Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Inicio tumoral

El organismo tiene sistemas naturales de defensa contra la aparición del cáncer, pero pueden ser desactivados por las hormonas del estrés. En este caso, los mecanismos de defensa no actúan y hacen que el cuerpo no detecte como extraña a la célula cancerosa y, por lo tanto, no la elimine , por lo que la enfermedad se desarrolla a partir de ella. Frente a situaciones de estrés, el organismo responde a través de la glándula suprarrenal, la que libera una serie de hormonas, entre ellas la adrenalina y la noradrenalina, que elevan la presión arterial, la frecuencia de la respiración y los niveles de azúcar en la sangre. Estas hormonas también activan una proteína llamada quinasa de adhesión focal (FAK), una sustancia que ayuda a las células cancerosas a esquivar su muerte programada, manteniéndose vivas por más tiempo, incluso desligadas de la matriz que las rodea, lo que es un factor clave, ya que una célula normal sólo puede sobrevivir adherida a su entorno.