Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La vida sexual de un asesino

Es el causante de un gran número de muertes y lesiones en todo el mundo. Un pequeñísimo, en tamaño, criminal que asesina a miles de personas inmunológicamente debilitadas, siendo la principal causa de muerte de las mismas, mientras que en otras deja molestísimas secuelas en forma de asma severo. Considerado como un ser cosmopolita y oportunista bloquea, por ejemplo, las cavidades naturales con libre circulación de aire, especialmente en los senos paranasales y bolsas guturales, produciendo lesiones ubicadas en la zona adyacente a la arteria carótida interna que pueden ser mortales.

ASESINO. Hace 145 años que fue localizado y, desde entonces, fueron estrechamente vigilados sus también asesinos descendientes, conociéndose muchos aspectos de su vida y costumbres, pero muy poco respecto a su actividad sexual. Y, ello, sería básico para frenar su multiplicación.

Esta semana, en la revista NATURE, biólogos de las Universidades de Nottingham y Dublín han hecho públicos el descubrimiento de esa vida sexual en un artículo titulado “Discovery of a sexual cycle in the opportunistic fungal pathogen Aspergillus fumigatus”, es decir, “Descubrimiento de un ciclo sexual en el patógeno fúngico oportunista Aspergillus fumigatus

El género Aspergillus, bautizado así por el biólogo italiano Pier Antonio Micheli en 1729, es ubicuo y cuenta con más de 200 variantes.  En concreto el nombre de la especie Aspergillus fumigatus, procede de los términos latinos aspergillus (aspergilo, hisopo para rociar agua bendita) y fumigatus (ahumado), tratándose de un hongo filamentoso microscópico (compuesto de cadenas de células llamadas hifas) con pared lisa que nace de una célula base del micelio, ensanchando al final en una vesícula amplia, coronada de esterigmas en forma de redoma (20 a 30 micras de diámetro). Forman colonias de crecimiento rápido, planas, vellosas y compactas, blancas al comienzo, que toman rápidamente un color verde grisáceo, de aspecto aterciopelado y consistente.

Su calificación de cosmopolita se debe a que un saprobio (obtiene su energía de la materia orgánica en disolución de tejidos muertos o en descomposición) que se ha aislado prácticamente de todo tipo de sustrato. El polvo de las casas es un nicho ecológico muy adecuado. La especie es capaz de crecer entre los 12 y los 57 °C. y de soportar una pasterización a 63 °C durante 25 min.  Este hongo produce un importante número de metabolitos con efectos antibióticos y tóxicos.

ENFERMEDADES
Como expone el Dr. José Mª Negro en sus páginas de Alergología del Canal Ciencia y Salud de este periódico, la alergia a hongos de ambiente se conoce desde hace siglos pero los hongos que pueden causar alergia no son los comestibles. Suelen encontrarse altas concentraciones de esporas de hongos en viviendas húmedas, oscuras, poco soleadas, en los objetos de vestir o calzar guardados en armarios cerrados, tierra húmeda de macetas, humidificadores, acondicionadores de aire mal mantenidos,etc.  En todo caso como son más de 100.000 los hongos diferentes conocidos se pueden recoger esporas de hongos prácticamente en cualquier ambiente imaginable.

Junto al género Aspergillus, otros hongos importante causantes de alergia en nuestra zona geográfica son Alternaria, Cladosporium, Rhizopus, Pullularia y Penicillium. La especie Aspergillus  fumigatus  puede causar  enfermedades invasoras graves, con mortalidad elevada, en personas inmunosuprimidas, además de favorecer  enfermedades de componente alérgico a través de los numerosos alergenos que posee.. Son relativamente usuales la sinusitis y el asma severo producidos por este hongo.

Las esporas del Aspergillus fumigatus se han convertido en las más prevalentes conocidas y se encuentran dispersadas por doquier en la atmósfera, calculándose que, por término medio una persona inhala cada día por la respiración, al menos unas 200 esporas. Usualmente ello no es motivo de preocupación pues nuestro sistema inmunológico posee mecanismos para poder eliminarlas adecuadamente. Pero el problema aparece en el caso de las personas con un sistema inmune debilitado en cuyas circunstancias la mortalidad puede superar el 50%. Por ejemplo es la causa principal de muerte en los pacientes de leucemia o los trasplantados de médula ósea. 

La posibilidad de un posible brote de Aspergillus fumigatus hay que tenerla presente en todos los hospitales La incidencia de las enfermedades fúngicas hospitalarias se ha duplicado en los últimos años y recientemente se ha conocido que, en Europa, sus modernos hospitales albergan a un 4% de los pacientes con aspergilosis invasiva.  Y se puede recordar el brote que tuvo lugar durante meses, sin identificarlo adecuadamente, en el hospital de Cruces en el que fallecieron, al menos, 17 pacientes,  obligando al cierre de todos los quirófanos de la torre central.
 
SEXO
Al menos un 20% de los hongos conocidos no tienen asociado ningún estado sexual conocido y entre ellos se incluyen a muchos miembros de especies como Aspergillus, Penicillium, Coccidioides y Malassezia que poseen una gran importancia económica y médica. Sin embargo, en los últimos tiempos se han sucedido investigaciones indicativas de que algunas de estas especies poseen genes aparentemente relacionados con la actividad sexual lo que obliga a poner en cuarentena su aparente clasificación de asexuados.  

Concretamente, hasta ahora estaba establecido que la especie Aspergillus fumigatus no poseía ningún ciclo sexual y que su reproducción se realizaba únicamente  mediante la producción de esporas asexuales. Lo que han inducido y comprobado los investigadores irlandeses y británicos, dirigidos por el Dr. Dyer, es que realmente este tipo de hongo posee reproducción sexual, con un ciclo reproductivo sexual totalmente funcional.

Respecto al significado práctico del descubrimiento, en palabras del propio Dr. Dyer: “Este descubrimiento nos proporciona buenas y malas noticias. Las malas son que ahora ya sabemos que el hongo puede reproducirse sexualmente y ello significa que poseerá una mayor capacidad para adquirir resistencia, en plazos cortos, ante las drogas antifúngicas y para la supervivencia de las esporas ante condiciones adversas. Pero las buenas noticias son las de que el conocimiento real de la situación nos permitirá saber los detalles del ciclo sexual  y ser una base de partida inigualable para los experimentos en el laboratorio destinados a anular los sistemas mediante los cuales el hongo causal as enfermedades y estimula las reacciones asmáticas. Una vez que se conozcamos las bases moleculares y genéticas de la enfermedad es cuando se podrán diseñar sistemas eficaces para controlar el hongo”.

Todo ello, aparte del interés científico básico que el descubrimiento supone en cuanto a la comprensión de la biología y la evolución de las especies así como para lograr el propósito final de controlar la lucha contar los hongos perjudiciales y ayudar a la supervivencia de los favorables. Más sobre Aspergillus: www.aspergillus.org.uk/