagnóstico diferencial de enfermedades destinado a los médicos, con un banco de datos, actualizado regularmente, que contiene información sobre unas diez mil enfermedades y medicamentos así como de casi veinte mil atributos (síntomas, datos de laboratorio, de rayos X, etcétera). Según sus diseñadores, entre otras muchas posibilidades, ante un caso a diagnosticar, el médico puede introducir hasta diez atributos característicos del paciente y de la enfermedad e inmediatamente obtener e imprimir la información sobre la naturaleza de la posible enfermedad, posibilitando una interacción con el ordenador a fin de refinar los resultados.

Medline es una base de datos muy usada por los científicos que recoge los resúmenes y puede proporcionar el acceso al contenido total de los principales artículos de Investigación biomédica que se publican en miles de revistas científicas del mundo. Hasta 1996 su acceso estaba sometido a ciertas restricciones. En 1997 el acceso quedó libre y en el banco de datos de la National Library of Medicine de Estados Unidos se contabilizó que el número de consultas creció desde los 7 millones habidas en 1996 a las más de 120 millones que tuvieron lugar en 1997. Y el aumento de estas consultas se originó por parte de personas que no eran médicos, científicos o investigadores.

CIBERMEDICINA. Los anteriores son unos pocos ejemplos de los incontables ya disponibles, ya que el fenómeno Internet está teniendo y tendrá repercusiones importantísimas en todas las facetas de la actividad humana. En el mundo ya superan los 200 millones las personas que utilizan asiduamente este nuevo desarrollo informático. Y de acuerdo con una encuesta realizada hace menos de un año el 27% de las mujeres y el 15% de los varones usuarios de Internet declaran que acceden y consultan información médica con una alta periodicidad semanal o diaria. El número de "portales" de la red con información médica no se conoce con exactitud, pero se estima que deben superar los 100.000.

Por tanto, no es de extrañar que esté emergiendo un nuevo campo académico, la Cibermedicina, en la encrucijada existente entre la informática médica y la salud pública, cuya definición, de acuerdo con el Dr. Eysenbach, podría ser la de "la Ciencia de aplicar Internet y las tecnologías de redes globales a las áreas de la medicina y salud pública; de estudiar en ellas el impacto y las implicaciones de Internet y de evaluar sus oportunidades y retos en el campo de los cuidados médicos". Dentro del amplio campo de la Cibermedicina no serán los menos fascinantes los de la Teleprevención y el Telediagnóstico.

HOY Y MAÑANA. Diversos estudios muestran que actualmente, por problemas de tiempo o por dificultades para realizar las consultas adecuadas, los médicos solo investigan un 30 por ciento de las cuestiones que aparecen durante la visita de un paciente. Pues bien, no parece que esté muy lejano el momento en el que el clásico maletín del médico estará acompañado por un pequeñísimo ordenador-reloj en su muñeca mediante el cual el médico podrá obtener respuestas casi instantáneas a preguntas y dudas que le surjan ante un problema particular. La tecnología actual permitirá poder utilizar el ordenador doméstico para poder ayudar a los pacientes y sus familias a mejor mantener su salud, prevenir las enfermedades y resolver los problemas médicos que aparezcan, a través de una participación activa de los pacientes con los médicos. Por ello no es de extrañar que algunas de las Universidades más prestigiosas en el mundo estén introduciendo en los currículos de sus carreras de Medicina asignaturas relacionadas con la Cibermedicina así como que se estén realizando investigaciones muy activas para desarrollar sistemas que permitan a los estudiantes y graduados jóvenes entrenarse adecuadamente para saber buscar, retirar y usar desde Internet los datos necesarios para el mejor cuidado de sus pacientes.

El próximo milenio será también el milenio de la Cibermedicina. La democratización de la información médica a través de Internet provocará, sin dudas, muchas complicaciones y dará origen a muchos conflictos. Entre otras, derribará las fronteras geográficas, con vídeo conferencias y con ordenadores capaces de analizar o provocar sensaciones. Una de las consecuencias más evidentes es que el paciente culto tendrá casi el mismo acceso a la información que el propio médico, lo que, en palabras del Dr. Eysenchach, "conducirá a un salto cualitativo en la medicina. Los pacientes serán capaces de poner a prueba a los doctores y les forzarán a permanecer actualizados". deseemos y esperemos que el resultado se traduzca en una mejor medicina.