Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El origen del virus del sida

Acaba de hacerse público el amplio informe UNAIDS/03.39, titulado AIDS epidemic update, conjunto entre las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, en el que se actualizan los datos disponibles sobre esta devastadora epidemia. Los datos son estremecedores: más de 40 millones de afectados en todo el mundo, 5 millones de defunciones y 3 millones de nuevos casos anuales, con prevalencias que, en algunos países africanos suponen el 40% de la población, con análoga proporción en las mujeres embarazadas. En otras palabras, cada día, en el mundo, 16.000 personas contraen el virus causante del SIDA. Alrededor de la mitad de las personas infectadas del mundo son mujeres, mientras que 3,2 millones son niños menores de 15 años de edad.

¿Dónde y cuando se originó el VIH, el virus causante del SIDA?. Conocer la respuesta correcta no sería baladí ya que permitiría un mejor conocimiento de su evolución y del modo más eficaz de combatirlo, aparte de que serviría para desarrollar estrategias dirigidas a evitar que, en lo posible, situaciones análogas puedan darse en el futuro. Dejaremos aparte teorías pintorescas como la del doctor Duesberg negando la responsabilidad del VIH. En el canal Ciencia y Salud de este periódico, www.laverdad.es/cienciay salud puede consultarse el artículo SIDA: LA CONTROVERSIA DUESBERG, aparecido el 16-07-2000. En lo posible, intentaremos resumir objetivamente algunas de las causas que cuentan con mayores posibilidades, según la situación actual de los conocimientos científicos.

HISTORIA. Fue en 1981 cuando varios varones homosexuales de Nueva York y California, previamente sanos, comenzaron a fallecer víctimas de enfermedades oportunistas ocasionadas por la destrucción de su sistema inmunológico. A los pocos meses los científicos habían descubierto que ello ya estaba ocurriendo también en la zona del África subsahariana. Análisis retrospectivos indicaron que el primer caso de SIDA fue descrito en Nueva York en 1979, aunque el origen viral de la enfermedad no se estableció por Luc-Montagnier hasta 1983-1984. ¿Cuándo había comenzado realmente?. En 1998, los resultados de los análisis de muestras hospitalarias almacenadas bastantes años sugirieron que la presencia del VIH en humanos se había iniciado entre 1940 y 1950, aunque algunos científicos siguieron sugiriendo que ello podría haber ocurrido con anterioridad, posiblemente hace más de un siglo. Por ejemplo, las muestras de plasma de un hombre de una tribu bantú del Congo indicaron existencia de infección ya en 1959. Y tres historias clínicas una en 1952, en la ciudad norteamericana de Memphis, Tennesee, otra de 1957, en México, y otra más de 1959, en Inglaterra, también revelaron diagnósticos posiblemente similares.

Actualmente, tenemos más datos que permiten apuntar que hacia 1930 fue cuando se debieron producir los primeros casos de desarrollo de infecciones del HIV en humanos en África. En enero del 2000 el equipo dirigido por el Dr. Bette Sorber de Los Alamos Nacional Laboratory anunció los resultados obtenidos con un potentísimo ordenador solo usado hasta entonces para cálculos de intensidades de las explosiones nucleares, capaz de analizar miles de millones de combinaciones. Analizaron en el mismo un complejo modelo de evolución del HIV basado en las mutaciones que ha sufrido el VIH desde su previsible paso desde un chimpancé a la posterior evolución sufrida en los humanos. La transferencia quedó fijada hacia el año 1930 con un margen de +/- 20 años.

IATROGENIAS. Son varias las teorías iatrogénicas sobre el VIH. Una de ellas aseguraba que era fruto de las manipulaciones genéticas realizadas en algún laboratorio americano. Ello es imposible porque el plazo natural para que aparezca una nueva variedad de un virus es de medio siglo. Y tanto en el hombre como en animales existen muchas variedades del VIH. Más de diez en el hombre y numerosas en cabras, ovejas, vacas, gatos, chimpancés, macacos, mandriles y monos verdes (todas estas son variedades que no producen los mismos efectos destructivos del sistema inmunitario que el VIH). Por lo tanto, para que hoy pueda existir esa cantidad de variedades, el virus debería haber sido creado antes de 1920. Algo imposible, pues la ingeniería genética empezó a desarrollarse desde el 1974. Por otra parte, la cantidad de personas infectadas con el VIH en el Africa hacia 1985 (por ejemplo, el 10 por ciento de la población del Zaire) no tendría explicación si el virus hubiese sido creado en un laboratorio hacia 1978 (la fecha más temprana que se puede presumir), por una simple razón: la diseminación, por rápida que sea, no puede alcanzar semejante ritmo.
Otra posibilidad iatrogénica más seria es la de que el virus se hubiera transmitido a través del programa masivo de vacunación realizado sobre un millón de personas entre 1957 y 1960, en el Africa central, con vacunas Chat orales contra la polio, en cuya obtención podrían haberse utilizado tejidos renales de chimpancés infectados con VIS (el equivalente simio del VIH). El escritor Edward Hooper en el libro El Rio, publicado a finales de 1999 con un gran éxito editorial, aportaba numerosas posibles pruebas al respecto, basadas en el uso secreto de riñones de chimpancés para preparar las vacunas. El chimpancé común (Pan troglodytes) es portador del virus VIScpz, que el precursor inmediato del VIH-1, grupo M, humano. Para evaluar esa hipótesis que contaba y sigue contando con bastantes defensores, en el año 2000 se celebró una reunión de dos días auspiciada por la Royal Society de Londres, en la que se presentaron diversos resultados realizados en tres diferentes laboratorios de Estados Unidos, Alemania y Francia, sobre muestras de vacunas de polio almacenadas por más de 40 años, que no mostraron trazas de VIH ni de su antecesor en primates VIS. Tampoco se encontraron evidencias de que en la preparación de las vacunas se hubiese utilizado ningún tejido renal de chimpancés. Sin embargo, las discusiones al respecto continuan. En el año 2001 se postuló otra hipótesis iatrogénica, esta vez basada en las vacunas contra la hepatitis B.

MONOS. Recientemente, nuevas investigaciones están ayudando a aclarar la relación entre los virus humanos y de simios. Las han realizado científicos de la Universidad de Nottingham, Universidad de Alabama en Birmingham, Universidad Duke, Universidad Tulane y Universidad de Montpellier, en Francia, y los resultados se han publicado en la revista Science.

Estos investigadores que hasta ahora suponían que, probablemente, los humanos obtuvieron el virus del SIDA por la carne de chimpancés usada como alimento, han profundizado en el tema hallando pruebas de que el origen de la enfermedad está en los monos que son comidos por los chimpancés. Para estudiarlo, partieron del análisis de los "árboles genealógicos" de los Virus de Inmunodeficiencia en Simios, de chimpancés y de 30 especies de monos, con el fin de averiguar sus relaciones. La conclusión alcanzada es la de que el virus precursor del SIDA en los simios fue creado por los chimpancés, procedente de otros virus similares presentes en los monos.