Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El año de la evolución

El año de la evolución

Un siglo y medio después, aún existen sectores fundamentalistas que niegan la teoría de Darwin.

Se acaba de cerrar el Año Mundial de la Física, que conmemoraba el primer centenario de la teoría especial de la relatividad de Einstein, así como otros descubrimientos que este científico, el hombre del siglo XX, desarrolló de modo genial en 1905. Y cada fin de año, una de las publicaciones científicas de mayor impacto mediático, Science, publicada por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, resume en su último número los aspectos más destacados de todo 2005. Para el consejo editorial de esta revista, a pesar de la celebración, el tema más relevante ha sido la evolución. Evolución en acción ha sido el titular que ha recorrido el mundo de la prensa científica.


¿Por qué este año y no cualquier otro? Es cierto que desde la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin en 1859, la teoría evolutiva ha sido una de las construcciones de la ciencia humana que más ha cambiado nuestra forma de ver el mundo y, ahora también, de transformarlo. En el mes de septiembre se publicaba la secuenciación completa del genoma del chimpancé, nuestro pariente más cercano. Una pequeña diferencia genética entre nuestras dos especies que es un recordatorio de cómo la biología puede analizar a fondo las cuestiones que se plantea: la diferencia podemos medirla en el 1% de las bases de nucleótidos del ADN, en que en promedio las proteínas humanas y las del chimpancé tienen menos de dos aminoácidos diferentes, o en que en conjunto –contando todo el material que compone nuestro genoma–, la diferencia no pasa del 4%, aunque las líneas evolutivas de ambas especies se separaron hace 40 millones de años.
Si el chimpancé y el hombre marcaron los primeros debates que generó la teoría de Darwin en la Inglaterra victoriana, entre quienes defendían la nueva tesis biológica y quienes se aferraban al dogma de la creación bíblica, no es exagerado pensar que el reconocimiento de la importancia de este hallazgo en el 2005 es también un recordatorio de que, principalmente en EE UU, el debate sigue vivo siglo y medio después. Las instituciones educativas de diferentes Estados han ido mostrándose reacios a aceptar la enseñanza de la evolución en las escuelas, imponiendo el estudio, en las clases de ciencias, de los relatos creacionistas con idéntica extensión y énfasis.


Semejante barbaridad, confundir la religión con la ciencia y, sobre todo, considerar que la evolución es una teoría sin demostración, es uno de los campos de batalla donde los científicos han estado más beligerantes. Y a pesar de que en Kansas seguirá vigente la enseñanza de la creación, hace dos semanas un juez prohibía la divulgación de la versión moderna del creacionismo bíblico, el llamado diseño inteligente en Pensilvania.


Pájaros y peces


Como decía el biólogo ruso Teodosius Dobzhansky, uno de los principales expertos en evolución: «Nada tiene sentido en biología excepto a la luz de la evolución». Entre los avances del 2005, la revista Science ha destacado también otros trabajos que sólo tienen sentido desde la biología científica. Por ejemplo, un análisis de cómo se produce la especiación; más concretamente, la diferenciación de especies que incluso pueden compartir el mismo espacio geográfico, aunque llega un momento en que no se produce entre las dos poblaciones una reproducción cruzada.


Un estudio sobre la curruca capirotada, un pájaro migratorio, ha permitido comprobar que este mecanismo funciona de forma efectiva: aunque en la época de reproducción diferentes poblaciones de este pájaro comparten la misma región, selectivamente se aparean con aquellas que comparten la región meridional a la que emigran. Esta conducta ha ido permitiendo una diferenciación entre las poblaciones: evolución en acción.
Otro de los estudios analiza cómo varias especies de peces espinosos han sufrido un rápido cambio evolutivo al intentar adaptarse al medio fluvial desde ecosistemas marinos. La armadura ósea, que era tan útil para proteger a estos pequeños peces de los depredadores marinos, iba desapareciendo rápidamente. Curiosamente, cada vez que se daba el cambio de medio marino a fluvial, la especie resultante evolucionaba de esta manera, dándose así varias oleadas de cambios morfológicos que generan especies diferentes. La evolución puede predecir así esos cambios, y su rapidez, como acción de antiguos genes presentes en las especies marinas de estos peces espinosos.


Evolución y genes


Pero la evolución no se ha ceñido en el 2005 sólo al estudio de otras especies, sino también a la nuestra. Destaca este año que ha terminado la hazaña en la investigación genética que ha permitido desenterrar el genoma del virus que causó la gripe de 1917. Un proyecto de varios años, que involucró desenterrar cadáveres que permanecían helados en Alaska desde comienzos del siglo XX, permitió a los investigadores obtener la información completa de un virus que causó la epidemia de la llamada gripe española y que mató a decenas de millones de personas (llegando a ser una de las causas probables del fin de la I Guerra Mundial).


Igualmente, un esfuerzo internacional de análisis genético se ha producido ante uno de los temas que más alarma social ha generado este año: el de la gripe aviar y la posibilidad de que se llegue a instalar en nuestra especie. O la forma en que se ha analizado el componente genético de varias enfermedades humanas, como la obesidad, el síndrome de Tourette y la dislexia. Las bases de datos genéticas sobre nuestra especie ha ido avanzando, con el análisis de los mapas de haplotipos del genoma humano, aunque todavía se está lejos de disponer de mecanismos que permitan a los médicos diagnosticar la propensión a algunas enfermedades. Sin duda, en el futuro algo así será factible.
Evolución en acción, por lo tanto. A pesar de los ataques de quienes siguen creyendo que la audacia y la curiosidad humanas al interpretar la vida usando las herramientas de la ciencia es el mayor pecado de todos, los avances del ya despedido 2005 no se pueden entender si no es bajo esa poderosa herramienta. Y seguimos en ello.

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