Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Eumelanet

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Ilustración :: ÁLEX

La medalla Raper se concede cada tres años y en este año 2011 se entregará en el curso de un gran acto que se celebrará próximamente en Burdeos. No se trata de ninguna recompensa para una canción Rap, sino que se instituyó para perpetuar la memoria del profesor Henry Stanley Raper (1882-1951), un gran dermatólogo pionero en la investigación sobre las melaninas y su relación con lo que ya se viene conociendo como “epidemia del melanoma” ya que esta forma de tumor, al contrario que el resto de cánceres, no muestra signos de control o disminución de su incidencia o mortalidad sino que ambos factores continúan ascendiendo de un modo muy preocupante. El premiado de este año será el profesor Marco d´Ischia, de la Universidad Federico II de Nápoles, impulsor de la iniciativa grupo EUMELANET.

SITUACIÓN
El profesor americano Earl J. Glusac acaba de hacer una revisión del problema en el último número de la revista Journal of Cutaneous Pathology, donde se muestra de acuerdo con ese término de “epidemia”, aunque en buena parte la causa la atribuye a que contamos con mejores profesionales y con una población más concienciada, lo que conlleva a una más precoz y eficaz detección de los tumores. Sin embargo,  los variados datos existentes son contundentes.

Así, en los Estados Unidos el incremento de la incidencia de melanomas supera al de cualquier otro proceso tumoral maligno. En los 15 años del periodo 1986-2001 se dobló el número de casos diagnosticados, aunque, felizmente, el incremento en mortalidad fue mucho menor. Un dato esperanzador que abona la necesidad de la vigilancia y detección precoz es de que, a pesar de los incrementos de incidencia, los índices de mortalidad prácticamente son invariables si el tumor detectado posee un diámetro inferior a 1,5 mm.       

La melanina actúa como filtro protector ante la agresión causada por la luz UV componente de la luz solar. Por ello, los individuos de raza blanca sufren más melanomas que los de raza negra y, a igualdad de raza, el riesgo es mayor en los países en los que la insolación solar es mayor. Se ha comprobado que la incidencia y mortalidad en los individuos de raza blanca crecen con más rapidez que en cualquier otra forma de cáncer, a excepción del de pulmón en mujeres de algunos países, duplicándose cada 10 a 20 años. En España la incidencia actual supone un aumento del 400% en relación con la década pasada. Nunca será ociosa la recomendación de protegerse contra la radiación solar excesiva.

Como la mayor parte de procesos biológicos, además de condicionamientos ambientales existen otros de tipo genético. En consecuencia, el melanoma es una enfermedad multifactorial dándose ejemplos clasificables como melanomas familiares (causa genética directa) y como melanomas esporádicas (otras causas, posiblemente ambientales, que originan alteraciones genéticas).  Dentro de los melanomas, el familiar es poco frecuente y hasta ahora se conocen dos genes identificados relacionados con el mismo, el CDKN2A/ARF y el CDK4, que confieren susceptibilidad con alta penetrancia, estando ambos relacionados con el control del proceso de la división celular. En los melanomas esporádicos ello no suele ocurrir pero se asocian a mutaciones en genes que codifican a ciertos procesos de señalización celular.   

RAPER
Buena parte de los científicos europeos que trabajan sobre los melanocitos (que son las células cuya malignización origina un melanoma) se agrupan en la ESPCR o Sociedad Europea de Investigación sobre Células Pigmentadas. Existen en el mundo otras sociedades hermanas, como son la americana y la japonesa, todas agrupadas en la Internacional. La ESPCR fue la que instituyó la medalla Raper en 1993, con carácter trianual, por lo que, incluyendo el de este año, son 7 el número de galardonados hasta la fecha.

El receptor anterior fue el profesor José Carlos García-Borrón, catedrático del Departamento de Bioquímica, Biología Molecular e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, ex presidente de la ESPCR, y actualmente nominado para el premio Jaime I de Investigación del año 2011. Su grupo de investigación trabaja sobre esas alteraciones que se producen en las vías de señalización celular en el caso de los melanomas esporádicos (los más frecuentes).

En cuanto al galardonado del presente año, el profesor italiano Marco d´Ischia, seguidor de quien fue otro pionero en este campo, el fallecido profesor Giuseppe Prota, aparte de sus propios y grandes méritos investigadores, tuvo la excelente iniciativa de crear hace un par de años la red investigadora EuMelaNet, en la que ya participan destacados científicos, una docena de ellos europeos, tres japoneses, dos estadounidenses y un canadiense.

Todos abogamos por la necesidad de buscar una mayor unión y correspondencia entre la investigación fundamental y sus aplicaciones clínicas. Los políticos suele resolver pésimamente este problema, de un modo que, usando un término biológico bautizaré como lamarquiano, en el sentido de creer que la función crea el órgano. Por ello, dilapidan los escasos caudales públicos en iniciativas fastuosas, grandes edificios, centros enormes, estructuras yuppies y verborreas inútiles. Al cabo de unos años ocurre lo inevitable: el fracaso. Por el contrario, el proceso a seguir debería ser semejante al de la evolución biológica perfeccionadora, mucho más compleja que las ideas primitivas de Darwin, pero con actuaciones siempre sensatas y comedidas.

La idea del Prof. Marco d´Ischia se basa en estos postulados. Promover la ayuda y la colaboración entre los grupos científicos, principalmente europeos, ya existentes o que vayan apareciendo, coordinando y facilitando sus iniciativas, compartiendo sus experiencias y estandarizando las técnicas investigadoras y sus resultados. Posiblemente no habrá fotografías de primeras piedras pero se allanará el camino para que investigaciones que, hasta ahora, se calificaban peyorativamente de básicas incrementen cifras tan interesantes como las más de diez patentes de aplicaciones biomédicas realizadas el último año con ámbito mundial, de melaninas relacionadas con biosensores electrónicos biodegradables, dispersiones biológicas fotoconductoras, células fotovoltaicas biológicas, protección contra la radiación y los pulsos electromecánicos, aplicaciones cosméticas, etc. 

EJEMPLO
Un buen ejemplo de estas posibilidades lo constituye el motivo que propició hace unos días la convivencia entre los dos últimos galardonados con la medalla Raper. En efecto, el profesor d´Ischia visitó España para actuar como miembro del tribunal que juzgó el trabajo de investigación de doctorado de una brillante alumna, Cecilia María Herraiz Serrano, del profesor García-Borrón. El tema, sobre funcionamiento e interacción de las vías de señalización celular constituye actualmente uno de los campos más fascinantes y complejos de la Biología Celular. Y que en melanocitos se pueda establecer una relación entre los melanomas humanos esporádicos, los más abundantes, y su gran frecuencia de anomalías en una determinada vía de señalización relacionada con un receptor celular de melanocortinas, abre nuevos e importantes caminos para la Medicina preventiva, predictiva y clínica.

Un trabajo que es un ejemplo de otros muchos que se realizan en los laboratorios, protagonizados con jóvenes y brillantes becarios que tienen un porvenir profesional totalmente incierto, en grupos de investigación con grandes dificultades de financiación, con sus componentes asfixiados por la burocracia administrativa y con la incomprensión e ignorancia casi total por parte de los responsables de la política educativa, científica, investigadora y/o sanitaria de su entorno. La ciencia y los investigadores españoles necesitan más ayuda, pero para quien la merezca y otorgada con criterios científicos y nunca político-sociales. Otra cosa podría merecer el nombre de malversación de fondos.