Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Biolarvicidas

Dos ejemplos de acción biolarvicida. El primero, situar sobre las superficies acuáticas en las que se desarrollan las larvas de los mosquitos ciertas sustancias que poseen una estructura molecular generadora de una fina película aceitosa que por su naturaleza orgánica no afecta a los espejos de agua ni tampoco a la fauna acuática pero bloquea el paso del oxígeno necesario para que las larvas de mosquitos puedan sobrevivir, eliminándolas por asfixia. Otro ejemplo biolarvicida es el de la bacteria Bacillus Thuringiensis, que actúa fundamentalmente sobre las larvas de variedades de mosquitos como Aedes Culex, Anopheles Psorophora, Jejenes Simulium Prosimilium, etc. Su aplicación se realiza en lugares estratégicos de acumulación de agua que constituyen los hábitats naturales de desarrollo de los mosquitos cuando éstos se encuentran en estado larvario de desarrollo. Entre tales lugares se pueden citar zanjas, charcas, alcantarillas, plantas de tratamiento, lagunas artificiales y naturales, pequeñas lagunas en campos de golf, etc., siendo los sistemas de aplicación variados, de acuerdo con las circunstancias particulares de cada caso.