Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Sepsis: mayores esperanzas

Sepsis: mayores esperanzas
Ilustración :: ÁLEX

La  condición médica conocida con el nombre de sepsis consiste en una exagerada reacción sistémica producida en el paciente ante un proceso infeccioso, que se traduce en una alteración de su sistema de regulación metabólica (homeostasia), originando una cascada descontrolada de inflamación, inmunosupresión y trastornos en la coagulación sanguínea que puede conducir a choque, disfunción orgánica múltiple y muerte.

SEPSIS
En la medicina crítica pocas áreas generan tanto interés, investigación y frustración como la sepsis ya que, a pesar de los avances en los métodos diagnósticos y terapéuticos, su morbilidad y mortalidad todavía son demasiado elevadas. Por ello, son motivo de fundadas esperanzas posibles avances en su combate como el contenido en una reciente publicación de la revista SCIENCE, debido a un equipo investigador liderado por el médico venezolano Alirio J. Melendez, catedrático de Inmunofarmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Glasgow, junto con otros colegas de la Universidad Nacional de Singapur, donde actualmente el Dr. Melendez realiza una estancia investigadora.

Las cifras hablan por sí solas. La sepsis es la principal causa de muerte en el paciente críticamente enfermo El proceso agresor se puede clasificar en cuatro fases de gravedad creciente: síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS), sepsis propiamente dicha, sepsis grave y shock séptico, con mortalidades aproximadas asociadas del 7%, 16%, 20% y 46%, respectivamente. Más aún: en los países industrializados la incidencia de la sepsis severa es de 50 a 100 casos por cada 100.000 personas y la mortalidad en pacientes hospitalizados en salas generales o de terapia intensiva (como UCIs) es de 25 al 30% o del 34 al 54%, respectivamente, de modo, que tanto en Europa como USA, el conjunto sepsis-choque séptico es la principal causa de fallecimiento en pacientes que ingresan en UCIs no cardiológicas, con mortalidades que suelen estar en el rango del de 30 al 45%.

INVESTIGACIÓN
Bajo el título poco atractivo, traducido, de `La SphK1 regula las respuestas proinflamatorias asociadas con endotoxinas y sepsis polimicrobianas´ la revista SCIENCE publicó muy recientemente la investigación realizada por el equipo del Dr. Melendez.

Su hallazgo principal, trabajando sobre modelos animales y también con datos procedentes de pacientes humanos, ha sido el descubrimiento de que en los casos de sepsis las células inmunitarias conocidas como fagotitos son estimuladas por los productos bacterianos de la infección y  producen cantidades anormalmente altas de una enzima, la SphK1. 

¿La razón del interés de este hallazgo?. En los dos modelos letales de sepsis estudiados se encontró que bloqueando o inhibiendo esa enzima, se evitaba la muerte normal de los ratones, así como también se pudo comprobar la efectividad lograda con la administración simultánea de un antibiótico.

Más aún, el inhibidor de la enzima resultaba ser efectivo aunque su administración se realizase varias horas tras la inducción de la sepsis, lo que constituyó una sorpresa muy positiva puesto que, hasta ahora, las aproximaciones de tratamientos al problema de la sepsis se habían de realizar profilácticamente o, todo lo más, simultáneamente a la inducción de la misma.

Todo ello abre un interesante campo de posibles actuaciones. En la investigación médica, en el mejor de los casos, desde el hallazgo en el laboratorio hasta la aplicación clínica, han de cumplirse numerosos controles y etapas que suponen años de trabajos, investigaciones y ensayos. Pero dado el interés potencial de estos resultados el camino a recorrer ya se ha iniciado.

 

EL INVESTIGADOR
Como ya hemos indicado anteriormente el equipo investigador ha sido dirigido por el Dr. Alirio J. Melendez, quien actualmente investiga en la Universidad Nacional de Singapur. Puestos en contacto con él, amablemente accedió a contestar a algunas de nuestras preguntas. He aquí la conversación mantenida:

LV: ¿En qué lugar de Venezuela nació Ud.?
Dr. M.: En la península de Paraguana, en el estado Falcon, al norte del país.

LV: ¿Cuál es su opinión sobre la situación de la ciencia y medicina venezolanas?
Dr. M: . En general, la ciencia en Venezuela tiene muchas limitaciones para su avance, que fue grande en los años 60 y 70, pero luego, en los últimos 20 años, no ha avanzado mucho. Aunque en líneas generales la medicina en Venezuela es buena y las Universidades con larga trayectoria cuentan con buenas facultades de Medicina, en los hospitales públicos hay mucha carencia de recursos. Aunque el programa Barrio Adentro ha permitido que haya médicos en sitios donde antes no los había, en los barrios más pobres o en la población rural, todavía existe un gran déficit en término de hospitales.

LV: ¿Cómo fue su experiencia de estudiante de Medicina en la Universidad de Moscú ?
Dr. M: Mi experiencia en Moscú fue buenísima. El sistema educativo en la anterior Unión Soviética era de gran calidad y el apoyo para nosotros, estudiantes extranjeros de escasos recursos, fue muy bueno y nos permitió educarnos en Universidades de muy alto nivel.

L.V.: ¿Cuál cree Ud. que ha sido su experiencia científica más enriquecedora en los diferentes Centros en los que ha investigado?.
Dr.M: Ocurrió durante el inicio de mi carrera científica, en mi primer trabajo después de obtener el doctorado. Fue algo muy sencillo pero de mucho impacto para mi, un consejo de mi mentora: “Nunca te detengas en lo que otros hacen, haz lo que tu puedas hacer, aplicando todo tu esfuerzo y habilidades que tengas, ya que en ciencia lo que tu desarrolles será tu recompensa al esfuerzo y dedicación”. Esta idea es la que procuro transmitir a todo el que pasa por mis laboratorios

LV: ¿De qué se considera Ud. más orgulloso?
Dr. M: Personalmente me considero muy afortunado por poder contribuir a los avances biomédicos, por poder hacer investigación y tratar de entender como empiezan y/o se desarrollan procesos patológicos. Y, sobre todo, si de alguna manera podemos encontrar algo interesante que signifique un avance en el entendimiento de los procesos fisiológicos o patológicos.

LV: La investigación de Science podría abrir caminos inéditos para el control de la sepsis. ¿Cree, que podría tener aplicabilidad hospitalaria?
Dr. M: Estoy convencido que la investigación publicada en Science tendrá impacto en el tratamiento de sepsis. La SphK1 a mi entender es definitivamente un blanco muy interesante para combatir los procesos inflamatorios, y podríamos reducir la inflamación sistémica que causa tanto daño durante un choque séptico con inhibidores de la SphK1 que pueden llegar a ser buenos agentes terapéuticos para tratar esta condición. Nuestro inhibidor (el compuesto 5C) todavía tiene que pasar por ensayos preclínicos y clínicos, pero estamos trabajando en ello y somos optimistas.

LV: ¿Sus proyectos científicos futuros?
D. M: Continuar y expandir mis investigación en los mecanismos moleculares que conllevan a enfermedades que actualmente son difíciles de curar, así como desarrollar un programa de inmunofarmacología en medicina traslacional.