Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Grafeno y cultivos celulares

La realización de cultivos celulares es una de las prácticas más usuales en todos los laboratorios biológicos para realizar todo tipo de investigaciones

La realización de cultivos celulares es una de las prácticas más usuales en todos los laboratorios biológicos para realizar todo tipo de investigaciones antes de poder como un paso previo a la investigación con órganos, tejidos o seres completos. Sin embargo, muchas veces los resultados difieren de los conseguidos in vivo.
 
Tradicionalmente, los cultivos celulares en el laboratorio se realizan en las conocidas como placas Petri u otras superficies planas similares. Sin embargo en la naturaleza, en el cuerpo, las células crecen en entornos considerablemente más complejos y los científicos saben que el entorno físico de una célula puede influir en su forma, su fisiología, e incluso la expresión de sus genes. Eso ha llevado a los científicos a intentar  buscar formas de cultivo de células en el laboratorio que sean más complejas que la de la típica placa Petri.
 
Lo han conseguido investigadores de la universidad americana de Brown utilizando hojas especiales texturizadas, arrugadas, de grafeno que imitan bien el complejo entorno 3-D corporal. Para obtenerlas utilizaron óxido de grafeno dispersado en una solución y se secó sobre un sustrato hecho de un material de silicio gomoso. Antes de aplicar el grafeno, se aplica tensión al sustrato para estirarlo como si fuera una banda de goma. Cuando el grafeno se seca, la tensión se libera y el sustrato vuelve a su tamaño normal y aparecen diminutas arrugas  de unos pocos micrones de alto y espaciadas unas pocas micras entre sí.
 
En una investigación que han publicado recientemente en la revista Carbon muestran los resultados obtenidos usando para los cultivos celulares bien fibroblastos de ratones o humanos tanto en placas tradicionales como con el nuevo material, comprobando que, efectivamente, existían bastantes diferencias en su comportamiento, de modo que en el cultivo sobre superficie plana las células estaban desorganizadas, no alineadas  y multipolares,  mientras que en la superficie arrugada, las células se alargaron y alinearon a lo largo de las arrugas. Estas características morfológicas son indicativas de un fenotipo biológicamente relevante, ya que, en el cuerpo los fibroblastos crecen en los recovecos de tejido conectivo y tienden a tener una apariencia muy similar a las crecidas sobre las superficies de grafeno arrugado.
 
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