Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La supermemoria hipertimésica

El gran escritor Jorge Luis Borges, en el año 1944, publicó el cuento 'Funes el memorioso'. El protagonista, Ireneo Funes, era un joven uruguayo que había sufrido un accidente, cayendo de un caballo a los 19 años y que, tras recobrar el conocimiento, era capaz de recordar todo objeto y todo fenómeno con una memoria prodigiosa y detallada, cualquiera que fuese su antigüedad

La supermemoria hipertimésica
::Alex
El gran escritor Jorge Luis Borges, en el año 1944, publicó el cuento 'Funes el memorioso'. El protagonista, Ireneo Funes, era un joven uruguayo que había sufrido un accidente, cayendo de un caballo a los 19 años y que, tras recobrar el conocimiento, era capaz de recordar todo objeto y todo fenómeno con una memoria prodigiosa y detallada, cualquiera que fuese su antigüedad.  Hasta años después, en 2006, no apareció, en la revista 'Neurocase', la primera referencia de la ciencia sobre la posible existencia de casos parecidos a los de Funes, denominados como hipertimesia, cuyo nombre deriva de la palabra griega thymesis, memoria), es decir, que poseen una hipermemoria. Borges se había anticipado 62 años a la descripción de esta realidad médica.
Jill Price
Existen casos excepcionales de personas que recuerdan exacta y ordenadamente, apenas sin margen de error, todos y cada uno de los acontecimientos, minuto a minuto, a lo largo de su vida: lo que pasó un día determinado que se les indique, lo que hizo, comió, leyó, o sucedió, con todo tipo de detalles complementarios de olores sabores o colores. 
Uno de ellos es Jill Price, una mujer de Los Ángeles nacida en 1965. Fue el primer caso conocido de hipertimesia. Posee una memoria autobiográfica extraordinaria que le permite recordar cada uno sus días de vida desde que tenía 14 años de edad. En junio del 2000, Jill buscaba en Internet información sobre otras personas a las que les sucediera lo mismo que a ella y encontró el portal de James McGaugh (http:// www.faculty.uci.edu/profile.cfm?faculty_id=2140), un reputado científico experto en la neurobiología del aprendizaje y la memoria. Jill le envió un email explicándole su situación y, de forma inmediata, recibió respuesta invitándola a tener una entrevista.  Comenzó la investigación del caso y en el año 2006 aparecía en 'Neurocase' un artículo científico que sirvió para que otras personas en condiciones similares se pusiesen en contacto con el prof. McGaugh. Además, la propia Jill Price escribió un libro narrando sus experiencias,  titulado (traducido) 'La mujer que no puede olvidar', en el que indicaba que ella comenzó a notar los cambios a los 8 años, con la mudanza de su familia a Los Ángeles, lo que le supuso un trauma y que fue a partir de los 14 años cuando su memoria se convirtió en extraordinaria, comenzando a recordar con gran precisión todos los detalles de su vida, aunque en la escuela no destacara especialmente. Según ella, no puede controlar su propia memoria, que funciona de manera autónoma, como si fuese una segunda pantalla que se enciende automáticamente en su cerebro ante un estímulo externo o interno. .  
Cuarenta casos
Hasta la fecha se han localizados y estudiado alrededor de cuarenta casos de memoria hipertimésica, que han sido identificados tras una serie de pruebas de recuerdos en las que las personas normales suelen responder acertadamente entre el 0 y el 15% mientras que los que poseen una hipertemesia o memoria autobiográfica superior lo hacen en un 99%.
Así, Brad Williams, nacido en Wisconsin, es uno de los casos más famosos. Fue bautizado como «el hombre Google», porque en un programa de televisión fue retado a recordar diversos acontecimientos, por ejemplo, qué día de la semana fue el 3 de enero de 1967. No erró en ninguna respuesta, pero para dar la contestación siempre se apoyaba en algún recuerdo personal por el que rememoraba exactamente esa fecha. «Ese fue el día que fui con mi familia por primera vez a una hamburguesería de Michigan». Compitiendo con el buscador Google para el documental titulado 'Unforgettable' (Inolvidable,) contestó 18 respuestas correctas en 11 minutos menos que el buscador.
A medida que la hipertimesia se va conociendo, más personas revelan que poseen esta característica. Por ejemplo, Marilu Henner, la estrella de la serie televisiva estadounidense Taxi, que confesó su condición en uno de los  programas 60 minutos de la cadena CBS e indicó que recordaba casi todos los días de su vida desde que tenía 11 años de edad.
Un caso diferente de exceso de memoria, fue el de Solomón Veniamínovich Shereshevski (1886 - 1958), periodista mnemotécnico ruso que se hizo famoso en los años 1920, cuando sin tomar ningún apunte mientras escuchaba un discurso, posteriormente lo reprodujo por entero, palabra por palabra. Durante más de 30 años fue estudiado por el neuropsicólogo Alejandro Luria quien le diagnosticó una inteligencia norma,l pero que sufría de una forma de exceso de memoria en la que el estímulo de uno de sus sentidos produce una reacción en el resto. 
Hipertimesia
Tener una buena memoria es una facultad positiva y deseable, una gran ayuda en el estudio, en el trabajo y en el transcurso normal de la vida. Para poder mejorarla necesitaríamos conocer los mecanismos de adquisición y consolidación de la memoria. Para conseguirlo, hasta ahora, se había puesto más énfasis en intentar aclarar las enfermedades relacionadas con los procesos de su pérdida, pero posiblemente sea igual de valioso conocer los mecanismos que conducen a la existencia de supermemorias.
El equipo del profesor McGaugh así lo hace. En un trabajo, publicado recientemente en la revista 'Neurobiology of Learning and Memory', investigaron los cerebros de once personas con hipertimesia usando avanzadas técnicas de resonancia, encontrando diferencias significativas entre las personas normales y las dotadas con supermemorias autobiográficas en nueve estructuras cerebrales. ¿Son de origen genético? En caso contrario, ¿cuál es su causa? No sabemos la respuesta, por ahora. Por ejemplo, todas las personas hipertimésicas poseían lóbulos temporales mayores. También se encontraron diferencias en el fascículo unciforme izquierdo, una vía que conecta el hipocampo y la amígdala con la corteza frontal y cuyo daño está ligado al deterioro de la memoria autobiográfica. 
Asimismo fueron evidentes otras modificaciones como que el núcleo caudado y otras áreas implicadas en trastornos obsesivos compulsivos fuesen de mayor tamaño que el promedio, lo que guardaría relación con las tendencia obsesivas de los pacientes hipertimésicos.
Hace días, se ha publicado en los PNAS otro trabajo del equipo de McGaugh, analizando la relación de la hipertimesia con el proceso que todos sufrimos de distorsión de la memoria y la posibilidad de que las personas con memoria autobiográfica muy superior sean inmunes a ello. 
En todo caso, partiendo de la gran insuficiencia que actualmente tenemos para explicar adecuadamente los mecanismos de nuestra memoria y, sobre todo, de nuestra casi total incapacidad para modificarla o mejorarla, lo que es evidente es que el estudio e investigación de las personas con hipertimesia abre un nuevo e interesante camino al respecto. 
· Más información en:  http://www.pnas.org/content/early/2013/11/12/1314373110.short