Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los fascinantes y esperanzadores secretos del ratopín

Se le conoce también con otros nombres: rata topo desnuda, rata topo arena del desierto, perro topo arena del desierto, topo desnudo africano y ratopín rasurado. Científicamente, se trata del Heterocephalus glaber, de unos 8 a 10 cm de largos, un aspecto bastante repulsivo y una piel arrugada rosácea amarillenta. Sus características físicas le asemejan a la rata, pero como vive en túneles se le dice topo y por carecer de pelaje, desnudo. Su hábitat cubre algunas partes de África oriental, Etiopía, Kenia y Somalia. En España, en el parque zoológico madrileño Faunia, hace 10 años, llegaron 10 ejemplares procedentes del Zoo de San Diego (EEUU). Ahora son 28. Otros pocos ejemplares existen en el parque zoológico valenciano Bioparc, pero por falta de aclimatación no están a la vista del público

Los fascinantes y esperanzadores secretos del ratopín
Ilustración :: ÁLEX

CURIOSIDADES

Una característica que diferencia exclusivamente al ratopín es el descubrimiento hecho hacia 1980 de que es el único mamífero con una organización social semejante a la de las hormigas o abejas. Ello significa la existencia de una hembra, de tamaño mayor, una reina, que es la encargada de procrear, y que sólo se aparea con un grupo selecto de machos. El resto de la población son los trabajadores, con diversas funciones: excavadores, recolectores de alimentos o soldados. La rata topo desnuda se alimenta de raíces y tubérculos, causando estragos en los cultivos y, a su vez, forma parte de la dieta de serpientes, zorros, águilas y otros animales

Sus dientes grandes y prominentes se utilizan para cavar, y sus labios están sellados justo detrás de los dientes para evitar que la boca se llene de tierra durante la excavación.

En sus sistemas de túneles subterráneos, cavados por los trabajadores, existen zonas comunes donde excretan y se revuelcan para mantener el repulsivo olor común de la colonia. Allí, el contacto con la orina de la reina, que contiene feromonas especiales aún por detectar, hace que el resto de las hembras y una gran parte de los machos de la colonia sean estériles hasta que la reina muere o desaparece y su orina deja de producir efecto. Esta situación inicia una lucha a muerte entre las hembras para decidir quién será la sucesora. Y así continúa el ciclo.

Pero si todo ello despierta nuestra curiosidad, lo realmente importante es que los científicos han descubierto en el ratopín otras particularidades asombrosas cuya investigación podría derivar en resultados aplicables a otros seres vivos incluyendo el hombre. En esencia, entre otras peculiaridades, sobreviven condiciones de poco oxígeno, son inmunes al cáncer, la diabetes o la osteoporosis, poseen una longevidad muy alta, son insensibles al dolor y resistentes a estresantes como toxinas y metales pesados. 

OXÍGENO Y DOLOR

¿Podría desvelarnos el ratopín los secretos para poder sobrevivir tras un ataque cardíaco o un derrame cerebral?. Los cerebros de los mamíferos, incluyendo los humanos comienzan a deteriorarse a los 3-4 minutos de carecer de oxígeno. Los ratopines resisten la privación de oxígeno más de media hora. Su sangre supera a la de los alpinistas en capacidad de retener oxígeno. Su hemoglobina es más eficaz, poseen una mayor proporción de células rojas y su metabolismo energético es más lento

Pero lo importante es la protección de las células cerebrales ante el daño. Diversas investigaciones, incluyendo las más reciente, publicadas en ‘PLoS ONE’ y ‘Neuroscience Letters’, han encontrado que la clave radica en la regulación de la toma de calcio por las células cerebrales, que si están privadas de oxígeno no pueden regular la entrada de calcio, y ese exceso de calcio resulta letal. Cuando un ataque al corazón o un derrame cerebral impide que la sangre oxigenada llegue al cerebro, el daño cerebral o la muerte es el resultado.

Sin embargo, los ratopines, son muy tolerantes a la falta de oxígeno, al igual que los seres humanos recién nacidos, porque sus células cerebrales tienen canales de calcio que se cierran durante la privación de oxígeno, protegiendo a las células de la sobredosis de calcio. Con la edad, en los humanos, estos canales de calcio ya no se cierran, lo que constituye un problema tras un ataque al corazón. Cuando el oxígeno escasea en el cerebro de un mamífero adulto, los poros que controlan la entrada de calcio se abren y una enorme cantidad de calcio invade la célula hasta que la mata. Ya conocemos la molécula que controla el proceso de cierre de este poro del calcio en los niños recién nacidos y esta molécula también está presente en ratopines adultos, pero no en otros mamíferos adultos como el hombre. Es un buen punto de partida para investigar más profundamente.

En cuanto al dolor o a irritantes, por ejemplo, en una persona al verter ácido sobre una herida o al masticar una guindilla se estimulan unos nocireceptores específicos que transmiten al cerebro unas señales que se traducen en dolor o irritación. Hace unos meses investigadores del centro Max-Delbrück de Berlín demostraron que los receptores neuronales de los ratopines no se afectan al sentir algunos estímulos dolorosos lo que les convierte en insensibles a ellos. Los investigadores han comprobado que los ratopines si poseen nocireceptores funcionales pero que su insensibilidad se debía a una mutación bloqueante de los canales de sodio Na-V1.7 responsables de generar en el cerebro un potencial de acción. Son evidentes las implicaciones que se abren respecto al tratamiento futuro de los procesos dolorosos.

CÁNCER Y LONGEVIDAD

A finales del año pasado el bioquímico Vadim Gladyshev fue el coordinador de los científicos que secuenciaron el genoma del ratopín, un genoma que posee un 98% de similitud respecto al del ratón normal. Ello está permitiendo profundizar en otros dos aspectos fascinantes: su longevidad y su resistencia a enfermedades como el cáncer (u otras como diabetes y osteoporosis). Normalmente nunca sufren de cáncer y radiaciones que alteran el ADN de otros animales y malignizan las células a ellos no le afectan. Tampoco lo hacen la inyección de oncogenes, exposición a cancerígenos, etc. Más aún, sus sistemas biológicos de reparar el ADN celular que se daña son altamente eficaces y no se degradan con el envejecimiento. ¿Por qué?. Las investigaciones genómicas avanzan con gran rapidez y ya existen respuestas parciales que abarcan diferentes procesos bioquímicos: control de la telomerasa, expresión de enzimas chaperonas, sistemas proteolíticos proteasoma-ubiquitina, muerte celular programada, etc.  

Respecto a su longevidad, unos 32 años, es unas 9 veces superior a la correspondiente a un ratón ‘normal’. Su ‘vejez’ se inicia muy tardíamente, hacia los 26 años, manteniéndose hasta entonces en muy buenas condiciones de salud. Es decir, presentan una longevidad extrema y una buena calidad de vida durante más del 80% del total de su existencia.

Por todo ello la investigación sobre las ratas topo desnudas es un tema de enorme trascendencia actual ya que, de acuerdo a las palabras del Dr. Gladyshev. "Creemos que los hallazgos se podrán trasladar a los humanos, pero se tardará años".

Más en:

http://the-scientist.com/2012/06/01/underground-supermodels/