Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Árbitros, ¿para qué?

Jugadas polémicas que ocupan interminables discusiones de los aficionados al fútbol a lo largo de la semana. ¿Entró o no el balón en la portería?. ¿Traspasó o no la línea de banda o la de fondo?. ¿Estaba formada la barrera a los 9,15 metros reglamentarios?. En la jugada polémica protagonizada por el delantero multimillonario, ¿realmente existió o no en fuera de juego?. El gol conseguido en la prórroga, ¿realmente se correspondía a un tiempo extra debidamente concedido?.

Otros hinchas, con vocación frustrada de entrenador, analizan semana tras semana si tal jugador está en mejor o peor forma física escudriñando su punta de velocidad en los últimos encuentros, o polemizan sobre si la posición de los jugadores en el campo realmente responde a la ortodoxia táctica correspondiente. Pues bien, según la empresa alemana El Cairo (www.myweblease.de/develop/cairos/splash/), todas esas cuestiones pueden resolverse ya de modo científico, objetivo y preciso, en tiempo real, determinando las posiciones con una precisión de centímetros, sin el concurso, a menudo equivocado, de los árbitros y jueces de línea, mediante una aplicación tecnológica que han desarrollado, cuya implantación es relativamente sencilla. Falta por saber, si se realiza tal implantación, si ello significará la pérdida o no de una de las características esenciales del fútbol: las polémicas y discusiones entre sus seguidores.

SISTEMA. El sistema desarrollado por esta empresa de Karlruhe, Alemania, se basa en la transmisión mediante microondas de las informaciones captadas por unos microsensores móviles que se alojan en el propio balón y en las espinilleras de cada jugador, relacionándolas con las posiciones fijas de las líneas de portería, áreas y campo, para ser procesadas casi instantáneamente por unos aparatos receptores (seis es el número total de los recomendados profesionalmente) situados fuera del campo de juego. Para la responsabilidad del diseño electrónico, han contado con la participación, como socio, del Instituto FRAUNHOFER de Conexiones Integradas (Erlangen) (www.iis.fhg.de).

El funcionamiento del sistema hace que desde los centros de recepción se emitan una serie de señales ópticas, acústicas o mecánicas, características de cada infracción, de modo que el árbitro es advertido inmediatamente de la falta, antes de pitarla, a través de un pequeño receptor, tipo reloj, que lleva en su muñeca. De este modo puede estar seguro de aspectos como si ha existido un fuera de juego, se ha producido un gol fantasma o si un defensa se han adelantado del lugar que le correspondía en una barrera. La información puede estar individualizada por jugador. Además, si se llegase a aplicar el sistema, permitiría que, ante cualquier situación punible, en el videomarcador gigante del estadio se pudiese leer instantáneamente la naturaleza de cada falta y el jugador que la ha cometido.

INFORMACIÓN. Como los sensores pueden detectar fuerzas, velocidades, momentos de torsión, etcétera, ello significa la adquisición de un cúmulo de información cada vez que un jugador corre o golpea el balón con el pie o la cabeza, lo que debidamente procesado se puede convertir en un seguimiento individualizado de su rendimiento, que podría ser visualizado en las retransmisiones deportivas correspondientes y guardarse tras cada partido para su correspondiente examen técnico. Ellos supondrá para los espectadores, árbitros y entrenadores de los diversos eventos deportivos de numerosas disciplinas, especialmente el fútbol, poder disponer de forma sencilla y fiable, información adicional inmediata sobre aspectos como "balón en la portería" o "balón fuera", fuera de juego, toques de balón, velocidad o aceleración del balón, etc., así como el rendimiento de los deportistas: velocidad de juego, entradas, carrera, fuerza de tiro, salto (por ejemplo en juego de cabeza), etc.

OBJETIVAR. Si es cierto lo que los responsables de la empresa afirman sobre la precisión del funcionamiento de su sistema es indudable que el papel del árbitro se ajusta más al de moderador y se debilita el de juzgador de jugadas polémicas en las que la posición del balón es importante y que, frecuentemente, no han podido observarlas él ni sus auxiliares clara y directamente. Por otra parte, los técnicos y entrenadores dispondrán de informaciones valiosísimas para sus análisis técnicos y tácticos. Y, al poderse valorar objetivamente y cuantitativamente el rendimiento de cada jugador en los periodos acotados que se deseen, los gestores de los clubes podrían ser capaces de establecer relaciones entre tales rendimientos y los costos económicos correspondientes (fichajes, sueldos, primas, traspasos etcétera). Por otra parte, se reducirán los elevados costes de las retransmisiones televisivas al no necesitarse de las diversas tomas realizadas para dilucidar las jugadas conflictivas. Actualmente, se vienen utilizando varias decenas en una sola retransmisión.

Como empresa que pretende obtener las mayores ganancias posibles a Tecnologías El Cairo A.G. no se le ha escapado el aspecto de las posibles ganancias por publicidad, siendo posible la introducción de publicidad virtual (por ejemplo, la superposición de bandas publicitarias). En los partidos internacionales se puede adicionar publicidad específica para el público de cada país o cada región, en el idioma correspondiente. En Europa el número potencial de estadios en los que se podría aplicar el sistema es 50.000 y en el mundo unos 100.000. Solo en fútbol, la FIFA comprende a unos 1.500 equipos profesionales de primera división y se calcula que, actualmente, en todo el mundo se vienen celebrando unas 14.600 contiendas deportivas profesionales que son retransmitidas total o parcialmente. Por otra parte, una tecnología de este tipo no ofrece grandes dificultades para su adaptación y difusión por Internet o servicios como WAP, GPRS y UMTS.