Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El posicionamiento europeo

Tal como la semana pasada indicábamos en estas mismas páginas, el Consejo de Ministros de la Unión europea acaba de aprobar las primeras medidas para la puesta en práctica del Proyecto Galileo, es decir, un sistema europeo, mediante satélite, para la radionavegación y el posicionamiento, técnicamente superior al actual GPS americano y que, adicionalmente, ayudará a Europa en sus intentos de conseguir una mayor independencia geopolítica, estratégica y tecnológica respecto a Estados Unidos.

Ya comentamos aspectos cómo las razones del proyecto, cuáles sus principales aplicaciones y la descripción de sus principales componentes, pero quedan otras interesantes preguntas que podemos hacer: ¿Cuándo?, ¿Cuánto?, o ¿Quiénes?. Intentaremos comentar algunas posibles respuestas.

CUANDO. Un proyecto que significa la puesta en órbita de 30 sofisticados satélites, unas complejas instalaciones terrestres extensibles a toda la superficie de nuestro planeta, y un complejo sistema de ofertas de servicios, necesariamente ha de necesitar cierto tiempo, lo que se estructura en varias fases de ejecución del proyecto, tras una fase inicial de definición, finalizada a comienzos del 2001.

La primera es la fase de desarrollo (2002-2005) que tiene como propósito principal verificar las diversas soluciones técnicas y conseguir las condiciones precisas para el rápido desarrollo de las infraestructuras del proyecto. En esta fase se incluirán lanzamientos de algunos satélites de prueba. Ya está asegurada la financiación correspondiente, de unos 1100 millones de euros, aportados al 50% por la Unión Europea y por la Agencia Espacial Europea (ESA). Para gestionar todo lo relacionado con esta fase se constituye una empresa mixta en la que participan los dos socios financieros, los estados miembros, así como empresas que aporten unas determinadas cantidades. Esta empresa mixta se sustituirá por otra estructura definitiva en el año 2006. En todo caso España es una de las principales aspirantes a la sede de esta Empresa Común Europea para la gestión del proyecto Galileo.

La segunda fase será de despliegue (2006-2007), tras el desarrollo de un mínimo soporte terrestre, de diversos elementos locales y de los correspondientes módulos receptores. En el año de su inicio, el 2006, deberán estar los 30 satélites distribuidos en sus correspondientes tres planos orbitales y comprobadas las condiciones de operacionabilidad de las frecuencias transmisoras permitidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones. La financiación la realizará la Comisión europea con fondos de la Comunidad, pero también aportarán importantes cantidades las firmas participantes en el proyecto.

La tercera y última fase es la operacional que comenzará en el año 2008, siendo vital que no se retrase ya que, de acuerdo con el estudio realizado por la empresa PriceWaterhouseCoopers sería muy importante que pueda competir en el mercado antes de que se ponga en marcha el GPS III, que será la versión mejorada del actual GPS americano.

CUÁNTO. El importe económico del proyecto europeo ha sido uno de los objetos de mayores críticas por parte de los Estados Unidos, lo que repercutió en las posturas iniciales de países como Reino Unido, Dinamarca, Holanda, Austria y Suecia, más aun cuando se hizo público que el GPS americano costó, hace unos 30 años, una enorme cantidad comprendida entre 12.000 y 15.000 millones de euros.

Sin embargo, un análisis objetivo de los hechos no conduce a la misma conclusión, sobre todo si se tiene en cuenta de que el mercado global europeo para este sector se ha calculado en unos 40.000 millones de euros para el año 2005 y que su puesta en marcha supondrá en unos pocos años la creación de unos 150.000 empleos cualificados.

El Consejo europeo de ministros de Transportes ha evaluado los costos globales del proyecto Galileo en algo más de tres mil millones de euros, cantidad que se vería duplicada si consideramos hasta el año 2020, pero los ministros han anunciado que no pedirán a los Estados miembros una financiación directa adicional, dada la participación empresarial prevista y que la venta de servicios proporcionará ingresos desde un principio, ingresos estimados ya en unos 10.000 millones de euros anuales hacia el 2010, y que serían de 70.000 millones de euros si el periodo se extiende hasta el año 2020.

Aunque las cifras de inversión parezcan elevadas hay que situarlas en el contexto de las grandes obras. Por ejemplo, serán equivalentes al de la construcción de 150 km de autopistas semiurbanas o a las necesarias para realizar un túnel en el previsto enlace ferroviario de alta velocidad entre las ciudades de Lyon y Turín. El costo es, incluso, inferior al de la construcción actual de la terminal 5 del aeropuerto de Heathrow, en Londres. Y bastante menor que enlace ferroviario de alta velocidad entre Lieja, Colonia y Francfurt, o que los 160 km de infraestructura ferroviaria previstos para el transporte de contenedores en Holanda.

En cualquier caso, el estudio de viabilidad de PriceWaterhouseCoopers indica que el proyecto es viable económicamente en proyecciones realizadas para un periodo de 20 años, con una relación costo/beneficio superior al de cualquier otro proyecto europeo de infraestructuras.

QUIENES. Como propulsores europeos del proyecto están la propia Comisión europea y la Agencia Espacial Europea. En esta última participan todos los estados de la Unión más Suiza y Noruega. Aparte de ello existen empresas como el consorcio europeo Galileo Industries con cuatro grandes socios iniciales cada uno de ellos con un 25% de participación: Alcatel Space, Aleniaspazio, Astrium GMBH y Astrium U.K. El pasado mes se añadió un quinto grupo español, Galileo Sistemas y Servicios, que está formado por una asociación entre Aena, Alcatel Espacio, EADS-CASA, Hispasat, Indra Espacio y Sener. Para conseguirlo su entrada, el consorcio español adquirió por 700.000 euros el 14% de la participación total de Galileo Industries, que ahora posee 5 grupos participantes, los 4 iniciales con una participación del 21,5% cada uno, y el grupo español con un 14% de participación.

Antes indicábamos que tan solo en las dos primeras fases del proyecto los contratos de construcción generados superarán los tres mil millones de euros de los que el grupo español espera conseguir la adjudicación de, al menos, un 11%, con un importe superior a los 350 millones de euros.

Se trata, pues de un gran proyecto europeo que, en palabras de su gran impulsora Loyola de Palacios, vicepresidenta de la Comisión europea y responsable de Transportes y Energía: "persigue la compatibilidad y redundancia perfectas con el GPS. La conjunción dará a ambos sistemas mayor solidez y fiabilidad….pero permite evitar una situación de monopolio y dar a todos la posibilidad de elegir….este proyecto permite a Europa conservar su autonomía, su soberanía, su capacidad tecnológica y el control de sus conocimientos".