Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los varones occidentales nos quedamos sin espermatozoides

En el último medio siglo la concentración de espermatozoides en los varones de los países occidentales ha disminuido más de un 50% y, aún más grave es que la tendencia negativa no parece aminorarse por ahora

Los varones occidentales nos quedamos sin espermatozoides
En el último medio siglo la concentración de espermatozoides en los varones de los países occidentales ha disminuido más de un 50% y, aún más grave es que la tendencia negativa no parece aminorarse por ahora. Lo peor de todo es que ello puede suponer una repercusión negativa que va más allá de los estrictos campos de la fertilidad o de la reproducción, ya que numerosas investigaciones demuestran que existe una relación importante entre la mala calidad del semen y el incremento del riesgo de hospitalización y muerte.
Este es el resumen más llamativo de una investigación publicada hoy en la revista científica HUMAN REPRODUCTION UPDATE, líder mundial en el campo de la Biología de la Reproducción y de la Obstetricia y Ginecología. Se trata de un metaanálisis realizado sobre todos los datos publicados al respecto.
 
¿Quiénes son los autores del trabajo? Ha sido dirigido por el Dr. Hagai Levine, Jefe de la sección de Salud Ambiental de la Escuela Braun de Salud Pública y Medicina Comunitaria de la Universidad Hebrea Hadassah de Jerusalén junto con la Dra. Shanna H Swan, profesora en el Departamento de Medicina Ambiental y Salud Pública en la Escuela de Medicina Icahn en el Monte Sinaí, Nueva York, y un equipo internacional de investigadores de Brasil, Dinamarca, Israel, España y los Estados Unidos. Entre ellos, el médico y profesor de la Facultad de Medicina de Murcia Jaime Mendiola Olivares, del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) Virgen de la Arrixaca de Murcia.
 
La Escuela de Salud Ambiental de la Escuela Braun de Salud Pública y Medicina Comunitaria de la Universidad Hebrea Hadassah de Jerusalén es una de las cinco escuelas dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea. A nivel internacional la Escuela Braun, posee la acreditación APHEA, indicativa de que ha mejorado el bienestar físico, mental y social de las poblaciones, formado a un personal de salud pública para los desafíos de hoy y del futuro, llevado a cabo investigación en salud pública lo que ha conducido a un impacto en los servicios Su reconocido programa (MISP) de Maestro Internacional de la Escuela de Salud Pública ,prepara a los graduados para ocupar posiciones clave como líderes y maestros de la salud pública en sus países de origen.
 
El equipo investigador partió de 7.518 investigaciones que un cribado escrupuloso científico redujo hasta los 185 principales y documentados trabajos existentes publicados al respecto. Los varones estudiados (cerca de 50.000) fueron de Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda (en América del Sur, Asia y África existen menos estudios) y los datos globales fueron claros y contundentes: en los varones, durante los últimos 50 años la concentración de espermatozoides (o densidad espermática) se había reducido en un 52,4% y en un 59,3% el recuento total de espermatozoides. La representación gráfica de esta disminución corresponde a unas líneas rectas descendentes en las que disminuciones anuales son del 1,4% (lo que significa aproximadamente 0,70 millones de espermatozoides perdidos por ml y por año) y del 1,6%, respectivamente.
 
La consecuencia de ello, es que cada vez, una mayor proporción de varones occidentales tiene una concentración de espermatozoides por debajo del límite establecido para la sub-fertilidad/infertilidad, es decir menos de 40 millones de espermatozoides por ml de esperma, lo que significa para ellos una menor probabilidad de éxito reproductivo.
 
Peor aún, la disminución del número de espermatozoides tiene implicaciones que van más allá del campo de la fertilidad y de la reproducción. El descenso mostrado es consistente con la tendencia de otros indicadores masculinos de salud reproductiva, como son los tumores celulares de células germinales testiculares, criptorquidia, inicio de la pubertad masculina o niveles de testosterona, tal como han señalado otras recientes investigaciones.
 
 
 
Y las implicaciones para la salud pública son aún más amplias. Estudios recientes, de los últimos años, han demostrado que la pobreza de espermatozoides está asociada con la morbilidad y la mortalidad globales.
 
 
 
Y queda la gran pregunta final: ¿Cuál es la causa de este tremendo descenso en el número y calidad de los espermatozoides de los varones? Evidentemente el trabajo comentado no puede responderla pues su propósito era diferente. Pero hace referencia a posibilidades plausibles, descritas por otros científicos tanto prenatalmente como en la edad adulta. Entre ellas, diferentes múltiples influencias ambientales y de estilo de vida y de un modo especial la disrupción endocrina. También, el tabaquismo materno durante las ventanas críticas de desarrollo reproductivo y se pone un énfasis especial en efectos de los plaguicidas a los que nos sometemos en la vida adulta. Según la coautora del trabajo, Dra. Shanna H Swan “El hecho de que la disminución se observa de modo muy intenso en los países occidentales sugiere que los productos químicos comerciales están jugando un papel causal en esta tendencia.
 
 
 
La conclusión se hace evidente:  es urgente apoyar e incrementar las investigaciones destinadas a conocer cuáles son las causas reales de la tremenda disminución de espermatozoides que viene ocurriendo en los varones humanos.
 
 
Más en;
 
https://academic.oup.com/DocumentLibrary/humupd/PR/dmx022_final.pdf